Un número especialmente interesante

por José Antonio Campoy

Una vez más el lector tiene en sus manos un ejemplar que no le dejará indiferente; de hecho todos los temas tratados en él son trascendentes y si en portada hacemos hincapié en el dedicado al cacao es solo porque puede llamar más la atención de muchos padres que, siguiendo una tradición ya centenaria en nuestro país, dan a sus hijos cada mañana un buen tazón de cacao en polvo que a menudo acompañan con leche, cereales o galletas en el convencimiento de que es un desayuno nutritivo e idóneo. Sin embargo se equivocan. La leche de vaca -al menos la actual, no sabemos la de hace unas décadas- es causa de numerosos problemas de salud; puede causar incluso cáncer. Lo hemos explicado detalladamente en los artículos que con los títulos ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano?, T. Colin T. Cambpell: «La caseína de la leche es el carcinógeno más potente que existe» y Muere más gente por cáncer donde más leche se consume aparecieron en los números 84, 181 y 182 respectivamente. Otro tanto cabe decir de los cereales y sus derivados -especialmente los elaborados con trigo- como igualmente hemos explicado en los artículos La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor (I y II) y Los cereales, el pan, la pasta y el arroz son dañinos publicados en los números 163, 164 y 180 respectivamente. Y a ellos se unen ahora los cacaos en polvo más consumidos y populares ya que si bien contienen un producto de excepcionales propiedades terapéuticas como el cacao éste alcanza en el mejor de los casos un 25% del total siendo el resto azúcar -¡hasta un 30%-, leche en polvo -un 25% -, harina, féculas, gomas y lecitinas. Más valdría pues que los padres se replantearan seriamente un desayuno como éste, sobre todo si sus hijos tienen sobrepeso, obesidad, problemas gástricos, alergias, problemas respiratorios, rinitis, asma u otras patologías, especialmente las de tipo autoinmune. Y hacemos la advertencia a la vez que reconocemos las extraordinarias cualidades del cacao puro y del chocolate negro aunque en modo alguno del llamado chocolate blanco ni de las bebidas industriales de cacao. Unos son sanos y los otros no. Invito al lector a leer detenidamente el reportaje que publicamos en este número para comprenderlo. Como le invito a leer el reportaje que igualmente publicamos sobre el gluten de los cereales porque en él se da a conocer un hecho poco conocido incluso entre los médicos: que puede causar hipotiroidismo. Y es que investigaciones recientes indican que entre quienes padecen esa patología se detectan altos niveles de anticuerpos antitiroideos cuya causa puede estar en una reacción de intolerancia al gluten. De hecho gran parte de quienes padecen hipotiroidismo son intolerantes al gluten. Y no solo a él porque como ya explicamos en su día los cereales modernos son para muchas personas no solo indigeribles sino causa de reacciones autoinmunes y de numerosas patologías: gastrointestinales, cardiovasculares, cerebrales… Igualmente importante es lo que declara el Dr. Javier Álvarez, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital de León, quien no duda en afirmar que hoy «se están diagnosticando como trastornos mentales procesos que en realidad no son patológicos»  y «medicando a mucha gente innecesariamente». Entre ellas a muchas personas a las que se ha catalogado como afectas de esquizofrenia y trastorno bipolar cuando lo que manifiestan son «automatismos mentales hipersincrónicos», algo que según el Dr. Álvarez han sufrido muchas personalidades a las que nadie consideró por ello «enfermos mentales»; automatismos que agrupa en lo que define como Hiperia. Denunciando de forma especial que se considere patológicamente enfermos a cientos de miles de niños sanos a los que se está medicando sin razón. Igualmente destacable es el artículo en el que explicamos que el hígado graso -nombre que recibe la Esteatosis hepática no alcohólica- parece deberse a una dieta demasiada rica en azúcares -en especial de fructosa industrial y sacarosa- y deficitaria en una vitamina del grupo B, la colina, aunque puede haber asimismo déficit de dos minerales: el zinc y el cobre. Completan el número un artículo sobre un singular equipo tecnológico llamado Bemer que optimiza la microcirculación del cuerpo en menos de 8 minutos mejorando la oxigenación, la nutrición y la respuesta inmune y una entrevista al Dr. José Manuel Gómez Morillo, médico convencional formado en Medicina Tradicional China y Homeopatía que ejerce además en su consulta muchas de las terapias que otros colegas desprecian -Macrobiótica, Biorresonancia, Electroacupuntura, Terapia Craneosacral, Biodescodificación, Par Biomagnético, Espagiria, Psicoterapia, Constelaciones Familiares, EMOR…- y es experto en las disfunciones que causa la actual contaminación electromagnética, problema cuya gravedad no duda en denunciar. En suma, un médico formado universitariamente que no tiene reparo alguno en avalar la eficacia de unas disciplinas que otros rechazan… solo porque las desconocen.