Dos nuevas sentencias del Supremo sobre el Agreal

 

El Agreal -medicamento estúpidamente recetado por decenas de miles de médicos de todo el mundo para “aliviar” los síntomas de la menopausia- dejó de dispensarse en nuestro país en septiembre de 2005 cuando el Sistema Español de Farmacovigilancia recibió de las agencias internacionales la notificación de que se estaban produciendo reacciones adversas severas y había que reevaluar el balance beneficio-riesgo de su componente activo: la veraliprida. Y es que se había constatado que su consumo provocaba temblores, distonía, rigidez, parkinsonismo y discinesia tardía. Lo criminal es que ninguna de esas reacciones figuraba en el prospecto del fármaco que se vendía en España a pesar de que sí se reflejaban en los prospectos de Portugal, Francia, Bélgica e Irlanda.
Pues bien, dos nuevas sentencias del Tribunal Supremo -que se unen a otras anteriores sentando jurisprudencia- acaban de ratificar que Sanofis Aventis –el fabricante- mantuvo a la venta en nuestro país lo que se considera un “producto defectuoso” por carecer de la información adecuada en el prospecto. Ocultándoselo conscientemente a las consumidoras pues sabía que provocaba esos efectos.
El bufete del letrado Fernando Osuna (www.bufeteosuna.es) que en su día inició las demandas contra el laboratorio y que representa ya a más de un millar de afectadas logra así una nueva victoria en el Tribunal Supremo que ya ha dictado cuatro sentencias que dejan claro el comportamiento irregular del laboratorio y el derecho a que las afectadas sean indemnizadas. Eso sí, de una forma ridícula que demuestra el valor que nuestros jueces dan a la integridad física y la vida de los españoles: ¡entre 1.000 y 12.000 euros!
“Podíamos haber conseguidomuchas más resoluciones favorables –nos diría Fernando Osuna-pero la mayoría de las afectadas eran personas de escasos recursos económicos que decidió no pleitear al no poder hacer frente a los gastos del perito médico, defensa y desplazamiento a Barcelona que es donde se produjeron la mayoría de las vistas. Además la posibilidad de que los recursos presentados por el laboratorio a resoluciones que fijaban indemnizaciones mínimas acabaran con una condena al pago de costas hizo que muchas afectadas desistieran de su justa reivindicación”.
¡Tiempo y dinero! Las dos grandes armas de las que siempre disponen los laboratorios para tapar sus vergüenzas. Bueno, eso y una legislación que en España protege a la industria farmacéutica frente a los ciudadanos por mor de una actuación infame de nuestros corruptos políticos. Sin olvidar a unos jueces que valoran muy poco la salud y la vida de los ciudadanos y rinden mayoritariamente pleitesía a quienes ostentan el poder económico. Sugerimos a los lectores interesados en este tema que lean en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos Las afectadas por el Agreal llevan a Sanofi Aventis a los tribunales y Condenan al laboratorio fabricante del Agreal publicamos respectivamente en los números 82 y 91.