El mal llamado caso de las "vacas locas" es, ante todo, el mejor ejemplo de la incompetencia política que con excesiva frecuencia adorna las democracias europeas. Aunque no menos lamentable es que para los directores ...
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España se gastó en 2016 más de 21.000 millones de euros en 15.049 medicamentos -de los que 12.268 se dispensan en farmacias y 2.781 solo en hospitales- a pesar de que la gran mayoría son meramente sintomáticos cuando no manifiestamente ineficaces además de tóxicos.
La Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha sido por fin plenamente integrada en el sistema. Ha bastado un año para que su independencia de criterio y buenas intenciones hayan desaparecido. De hecho -como ocurrió ...
En el ámbito de la salud es igual quién gobierne en España: al frente del Ministerio de Sanidad siempre se designa a alguien que termina estando al servicio de los grupos de poder, muy especialmente el de las multinacionales farmacéuticas. Así que la posibilidad de que la sociedad acceda algún día a médicos...
Las medidas adoptadas por el Ministerio de Sanidad y Consumo español para impedir que los fumadores perjudiquen a los no fumadores nos parecen loables y la iniciativa adecuada aunque llegue con décadas de retraso. Está demostrado ...
Constituyen amplia mayoría las personas que, con sorprendente ingenuidad, creen aun que los ministerios de Sanidad -de todos los países- se ocupan preferentemente de salvaguardar la salud de los ciudadanos. Y nada más alejado de la realidad. ...
Cuarenta aditivos alimentarios de consumo masivo pueden provocar insomnio (y 2)
Además de las causas externas o endógenas y de la incidencia negativa de muchos fármacos en el descanso nocturno –como ya hemos explicado en la primera parte de este artículo– hay otros productos que provocan insomnio y la mayoría de la gente los consume ¡sin saberlo ni quererlo! Nos referimos a los numerosos aditivos presentes en gran cantidad de los alimentos que ingerimos habitualmente, problema desconocido no ya para los ciudadanos –que también– sino para la mayoría de los profesionales sanitarios y responsables políticos de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de los especialistas lo ignora y, por tanto, no pueden sugerir a sus pacientes que los eliminen de la alimentación diaria ya que ni siquiera ellos saben cuáles son. Algo que explica por qué a menudo sus consejos no suelen ser eficaces y tantos millones de personas se ven abocadas a consumir fármacos iatrogénicos, es decir, de graves efectos adversos. Lo explicamos en detalle confiando en que nuestros lectores adviertan de este hecho a sus familiares, amigos y allegados.