Oxígeno: auténtica vida para las pieles envejecidas

Numerosas situaciones de la vida diaria –mala alimentación, hábitos nocivos, falta de descanso, estrés, exposición prolongada y sin protección al sol, etc.- pueden interferir en el aspecto de la piel y notarse una cierta atonía y falta de luminosidad que se debe en gran manera a una deficiente oxigenación. De ahí que la aplicación directa de oxígeno sobre el rostro sea, precisamente, la propuesta terapéutica más oportuna en tales casos. Un tratamiento que ofrecen cada vez más clínicas estéticas para aumentar la firmeza facial, hidratar la epidermis, eliminar toxinas, combatir las arrugas, atenuar los daños provocados por los radicales libres y devolverle a la piel la luminosidad y vitalidad perdidas.

Personas que fuman en exceso, que no mantienen una dieta equilibrada, que no siguen un ciclo de sueño estable, que pasan muchas horas al sol y/o que están sujetas a presiones emocionales –entre otras situaciones- mantienen un ritmo de vida que puede acabar pasándole factura a su organismo y, por supuesto, al aspecto de su piel ya que las situaciones descritas dificultan la oxigenación adecuada del cuerpo. Déficit de oxígeno que puede acabar produciendo unos efectos desastrosos sobre la salud y que van desde la pérdida de actividad celular y trastornos nerviosos, circulatorios, respiratorios o digestivos hasta la aceleración del proceso de envejecimiento cutáneo.
Y es que el oxígeno es sinónimo de vida. Podemos estar días sin beber y semanas sin comer… pero no más de unos instantes sin oxígeno. A fin de cuentas la respiración –y en concreto el oxígeno- sustenta todas las funciones vitales y es un elemento clave para la buena salud física y mental. Por ejemplo, si el cuerpo carece de suficiente oxígeno el proceso de combustión de los desechos no puede completarse y las células y fluidos se intoxican al no poder eliminarse los desperdicios. En esas condiciones al sistema inmune le es más difícil repeler las agresiones y se va agotando poco a poco. Además sin oxígeno suficiente los niveles energéticos disminuyen, se hace imposible crear células sanas o eliminar toxinas y la situación se retroalimenta hasta que el cuerpo pierde la capacidad de autorrepararse apareciendo la enfermedad y los signos de envejecimiento prematuro. A este respecto una de las zonas del cuerpo donde antes se manifiesta la falta de oxígeno es la piel y, en concreto, la piel del rostro que se torna pálida, apagada y envejecida. Un aporte adecuado de oxígeno estimula los fibroblastos para la producción de colágeno y regenera y refirma la piel para dejarla lisa, fresca, luminosa y rejuvenecida.

EFECTOS “ESTÉTICOS” DEL OXÍGENO

Del oxígeno, utilizado en estética, se ha comprobado que…

…aclara las manchas de la piel.
…ayuda a reconstruir la piel aumentando su firmeza y suavizando líneas de expresión, marcas de envejecimiento y arrugas.
…es eficaz para reemplazar la humedad que la piel va perdiendo y rehidratarla.
…es perfecto para tratar pieles dañadas pues su uso produce en las células un efecto curativo y energético (suministra a la piel la energía necesaria para que las células puedan sintetizar ATP).
…elimina las impurezas existentes en la superficie cutánea.
…estimula la producción de colágeno a nivel celular acelerando el proceso regenerativo.
…evita la proliferación de bacterias por lo que es útil para tratar pieles acnéicas.
…combate los radicales libres.
…permite la penetración hasta la dermis de otros productos adecuados para tratar la piel.
…retrasa la aparición de los signos del envejecimiento.
…unifica la textura de la piel disminuyendo el tamaño de los poros.

Además, entre otras muchas propiedades, a nivel general el oxígeno:

-Mejora la capacidad intelectual.
-Permite superar trastornos de los sistemas nervioso, respiratorio, circulatorio y digestivo.
-Proporciona energía a cada célula del cuerpo.
-Tonifica y revitaliza todo el organismo.

