El Aptivus, fármaco usado en casos de Sida, puede provocar hemorragias cerebrales e, incluso, la muerte

 

El Aptivus (tripanavir) -un inhibidor de la proteasa que se usa contra el Sida de la multinacional farmacéutica Boehringer Ingelheim– puede provocar hemorragias cerebrales, e incluso, la muerte según ha reconocido la FDA. Al menos así ha ocurrido en trece personas -de la que ocho fallecieron- durante los ensayos clínicos que participaban en la investigación. La multinacional alega para justificarse que muchos de los pacientes presentaban otros problemas y ello podía haber contribuido a que sufrieran esas hemorragias añadiendo que algunos tomaban además otros fármacos que también habrían podido influir. Puras elucubraciones.
Bueno, pues a pesar de ello no se va a retirar el fármaco del mercado. La empresa fabricante sólo deberá añadir ese “nuevo riesgo” en la caja negra que ya llevaba el producto -la advertencia más estricta para un medicamento en Estados Unidos- y que ya advertía antes de que puede dañar el hígado y provocar también por esa causa la muerte. En España el Ministerio de Sanidad y Consumo -tan reacio a aprobar productos inocuos y por tanto sin riesgo para la salud como el Bio-Bac, entre otros- ha aprobado su uso en hospitales ¡este mismo año!
Debemos agregar que nos parece intolerable lo que sucede con éste y otros muchos fármacos. Porque la colocación de advertencias como las mencionadas en la caja del producto o en el prospecto tiene en realidad como objetivo quitarse de encima la responsabilidad cuando la salud de alguien se agrava o el enfermo muere. “El paciente conocía perfectamente el riesgo al que se exponía”, podrán alegar así los abogados en caso de demanda ante la familia.
Estamos hartos de tantos abusos.