Coca-Cola quiere desvincular sus bebidas de la obesidad

Tras décadas haciendo engordar a la población de todo el mundo con sus bebidas azucaradas y llenas de gas Coca-Cola pretende ahora pasar por una empresa a la que preocupa la salud de los ciudadanos, especialmente la de los estadounidenses ya que allí son ya obesos –según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades- el 36% de los adultos y el 17% de los menores. Decisión que ha tomado cuatro meses después de que las autoridades sanitarias de Nueva York acordaran prohibir todos los refrescos azucarados que se comercialicen en envases de más de 0,46 litros y el alcalde de Cambridge (Massachusetts) adoptara una medida similar. Y para ello ha elaborado dos anuncios para televisión. En uno –que dura dos minutos- Coca-Cola se defiende diciendo que también ofrece productos bajos en calorías -aunque obvia mencionar que los edulcorantes que usa en ellos son sospechosos de provocar muy distintas enfermedades, cáncer incluido- y que son los consumidores los que deben tener en cuenta el aporte calórico de lo que ingieren agregando que sus bebidas no son la principal causa de obesidad entre los estadounidenses En el segundo -de 30 segundos y que aún no se ha emitido- pretende acabar con el “mito” de que cada lata de Coca Cola contiene 900 calorías aclarando que “sólo” contiene 140 y puede compensarse haciendo ejercicio. La estrategia que la empresa ha puesto en marcha es la de convencer a la población de que no son las bebidas azucaradas las que provocan el sobrepeso y la obesidad. Sin duda porque además de las medidas antes citadas resulta que un estudio realizado con 33.000 estadounidenses por el Instituto de Salud Pública concluyó aseverando lo contrario, es decir, que “consumir esos refrescos incrementa el riesgo de padecer obesidad”.

Por nuestra parte recordamos a los lectores que ya en el artículo que publicamos hace seis años en el nº 91 –y que puede leer en nuestra web: www.dsalud.com- con el título El abuso de bebidas con gas –sobre todo de colas- perjudica seriamente la salud explicamos que hay numerosos estudios que demuestran que la obesidad infantil, la descalcificación de los huesos y la aparición de caries en la primera dentición así como afecciones cardiovasculares, problemas de memoria y trastornos musculares son algunas de las patologías cuyo desarrollo es favorecido por el consumo –incluso moderado- de tales brebajes. Por lo que su consumo no es aconsejable en ninguna cantidad.