Más de 3.000 médicos han sido ya atendidos por problemas psíquicos o adicciones

Hace 14 años se puso en marcha -merced a una iniciativa del Colegio de Médicos de Barcelona que luego se extendió a toda España- el llamado Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) habiendo sido atendidos desde entonces 3.099 médicos con problemas psíquicos y/o conductas adictivas, trastornos que en realidad llegan a sufrir 1 de cada 10 profesionales a lo largo de su vida laboral según las propias organizaciones colegiales; solo que la mayoría “por miedo, sentimiento de culpa o estigmatización social de la propia enfermedad tienden a ocultarla y negarla”.
Habiendo acudido de forma voluntaria a pedir ayuda el 77% mientras un 18% fue “inducido” a hacerlo, otro 4% llegó por comunicación confidencial y un 1% porque su situación fue formalmente denunciada.
El PAIME se creó porque el artículo 22 del Código de Deontología Médica dice que “si un médico observara que por razón de edad, enfermedad u otras causas se deteriora su capacidad de juicio o su habilidad técnica deberá pedir inmediatamente consejo a algún compañero de su confianza para que le ayude a decidir si debe suspender o modificar temporal o definitivamente su actividad profesional”.
Añadiendo que “si el médico no fuera consciente de tales deficiencias y éstas fueran advertidas por otro compañero éste está obligado a comunicárselo y, en caso necesario, lo pondrá en conocimiento del Colegio de Médicos de forma objetiva y con la debida discreción. Esta actuación no supone faltar al deber de confraternidad porque el bien de los pacientes es siempre prioritario”.
Bueno, pues según los datos de PAIME el 67% fue tratado por trastornos mentales, el 16% por alcoholismo, un 10% por padecer patología dual y un 7% por consumo de drogas. Siendo las especialidades con más médicos afectados las de Medicina Familiar y Comunitaria (40%) seguida de Cirugía General (5%), Medicina Interna (5%), Pediatría (5%), Psiquiatría (5%), Anestesiología (5%), Traumatología (3%) y Ginecología (2%). De los que un 38% tenía entre 51 y 60 años, un 26% entre 41 y 50, un 19% entre 31 y 40 y un 8% más de 61. Destacando el hecho que un 9% de los tratados son Médicos en Formación (MIR).
Otros datos de interés son que el 78% viven en ciudades y un 22% en ámbito rural y que de los que siguen en activo un 61% tienen contrato fijo, un 24% temporal, un 8% ejercen por libre y un 7% simultanean un contrato temporal con el ejercicio libre. Y que de ellos el 45% están casados, un 27% son solteros, un 13% están divorciados, un 7% separados, un 6% tiene pareja de hecho y un 2% son viudos.