Tomar aspirina para prevenir problemas cardiovasculares conlleva un importante riesgo de hemorragia

Millones de personas –muchas animadas por sus médicos- ingieren aspirina a diario –o casi- para prevenir problemas cardiovasculares, tratar la hipertensión, disminuir su nivel de colesterol “malo” o paliar dolores pero no tienen en cuenta que hacerlo tiene riesgos importantes. En esta revista lo hemos advertido muchas veces (lea por ejemplo en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que publicamos en el nº 105 con el título El nada “inofensivo” ácido acetilsalicílico). Es más, el mes pasado publicamos una noticia titulada Reconfirmado: la aspirina, causa de microhemorragias cerebrales en la que explicábamos que un nuevo estudio volvía a advertir que su ingesta puede provocar ”microhemorragias asintomáticas”. Es decir, que el cerebro puede sangrar sin que ni siquiera se de uno cuenta de ello. Efectuado con personas mayores -la edad media era de 69,6 años- en el University Medical Center de Rotterdam (Países Bajos) se acababa de publicar en Archives of Neurology ydeterminó que analizadas 1.062 personas –todas sin problemas de demencia- que tomaban anticoagulantes -como el ácido acetilsalicílico y el carbasalato de calcio- las hemorragias eran más frecuentes entre quienes tomaban dosis más elevadas.
Bueno, pues un reciente metaanálisis coordinado por Colin Baigent –conocido profesor de la Universidad de Oxford (Reino Unido)- que acaba de aparecer en The Lancet demuestra de nuevo que ingerir aspirina aumenta las posibilidades de hemorragia interna. Y esta vez se han analizado los casos de 95.000 personas con un perfil bajo de riesgo cardiovascular que habían participado en seis estudios de prevención y los de otras 17.000 que habían sufrido algún problema vascular grave y formaron parte de otras 16 investigaciones. ¿Con qué resultados? Se constató que entre los primeros la aspirina parecía haber reducido el riesgo de un evento cardiovascular apenas en un 12% -sobre todo infartos no mortales- pero todos los que la tomaron presentaban una mayor posibilidad de sufrir una hemorragia interna. Entre los segundos sí pareció justificarse su consumo. Los investigadores han sido por ello claros en sus conclusiones: «Los resultados no parecen justificar que se recomiende el uso rutinario de aspirina en todos los individuos aparentemente sanos que superen un nivel moderado de riesgo de enfermedad coronaria».