Tres de cada diez españoles padecen algún grado de insomnio

Los niños y las mujeres de 40-50 años, los más afectados

Según las estimaciones del grupo de trabajo sobre Trastornos del sueño de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica, tres de cada diez personas padece algún grado de insomnio, de los que el 18% se vuelven crónicos.
Se considera insomne a la persona que tiene dificultad para dormir durante al menos una semana seguida mientras se habla de insomne crónico cuando el problema dura más de treinta días.
Entre los factores desencadenantes más frecuentes destacan -según estos expertos- el estrés, la desaparición de un ser querido, las crisis sentimentales o las dificultades laborales y económicas. Además, aseguran que son más proclives a padecer insomnio las personas “inseguras e hipocondríacas”. El colectivo en el que más abundan son mujeres de edad media -entre 40 y 50 años- aunque cada vez son más los jóvenes que también sufren de insomnio.
Actualmente este problema está aumentando mucho entre los niños, lo que estos expertos achacan a que pasan cada vez más horas delante del televisor.
Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte, añadir que el hecho de que la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica no haya tenido en cuenta –al menos, no lo menciona- la posibilidad de que ese trastorno pueda deberse a una razón geopatógena –entre otras posibilidades- demuestra que la especialización lleva a veces a perder no sólo perspectiva sino rigor y seriedad. Cualquier persona medianamente informada sabe que muchas veces los casos de insomnio se deben a la cercanía de una torre de alta tensión, de un generador eléctrico, de una antena repetidora de telefonía móvil, de una corriente subterránea de agua, de una inadecuada orientación de la cama, de un cruce de líneas Hartman sobre la zona donde apoya la cabeza en la almohada el insomne, de la presencia de un simple radiodespertador conectado en la mesilla de noche, de que el cable que suele conectar por detrás de la cama las lámparas de las mesillas de noche no tenga conexión a tierra, de que toda la casa carezca de ella, de la composición del suelo donde se asienta la casa… Y eso sólo en ese ámbito. Porque hay otras posibles causas de insomnio que ni se mencionan en ese estudio y de las que no vamos a hacer relación porque alargaríamos en demasía este comentario.
Es obvio que hay que reciclar a muchos expertos y sacarles del gueto de sus conocimientos parcelados.