Falsas acusaciones contra Jose Ramón Llorente

El pasado mes de febrero el diario español El País dedicó un amplísimo artículo a la denuncia presentada por un tal Julián Rodríguez contra el presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular y miembro de nuestro Consejo Asesor, Jose Ramón Llorente, al que acusa de llevar a la muerte a su hijo de 21 años enfermo de leucemia, Mario, afirmando que éste optó por no someterse a un trasplante ni recibir quimioterapia siendo eso lo que le llevó al óbito. Es más, ha creado la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) a fin de "proteger a los enfermos de los mensajes de estos estafadores luchando contra la difusión de mensajes contrarios a la ciencia médica". Y se queja asimismo de que el tratamiento ortomolecular le costó a su hijo 4.000 euros -entre 40.000 y 80.000 uno quimioterápico- y de que Llorente se presentaba como médico (algo absolutamente falso). Lo cuenta el periodista Javier Salas quien califica a éste peyorativamente de "curandero" y cita incluso -mal- a nuestra revista: "Los charlatanes cuentan con importantes plataformas de difusión en la red y medios como Discoverysalud que promociona sin tapujos estas pseudoterapias".

Pues bien, la denuncia fue sobreseída y archivada inicialmente por el Juzgado de Instrucción nº 7 de Valencia al no apreciar delito pero su decisión fue sorprendentemente revocada el 4 de febrero pasado por la Audiencia Provincial de Valencia que dispuso que el demandado sea juzgado por un delito de intrusismo alegando que puede haberlo ¡aunque no se haya hecho pasar nunca por médico! De hecho en su consulta ponía Experto en medicina natural y ortomolecular y jamás ha alegado ser médico.

Pues bien, la propia madre del joven fallecido, Josefa Rubio, ya había declarado ante un juzgado el 3 de junio de 2015 que estaba separada de su esposo desde hacía 20 años, que la relación de su exmarido con el hijo "no era buena", que acompañó siempre a su hijo -estudiante de Físicas- a la consulta de Llorente, que los dos sabían que era experto en medicina natural y ortomolecular y no médico así como cuáles eran los tratamientos que recomendaba, que los suplementos que éste sugirió fueron siempre supervisados por el médico que le llevaba en el Hospital Arnau en el que estuvo ingresado, que nunca sugirió a su hijo que abandonara la quimioterapia y que de hecho esa decisión la tomó el joven en contra del criterio de Jose Ramón Llorente. Es más, la madre declararía ante el juzgado que cuando su hijo empeoró fue el propio Llorente quien instó a Mario a ingresar para recibir quimioterapia y éste así lo hizo en mayo de 2013. La declaración ante el juzgado termina diciendo: "(…) Su hijo rechazó después de la primera sesión volver a la quimio aunque volvió en ocasiones por el propio consejo del denunciado".

Sin comentarios. Así es como informa el periodista del diario El País, autor en él de otros esperpentos como los artículos Los charlatanes del ébola, El hombre que derribó con ciencia las terapias alternativas,  Pseudociencias que no curan y a veces matan,  La universidad pasa a la ofensiva contra las pseudociencias o, en el colmo del desvarío, El uso de productos homeopáticos puede matar. En fin, que Javier Salas se haga eco de que un individuo que miente de esta manera ha decidido crear una asociación para evitar que haya más muertes por abandonar los tratamientos convencionales cuando solo en España fallecen más de 104.000 personas al año tras someterse a ellos es BOCHORNOSO. Como lo es la pretensión de los jueces de la sección 5ª de la Audiencia Provincial de Valencia de criminalizar todo tratamiento no médico ya que en el mundo hay millones de terapeutas que tratan eficaz y legalmente a los enfermos con terapias no sanitarias