Pues bien, la buena noticia es que existen varios métodos –además de las cremas, de mayor o menor eficacia- para aportar a la piel el oxígeno que necesita y beneficiarse así de sus numerosas bondades terapéuticas y, por tanto, tener un aspecto más saludable. Les hablamos de ellos.

MEDICINA HIPERBÁRICA

La Medicina Hiperbárica se basa en la utilización de oxígeno puro administrado de forma intermitente y en un ambiente presurizado. Carente de efectos secundarios ayuda a oxigenar completamente el organismo con los consiguientes efectos beneficiosos para la salud. Según nos contara en su día el doctor Domingo Pérez León, director del madrileño Instituto Biológico de la Salud, “la medicina hiperbárica es una terapia de inhalación de oxígeno a altas dosis –con una saturación cercana al 100%- durante periodos cortos que se efectúa bajo presión en el interior de una cámara presurizada dentro de la cual el paciente está a una presión superior a 1,5 atmósferas”. Agregando que “dentro de la cámara la persona recibe una gran cantidad de oxígeno puro que, por ósmosis en el caso de las cámaras monoplaza y a través de una mascarilla en el caso de las multiplaza, penetra en todos los rincones del organismo sin que se escape ningún tejido debido a las fuertes presiones que se producen en su interior”. De hecho las altas presiones con oxígeno saturan en un 2.000% más la sangre del paciente. Esta alta dosis de hiperoxigenación ayuda a la regeneración de los tejidos dañados, incluida la piel.
De ahí que además de por su conocida eficacia terapéutica en casos de desintoxicación brusca, intoxicación por monóxido de carbono, gangrena gaseosa, edema cerebral, congelación, electrocución, lesiones por aplastamiento, infecciones necrotizantes de los tejidos, arteriosclerosis, osteomielitis, accidentes cerebrovasculares, retinopatía diabética, infarto de miocardio y otras dolencias que ya enumeramos en el reportaje que elaboramos en su día (puede leerlo en el nº 41 entrando en nuestra web: www.dsalud.com) en los últimos años se están también utilizando cámaras hiperbáricas para detener el proceso de envejecimiento de la piel. Y es que el oxígeno hiperbárico permite que se revascularice reactivando el sistema circulatorio y revitalizando los tejidos. Se atenúan así las arrugas y los signos de envejecimiento. Por eso cada vez más clínicas de cirugía estética incluyen sesiones con cámara hiperbárica entre sus servicios.

PLASMA ENRIQUECIDO CON OZONO

Para la oxigenación de la piel también se puede recurrir al ozono. Este elemento –cuya fórmula química es O3– es un alótropo del oxígeno (O2), es decir, es el mismo elemento pero bajo otra forma. El oxígeno que respiramos contiene dos átomos de oxígeno y el ozono tiene tres. Pues bien, este elemento también es utilizado terapéuticamente para reoxigenar los tejidos y favorecer el riego sanguíneo, entre otras propiedades beneficiosas.
Uno de los profesionales que lo emplea con fines meramente estéticos es el doctor Luis García-Cremades, director del Centro Médico Keron 10 de Madrid. En su caso utiliza específicamente plasma rico en plaquetas y enriquecido con ozono. “Para obtener este plasma –explica- podemos recurrir a dos procesos. O bien ozonizamos primero la sangre extraída del paciente y luego aislamos las plaquetas o bien aislamos las plaquetas y luego las enriquecemos con ozono. De cualquiera de las dos maneras obtenemos un plasma enriquecido con ozono que inyectaremos directamente debajo de la piel del paciente. De esta forma la terapia con ozono no resulta molesta en absoluto algo que sí ocurre cuando se usa directamente en forma de gas”.
Según nos explicara el doctor con este tratamiento no sólo se desinfecta la piel y se mejora la oxigenación sino que también se activa y refuerza la función de las plaquetas extraídas del paciente que funcionan mejor cuando están en un medio bien oxigenado. Gracias a ello se regeneran la dermis y la epidermis y se atenúan los daños que causa el exceso de sol. Además, a la acción terapéutica de las plaquetas –que liberan los factores de crecimiento que regeneran los tejidos y de los que ya hemos hablado en otro reportaje (puede leerlo en el nº 83 entrando en nuestra web: www.dsalud.com)– se une la actividad del propio ozono que oxigena el tejido, lo libera de radicales libres y mejora su calidad.
“Es–afirma el doctor García-Cremades- el mejor tratamiento para recuperar la piel, incluso a la profundidad de la dermis. El resultado es inmediato por la presencia del ozono pero además los factores de crecimiento de las plaquetas actúan durante un mínimo de dos o tres semanas después de su aplicación. Y para mantener la piel en óptimas condiciones basta con tres sesiones cada dos meses. Después puede pasar hasta año y medio sin necesidad de una nueva sesión”.
Eso sí, junto al tratamiento con ozono se recomienda incluir en la dieta omega-3 (esos ácidos grasos le dan elasticidad y consistencia a la piel), alimentos antioxidantes y al menos 2 litros de agua diarios.

