El Bio-Bac sí superó la fase III en los ensayos clínicos


Fracaso de la primera vacuna contra el SIDA en humanos 

Probada en humanos, AidsVax, -la primera vacuna que se diseñó para impedir la infección por el virus del sida- ha sido un fracaso. Así lo admite  VaxGen, la compañía que la creó tras administrarla durante tres años a 5.100 homosexuales y a 300 mujeres de Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y Holanda con “alto riesgo de contagio por vía sexual” pero que no estaban infectados. Algunas personas recibieron hasta siete inyecciones mientras a otras sólo se les dio placebo.
Pues bien, los “resultados” de la compañía indican que la vacuna logró reducir la tasa de infección un 3,8 %, porcentaje que entra del margen de error habitual del 5% por lo que la efectividad de la vacuna puede considerarse escasa por no decir nula.
Sin embargo, los fabricantes alegan que como la vacuna tuvo mejores resultados entre las personas de raza negra y los asiáticos –un 8%- se plantean hacer nuevas pruebas. Y eso tras admitir que la presencia de estas minorías étnicas “no era cuantitativamente significativa entre los voluntarios del estudio” pues sólo pertenecía a ellas el 2% de los participantes. Es decir, otra vez juegan con las estadísticas. Si los participantes eran 5.400 y los negros y asiáticos suponían el 2% este grupo era en total de 108 personas. Y alegan que, entre esos 108, en lugar del 3,8% la vacuna fue “eficaz” en el 8%. En otras palabras, como hay una diferencia de un 4,2 % ese porcentaje corresponde por tanto… a ¡cuatro personas! ¡Del total de 5.400 estudiadas! Manipula… que algo queda.
Algunos de los científicos de “prestigio internacional” que apoyaron la vacuna se curaron rápidamente en salud asegurando que aunque la misma no protege contra el sida ha permitido “abrir nuevos caminos para la investigación de los mecanismos del VIH”. ¿Sí?  ¿Qué caminos? A eso no responden.
José Esparza, experto en vacunas de ONUSIDA -el organismo de las Naciones Unidas dedicado a la enfermedad- llegó a asegurar al New York Times, por ejemplo, que se está “ante el descubrimiento más significativo de los últimos años porque aunque no hayamos conseguido el producto final que estábamos buscando para el uso de millones de personas se han abierto nuevas vías de investigación que deberían animar a todos los expertos a seguir trabajando”. Y se quedó tan ancho.
El asunto es noticia sobre todo porque se trata del primer producto que había logrado ser aprobado para una “fase III” en ensayo clínico por la FDA norteamericana. Lo que nadie cuenta es que el ya popular Bio-Bac sí tiene superados con éxito en humanos los ensayos clínicos fase III en SIDA, demostrando los resultados una notable subida de los CD4 y CD8.
El Ministerio de Sanidad español lo sabe y lo oculta. Un día sus responsables tendrá que responder de ello.