Un gramo de calcio al día protege la salud de las mujeres

La ingesta de un gramo diario de calcio –ingerida conjuntamente con vitamina D- protege la salud y eleva la esperanza de vida; bien a través de la alimentación, bien mediante suplementos. Así lo ha constatado un estudio coordinado por Lisa Langsetmo y David Goltzman efectuado en la Universidad Mc Gill de Montreal (Canadá) que acaba de publicarse en Clinical Endocrinology & Metabolism.
Hasta ahora se creía que la suplementación de calcio para prevenir problemas óseos tenía como hándicap un posible aumento del riesgo de padecer una dolencia cardiaca, en buena medida porque se pensaba que éste podía acumularse en las arterias. Sin embargo ese equipo analizó los datos del Estudio Canadiense Multicéntrico de Osteoporosis efectuado entre 1995 y 2007 en el que se evaluó a 9.033 personas para determinar si la ingesta conjunta de calcio y vitamina D se asociaba o no con un aumento global del riesgo de muerte y se observó lo contrario, que se asocia a un riesgo más bajo de muerte independientemente de la causa… en mujeres; no pudo en cambio constatarse que el beneficio fuera el mismo en los varones Siendo igual de útil ingerir alimentos ricos en calcio que tomar suplementos.

 

El Caso Bio-Bac ¡va a juicio!