CELLFOOD

El Cellfood -del que hemos hablado ampliamente en dos reportajes publicados en los números 60 y 66 (véalos en www.dsalud.com) es un producto singular que regenera activamente los tejidos, desintoxica el organismo, aporta micronutrientes y oxígeno, refuerza el sistema inmune, mejora la circulación y la pérdida de memoria, aumenta la disponibilidad de otros suplementos nutricionales o medicinas, elimina los radicales libres y equilibra el pH, entre otros efectos terapéuticos. Considerado un auténtico “alimento para las células” se trata de un concentrado de 78 minerales iónicos, 34 enzimas, 17 aminoácidos, electrolitos y oxígeno disuelto que se mantienen en una suspensión iónica de sulfato de deuterio (el único isótopo no radiactivo del hidrógeno). Un aspecto muy importante porque cuando se ingiere el producto el deuterio disocia las moléculas de agua (H2O) que hay en el cuerpo liberando en el torrente sanguíneo oxígeno (O) e hidrógeno (H) nacientes que llegan a cada célula del cuerpo junto con el resto de nutrientes que contiene la fórmula. Una cascada de oxígeno e hidrógeno que se libera paulatinamente allí donde el cuerpo lo necesita y puede continuar varios días después de la ingesta de Cellfood. Oxígeno e hidrógeno nuevos que se encargan de limpiar el cuerpo eliminando toxinas y proporcionándole nutrientes para alimentar las células. Y todo ello sin efectos secundarios ni toxicidad. Además el producto refuerza la respiración celular, oxigena el cuerpo y elimina los radicales libres (de hecho logra que las moléculas de oxígeno naciente que libera atraigan a los radicales libres formando moléculas de oxígeno puro a nivel celular), acelera el rendimiento metabólico, potencia la energía vital, desintoxica el cuerpo profundamente y equilibra el metabolismo corporal.
Su línea de productos de cosmética incluye un gel de uso tópico cuya aplicación crea una película que ayuda a renovar la textura de la piel volviéndola más suave y firme a la vez que equilibra su pH natural. Con su uso regular las pequeñas arrugas que suelen aparecer alrededor de los ojos y la boca desaparecen gradualmente mientras la piel desvitalizada recupera su luminosidad. Además el gel restablece el equilibrio y la hidratación de la piel, renueva la epidermis manteniéndola suave, lisa y firme, proporciona un aspecto joven y luminoso, y reduce las manchas de la piel.
En cuanto a sus aplicaciones se puede utilizar como crema de noche, como base de la crema de día, del maquillaje o de la protección así como mascarilla para conseguir un aspecto terso, radiante y luminoso.
El Cell-Food favorece además que la epidermis esté en óptimas condiciones, limpia, purificada, hidratada, nutrida y debidamente oxigenada. Si además se ingiere el Cellfood líquido el tratamiento se hará también desde dentro hacia fuera por lo que rápidamente se observa una mayor efectividad.
Cabe añadir que este doble tratamiento –interno y externo- se puede combinar asimismo con la aplicación sobre la piel de oxígeno a presión con lo que los resultados son aún más evidentes e inmediatos.

