Continúan los encierros de los consumidores del Bio-Bac

En iglesias de Madrid, La Coruña y Granada

Decenas de consumidores y afectados por la retirada del Bio-Bac continúan sus encierros –que ya duran más de 40 días- en diferentes iglesias de nuestro país en protesta por la impasibilidad del Ministerio de Sanidad y Consumo ante sus demandas de que se liberalice lo que para ellos es “un producto inocuo que les ayudaba a combatir enfermedades terminales como el cáncer”.
En el momento de cerrar esta edición había más de 30 personas encerradas en la Iglesia San Juan de Visantoña (La Coruña), algunas menos en la parroquia de la Virgen del Carmen de Granada y siete más en la Iglesia Nuestra Señora de las Maravillas de la madrileña Plaza del Dos de Mayo aunque son muchos más los familiares y amigos que les prestan su apoyo y recogen firmas en el exterior de los templos. Precisamente a una de esas iglesias –en concreto a la de las Maravillas en Madrid- se acercó Esperanza Aguirre, candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por el PP y ex presidenta del Senado, que quiso con su firma expresar su solidaridad con los afectados y prometió que mediaría ante la ministra Ana Pastor a favor de la liberalización del Bio-Bac.
Casi la totalidad de los encerrados son miembros de la Asociación de Consumidores de Bio-Bac, quienes dos días después de que se iniciara la protesta remitían una carta a Ana Pastor en la que explicaban los motivos de la misma adjuntando un manifiesto con las reivindicaciones de los encerrados en el que se afirmaba que el Ministerio de Sanidad y Consumo ha perpetrado “el más bochornoso acto de abuso de poder de la historia española reciente” por hacerlo “contra enfermos con dolencias graves y, en muchos casos, terminales”.
Más adelante, en la misma carta se expone otro de los argumentos por los que los que la asociación comprende y se solidariza con la protesta de algunos del sus miembros:“Los responsables de su Ministerio, con su titular a la cabeza, no han pestañeado a la hora de mentir con el mayor descaro tanto ante los medios de comunicación como en sus escritos judiciales y manifestaciones al Defensor del Pueblo, y han pospuesto una y otra vez las reuniones que esta asociación ha pedido reiteradamente para tratar de encontrar una solución rápida y adecuada”.
En su carta a la ministra, Luis Capelli -presidente de la Asociación de Consumidores de Bio-Bac– agrega: “Nuestros asociados no pueden comprender cómo una ministra de Sanidad puede declarar públicamente que el producto por el que sólo horas antes ha presentado una denuncia por delito contra la salud pública es realmente inocuo; no obstante lo cual, y como si nunca hubiera hablado, mantiene la denuncia al día de hoy (…) Tampoco pueden comprender que una ministra de Sanidad, cuyo cargo, sueldo y demás emolumentos y privilegios asociados tienen como único objetivo el cuidado del bienestar sanitario de los ciudadanos, pueda permanecer impasible durante más de seis meses de sufrimiento de una parte de esos ciudadanos sin hacerse una pregunta, sin demostrar el más remoto interés, haciendo declaraciones no ya vacías de contenido sino dolorosamente falsas”.
Por su parte, los encerrados, que mantienen su protesta desde el pasado 23 de abril, han afirmado que no saldrán “hasta que las autoridades nos ofrezcan una solución definitiva, dejen de pasarse la pelotas unos a otros y nos dejen consumir Bio-Bac como complemento alimenticio, medicamento o lo que sea”.