150 empleados de Gas Natural enferman por la electricidad estática y la sequedad del ambiente

Ciento cincuenta personas que trabajan en las oficinas de Gas Natural en Barcelona han padecido simultáneamente lipoatrofia semicircular -pérdida de tejido adiposo en las piernas- a causa de las cargas electroestáticas que había alrededor de sus mesas y la sequedad del ambiente de la oficina obligando a desalojar a los 1.000 empleados del edificio durante unos días.
Hace ahora 15 años pasó lo mismo en un edificio nuevo de Bélgica que también tenía altos niveles de tecnología. En aquella ocasión resultaron afectados 900 trabajadores que padecieron exactamente el mismo problema habiendo investigado entonces el caso el doctor Curves Bart del Instituto de Investigación Tecnológica Flemish. A todos ellos -como a los de Barcelona- les aparecieron moratones con hendiduras de entre uno y cinco milímetros de profundidad -aunque sin dañar externamente la piel- en la zona anterolateral del muslo, es decir, a la altura de la mesa.
Bueno, pues lo que se ha hecho es mejorar las tomas de tierra para intentar neutralizar los campos de electricidad inducida e instalar humificadores en el edificio.
Y luego dicen que los campos electromagnéticos no son peligrosos…