Sale a la luz un macabro ensayo médico estadounidense

 

Entre 1946 y 1948 el Gobierno estadounidense expuso de forma deliberada a miles de guatemaltecos a enfermedades de transmisión sexual -como la sífilis, la gonorrea y el chancroide- simplemente para comprobar si la penicilina era o no eficaz. Una conducta inhumana y cruel porque a los pacientes se les abrieron a propósito heridas para infectarles provocando así la muerte de 83 personas. Y quienes lo hicieron fueron médicos del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos y de la Oficina Sanitaria Panamericana en colaboración con organismos del Gobierno guatemalteco. Así lo ha reconocido recientemente Anita Allen, integrante de una comisión investigadora estadounidense asegurando que las víctimas de este aberrante ensayo fueron 5.500, entre ellas enfermos, indígenas, soldados, niños huérfanos, pacientes con problemas mentales y prostitutas.
Según Amy Gutmann –directora de la comisión de investigación-el macabro y vergonzoso ensayo lo descubrió el año pasado Susan Reverbydel -historiadora médica del Colegio Wellsley- al encontrar los expedientes de los pacientes entre los documentos del médico John Cutler que fue quien dirigió un experimento que bien pudo firmar el médico nazi Joseph Mengele.
No vamos a detallar los escalofriantes experimentos realizados porque su mera transcripción repugna pero sí vamos a recordar que ensayos similares pero masivos -solo que de forma más sutil- se siguen realizando hoy en todo el mundo… ante el silencio hipócrita de quienes se espantan de lo que acaeció hace sesenta años.