Científicos del Centro Médico EuroEspes investigan un nuevo producto para el parkinson

Un nuevo producto natural llamado Atremorine aumenta en el cerebro los niveles de dopamina de forma más rápida y eficaz que los fármacos que actualmente se utilizan… y sin sus efectos secundarios. Así lo ha constatado un grupo de científicos del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes (CIBE) dirigido por el Dr. Ramón Cacabelos que está estudiando el producto en el tratamiento del parkinson.

Los principios activos de Atremorine -registrado como E-Favalin-10729– se obtienen de la Vicia faba, planta de la familia de las fabáceas en la que Guggenheim detectó altos niveles de L-DOPA en 1913. Posteriormente -en 1967- la L-DOPA empezaría a usarse en el tratamiento del parkinson aunque fue en 1992 cuando un grupo investigador dirigido por Korczyn en Israel realizó los primeros estudios con éxito al dar a tomar a estos enfermos la planta hervida. Desde entonces la mayor parte de los parkinsonianos son tratados con fármacos cuya principal acción es potenciar los niveles de dopamina -muy bajos en sus cerebros- aunque lo cierto es que ello es eficaz sólo en un número reducido de pacientes y además el efecto disminuye con el tiempo lo que exige aumentar las dosis hasta que llega un momento en que su ingesta provoca importantes efectos secundarios que se acentúan con el uso crónico.

Pues bien, una sola toma de 5-10 gramos de Atremorine aumenta los niveles de dopamina de un 500% a un 4.000% en apenas media hora y ese efecto se mantiene más de 12 horas. Disminuyendo el temblor, la bradicinesia y la rigidez de los enfermos. Algo que según estos investigadores se debe a que su consumo no sólo activa la génesis de dopamina sino que además activa mecanismos regulados por el GABA (ácido gamma-amino-butírico) y reduce la neurotransmisión serotonérgica cuya hiperactivación desregula el sistema dopaminérgico mesolímbico y altera la función psicomotriz.