OXÍGENO A PRESIÓN

Esta forma de Oxigenoterapia consiste en aplicar directamente sobre la piel una emulsión de concentrados activos y oxígeno puro a presión mediante una máquina. El tratamiento actúa sobre las arrugas, las líneas de expresión y los signos de fatiga o de daño solar devolviendo al rostro la tonicidad y el brillo. Pues bien, una de las pocas máquinas de oxígeno a presión que cuenta con todas las certificaciones médicas y estéticas es la Injection Oxigen O2 que, entre otros, utiliza Beatriz González Puebla, asesora técnica de estética del madrileño Advanced Medical Center. “El tratamiento con esta máquina –nos explicaría esta especialista- es un método clínicamente probado. Se trata de una nueva tecnología que aplica de forma indolora oxígeno puro y produce un efecto energético y curativo de las células de la piel proporcionándola oxígeno a todos los niveles -interna y externamente- estimulando la actividad celular y la producción de colágeno en su interior, invirtiendo los daños causados por los radicales libres, alisando y reafirmando los tejidos y dinamizando la circulación. El proceso consta de dos fases.En la primera se procede a la inhalación de oxígeno durante un tiempo determinado. Ello ayuda a depurar el organismo y, por ende, a mejorar la acción de todos los órganos internos al recibir éstos un mayor aporte de oxígeno. En la segunda fase se trabaja ya directamente el oxígeno de la piel por medio de un cabezal específicamente diseñado para ello. Se denomina a este paso injectionpor la sencilla razón de que la salida del oxígeno se produce por un sistema de presión permitiendo que sea conducido a la piel pero de un modo totalmente indoloro”.
Además, nos contaría, la combinación del chorro a presión con el gel de oxígeno antes mencionado provoca que las líneas y arrugas faciales sean tratadas del interior al exterior. “El tratamiento combinado –añadiríaBeatriz González Puebla- aumenta la capacidad de la piel para funcionar de forma más eficaz incrementando la mitosis y la renovación celular, y estimulando la microcirculación y el drenaje linfático. Lo que permite obtener rápidamente un aspecto y una textura más suave, más hidratada, más lisa, más fresca, más tersa, más saludable y más juvenil”.
El efecto de rejuvenecimiento es visible desde la primera sesión y el tratamiento está indicado para arrugas, líneas de expresión, patas de gallo, acné o cicatrices acnéicas, pieles dañadas por el sol, manchas, estrías, descongestión de la piel, celulitis, piel deshidratada y un sinfín de trastornos que afectan a la piel por déficit de oxígeno.

CUANTO ANTES, MEJOR

Recuérdelo. Cada célula de nuestro cuerpo necesita oxígeno y con la edad la cantidad que nos llega de él es cada vez menor. Los expertos afirman que ya con 25 años el nivel de oxígeno que llega a las células es inferior al de un adolescente. Además si por su trabajo o su modo de vida es un buen candidato a padecer una deficiencia de oxígeno –en su organismo y, por tanto, en su piel- tome conciencia de las consecuencias que ello puede acarrear pues cuanto más tarde en resolver esa carencia más complicado será no ya lucir un rostro joven y luminoso sino recuperar la salud en general.

L. J.

Recuadro:


Propiedades del oxígeno sobre la piel

-Aclara las manchas solares.
-Retrasa la aparición de los signos de envejecimiento.
-Es antibacteriano.
-Tiene propiedades antioxidantes.
-Atenúa los signos de fatiga y de estrés.
-Tiene efecto desintoxicante.
-Es energetizante.
-Estimula la producción de colágeno.
-Potencia los efectos terapéuticos de otras sustancias.
-Es purificante.
-Reafirma la piel.
-Regenera los tejidos
-Suaviza las líneas de expresión, marcas de envejecimiento y arrugas.
-Unifica la textura de la piel disminuyendo el tamaño de los poros.

Este reportaje aparece en
88
Noviembre 2006
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