Más de diez años después de la denominada Operación Brujo orquestada por la entonces Ministra de Sanidad Ana Pastor, escenificada el 24 de Octubre de 2002 por cerca de 300 personas -entre guardias civiles, policías, funcionarios, inspectores y altos cargos del Ministerio de Sanidad- y culminada con la detención de 23 personas -trece de ellas médicos- y la incautación de miles de frascos de Bio-Bac la nueva jueza del caso ha decidido finalmente ¡llevar el asunto a juicio! No se ha sobreseído pues sin más, sin duda porque la decisión de aquel Gobierno habría quedado en ridículo y sin la más mínima defensa. La decisión ha sorprendido tanto por su inconsistencia como incoherencia jurídicas –podría hablarse de pura prevaricación- pero en realidad se agradece porque gracias a ello va por fin a poder conocerse la verdad de una de las persecuciones más delirantes y exageradas –ni las más grandes operaciones antiterroristas de nuestra historia reciente contaron con tal movilización de personal- de la historia judicial española. Recordemos que el Bio-Bac fue creado por el microbiólogo, farmacéutico y veterinario español Fernando Chacón -padre de Rafael, hoy encausado- en la década de los 60 del pasado siglo XX, estuvo autorizado e incluso sufragado por la Seguridad Social durante diez años y desde hace varios años se comercializa en toda Europa con el nombre de Renovén (lo que hace aún más grotesco este proceso).
En su escrito el fiscal considera a los acusados responsables de un “delito contra la salud pública” atendiendo a lo que dice el artículo 362 del Código Penal siendo el principal argumento que el “medicamento” lo fabricaba un laboratorio que no estaba autorizado para ello y se ponía por ello en peligro la salud de quienes lo tomaban; acusándose además a Rafael Chacón de recomendar a sus pacientes que abandonaran el tratamiento oncológico sugerido por sus médicos. Por lo cual pide para él cuatro años y seis meses de prisión.
Chacón, por su parte, alega que él jamás ha dicho que fuera un “medicamento” ya que  incluso en la web sobre el producto figuraba como suplemento dietético; y de hecho pudo luego comprobarse en los cientos de horas de escuchas telefónicas grabadas por la Guardia Civil que jamás se le dio tal consideración.
Es más, la Audiencia Provincial de Madrid ya le ha dado la razón al respecto en dos autos. En el primero, emitido el 28 de julio de 2003, la Audiencia rechazó claramente “que se esté ante un delito del art 361 C al ser objeto de éste un medicamento (consideración que no tiene la autovacuna para la inmunoterapia específica de las enfermedades producidas por las enzimas vivientes comercializada con el nombre de Bio-Bac conforme Resolución del Ministerio de Sanidad y Consumo del 3 de diciembre de 1986)”. Y se ratificaría en ello en un auto de 28 de diciembre del 2007. Luego, ¿cómo tiene la desfachatez el fiscal de insistir de nuevo en ello y la jueza de amparar tal argumento?
La Audiencia Provincial de Madrid ya ha dictaminado ¡dos veces! que el Bio-Bac no tenía la consideración de medicamento que pretendía -y pretende darle de nuevo- la Fiscalía. Alega ésta además que el laboratorio que fabricaba el Bio-Bac no estaba autorizado ni para fabricar medicamentos ni para elaborar suplementos dietéticos. Y de nuevo la Fiscalía falta a la verdad: sí estaba autorizado para fabricar suplementos dietéticos como se ha probado documentalmente.
El segundo argumento de la Fiscalía es que los acusados pusieron en peligro la vida de las personas que les solicitaban el producto por recomendarles que abandonaran el tratamiento convencional sugerido por sus médicos. Solo que también esa acusación fue ya rechazada por la Audiencia Provincial de Madrid en dos autos. En el primero dejando clara la ausencia de efectos y de afectados: “No se ha acreditado en el testimonio que se nos ha remitido –puede leerse en el auto- que haya habido efectos del delito en cuanto no se han esclarecido situaciones abstractas de riesgo y, por supuesto, afectados concretos en vida o salud”. Siendo aún mucho más claro su pronunciamiento del 2008: “Acogiendo el informe del Ministerio Fiscal se dice por la Juez de Instrucción, con cita de la ST1 de abril del 2003, que en el presente caso existen indicios de que un gran número de pacientes abandonó el tratamiento de quimioterapia y radioterapia por consumir Bio-Bac poniendo en peligro el agravamiento de su enfermedad y falleciendo en un número importante de casos. Sin embargo, tras la lectura de las declaraciones de los consumidores del Bio-Bac ninguno manifiesta que se le prescribiera u obligara al abandono de los tratamientos convencionales siendo que la mayoría siguió con ellos pese a consumir Bio- Bac mientras que otros los abandonaron por decisión propia sin que se tengan, por ahora, elementos que lleven a afirmar, como dice la Juzgadora, que el abandono de los tratamientos convencionales se debiera al consumo del Bio Bac".
Sintiéndose pues en la necesidad de justificar su argumentación en el nuevo escrito de solicitud de penas la Fiscalía dedica esta vez tres páginas a recoger testimonios de personas que afirman que el doctor Fermín Moriano, desgraciadamente fallecido antes de que pudiera declarar en esta causa, sí les recomendó abandonar el tratamiento convencional. Algo de lo que en todo caso hubiera debido responder él y no los actualmente acusados. Lo absurdo es que después de tanto esfuerzo para recopilar y transcribir testimonios el propio escrito de la Fiscalía termina reconociendo en su texto lo siguiente: “En todos esos casos no se ha podido acreditar relación de causalidad entre el fallecimiento de los pacientes y el consumo de Bio-Bac o el abandono del llamado tratamiento convencional (la negrita y el subrayado son nuestros). Sin comentarios.
Además, si ni Chacón ni ninguno de los aún imputados hizo la recomendación de dejar los tratamientos convencionales, ¿por qué recoge falazmente el Fiscal ese argumento contra ellos? Además también fue clara la Audiencia Provincial en su auto del 2003 al respecto: “En todo caso no se pueden confundir las posibles prescripciones que se hayan podido llevar a cabo en determinadas clínicas médicas y por determinados doctores de las sustancias en cuestión como efectos del delito cuando ni tan siquiera se han determinado ni efectos, ni afectados”.
En resumen, según la Audiencia Provincial de Madrid el producto no era un medicamento, no existió grupo organizado y armado (pág. 7 del auto 823/07) para delinquir como se alegó -uno de los falsos argumentos que dio lugar a la desproporcionada Operación Brujo-, ninguna persona abandonó los tratamientos convencionales por prescripción o consejo de los acusados (pág. 8 del auto 823/07) y ni siquiera se ha llegado a acreditar nunca que hubiera personas  afectadas negativamente por consumirlo (pág. 8 del auto 823/07). Es más, la Audiencia reconoció en su auto que el Bio-Bac es un producto inocuo (pág. 8 del auto 823/07), es decir, carente de efectos secundarios negativos.
Luego, ¿cómo se explica que el Fiscal, sin una sola prueba más a las ya aportadas ante la Audiencia Provincial de Madrid, haya optado por seguir adelante con sus acusaciones? ¿Se debe a una decisión jurídica… o política? Veremos qué responden los jueces a los que ahora toca decidir y si actúan o no conforme a la Ley. Informaremos cumplidamente de ello.