Janssen-Cilag y Sandoz, condenadas por “beneficiarse del sufrimiento de los enfermos de cáncer”

La Comisión Europea impuso a finales de 2013 a las empresas suizas Janssen-Cilag -subsidiaria de Johnson & Johnson– y Sandoz -filial de Novartis– unas multas de 10,8 y 5,5 millones de euros respectivamente “por beneficiarse del sufrimiento de los enfermos de cáncer” al no lanzar un fármaco –Fentanyl– para mitigar el dolor “cien veces más eficaz que la morfina”. Y es que Janssen-Cilag pagó a Sandoz -desde 2005- grandes sumas para que ésta no sacara al mercado el producto aceptando ésta porque le daban más de lo que de hecho esperaba sacar por su producto.

Según el vicepresidente de la Comisión y Comisario Europeo de Competencia, Joaquín Almunia, el acuerdo secreto duró 17 meses; hasta que una tercera empresa empezó a vender un análogo de Fentanyl aún más barato.
En suma, una sinvergonzonada que una vez más le sale enormemente barato a dos multinacionales cuya ética ha vuelto a quedar en entredicho y a las que importa infinitamente más ganar dinero que ayudar a la gente. Lo que en este caso resulta más vomitivo aún porque el fármaco podía aliviar a personas con dolores horrendos.