Los omega 3 previenen las enfermedades inflamatorias intestinales

Entre ellas, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn

Una investigación desarrollada por el equipo de Jing X. Kang en el Hospital General de Massachusetts de Boston (EEUU) que acaba de publicarse en Proceedings of the National Academy of Sciences ha constatado en ratones modificados genéticamente para almacenar altos niveles de ácidos grasos omega 3 en sus tejidos que éstos parecen prevenir las enfermedades inflamatorias intestinales
Este trabajo corrobora lo que afirmamos el pasado mes en el artículo Dos ácidos grasos omega 3, eficaces en el tratamiento del cáncer en el que afirmábamos textualmente lo siguiente: “Los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 de cadena larga aseguran la flexibilidad de las membranas biológicas, poseen un papel esencial como mensajeros celulares y son precursores de los eicosanoides por lo que juegan un papel fundamental en los procesos inflamatorios, la regulación del flujo de sangre, el control de transporte de iones y la modulación de la transmisión sináptica. Y además poseen actividad anticancerígena”. Nos referíamos a los ácidos docosahexanoico (DHA) y eicosapentanoico (EPA) que según un reciente estudio realizado en la Universidad de Pittsburg (EEUU) parecen ser útiles en la prevención y tratamiento del cáncer no sólo evitando que proliferen las células cancerosas sino induciéndolas a su apoptosis o suicidio. Acción terapéutica la de carácter antiinflamatorio que ahora se corrobora y que parece deberse a que los ácidos grasos omega 3 pueden convertirse en moléculas antiinflamatorias.
La causa de las llamadas “enfermedades inflamatorias intestinales” se ignora y se clasifican normalmente como Colitis Ulcerosa o como Enfermedad de Crohn aunque a menudo los médicos se refieren a ellas como colitis microscópica, colitis colágena, colitis indeterminada, úlcera solitaria del colon y recto, yeyunoileítis crónica ulcerativa no granulomatosa o colitis de la enfermedad de Behçet.
Bueno, pues en todos esos casos procede probar con un tratamiento a base de ácidos grasos omega 3 en lugar de fármacos. Sin olvidar hacerse un test de alergia y sensibilidad alimentarias –son distintos- porque a nuestro juicio la causa de tales enfermedades está la mayoría de las veces ahí. Suprímanse los alimentos que provocan las úlceras y la inflamación… y el organismo se recuperará por sí mismo ayudado por los ácidos grasos omega 3.