Quieren evitar la influencia de las farmacéuticas en la formación de los médicos estadounidenses

 

El Consejo de Acreditación para la Formación Médica Continuada, organismo estadounidense con sede en Chicago encargado de otorgar los “permisos de enseñanza”, quiere "limitar la influencia de los médicos que tienen conexiones financieras con la industria farmacéutica".
Los cerca de 750.000 médicos que ejercen en Estados Unidos tienen la obligación de renovar su licencia cada cierto tiempo y para ello deben estar al corriente de los últimos avances médicos, algo que se supone logran recibiendo cursos periódicamente. La idea es excelente pero resulta que tales cursos de “formación” han terminado convirtiéndose en auténticos “lavados de cerebro” porque han terminado siendo controlados por las multinacionales farmacéuticas y utilizados básicamente para convencer a los asistentes de las bondades de sus productos y de que las terapias farmacológicas son los tratamientos médicos más efectivos. Una falacia que, sin embargo, los médicos se terminan creyendo.
Así que para intentar evitarlo la nueva normativa introduce un tercer participante en la relación entre profesor y alumno que no podrá estar ligado a ninguna empresa farmacéutica y que deberá ser quien establezca las recomendaciones que se dará a los médicos durante el curso. Tal cambio fue aprobado por los siete miembros del mencionado consejo de acreditación y por la Asociación Médica Americana aunque transcurrirán unos meses antes de su aplicación.
Una excelente noticia si no fuera porque nos tememos que lo único que va a conseguirse es que las multinacionales tengan que destinar más dinero a engrasar su “sistema de marketing”.