Aseguran que ingerir ibuprofeno regularmente podría aumentar 12 años nuestra esperanza de vida

Un equipo de investigación conjunto del A&M AgriLife Research de Texas y del Buck Institute for Research on Aging de Novato (California) asegura que la ingesta regular de ibuprofeno podría aumentar en varios años la esperanza de vida de los seres humanos porque han constatado que así acaece ¡con la mosca de la fruta y algunos gusanos! Aunque no saben por qué. El estudio acaba de publicarse en PLoS Genetic. Para el doctor Brian Kennedy -del Buck Institute- esto abre la puerta a nuevas investigaciones sobre los llamados medicamentos antienvejecimiento.

Hasta aquí la peregrina noticia. Por nuestra parte recordamos a los lectores que en el nº 107 de la revista publicamos un extenso artículo titulado Los evidentes riesgos de tomar ibuprofeno -puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com– en el que ya advertimos que su consumo puede provocar problemas gastrointestinales, cardiovasculares, renales, hepáticos, hematológicos y cutáneos además de muy variadas disfunciones en el sistema nervioso central. Entre otras dispepsia, diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, hemorragias, úlceras gastrointestinales, estomatitis ulcerosa, perforación gastrointestinal, flatulencia, estreñimiento, esofagitis, estenosis esofágica, exacerbación de la enfermedad diverticular, colitis hemorrágica inespecífica, colitis ulcerosa, enfermedad de Cröhn, anemia, hematemesis, fatiga, somnolencia, cefalea, mareo, vértigo, insomnio, ansiedad, intranquilidad, alteraciones visuales, tinnitus, reacción psicótica, nerviosismo, irritabilidad, depresión, confusión, desorientación, ambliopía tóxica reversible, trastornos auditivos, meningitis aséptica, erupciones cutáneas, urticaria, prurito, púrpura, angioedema, rinitis, broncoespasmo, hinchazón de labios, cara o lengua, secreción nasal aumentada, dificultad respiratoria, eritema multiforme, necrólisis epidérmica, lupus eritematoso sistémico, alopecia, reacciones de fotosensibilidad, el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica aguda, vasculitis alérgica e, incluso, reacciones anafilácticas. Todo lo cual se recoge en los propios prospectos.

Hay que ser pues un completo majadero para ingerir ibuprofeno durante años en la esperanza de que eso alargue la vida. El parecido del ser humano con una mosca o un gusano es casi nulo; aunque haya cada vez más gusanos y moscones sin ética entre los empleados de la gran industria farmacéutica.