¿Se justifica “la cirugía de la obesidad o bariátrica” ante su alta mortalidad?

Existiendo alternativas eficaces y mucho menos agresivas

Los recientes fallecimientos en España de varias personas obesas en operaciones quirúrgicas para eliminar drásticamente parte de la grasa acumulada han puesto de nuevo en tela de juicio la conveniencia de la llamada cirugía de la obesidad o bariátrica.
La Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO) reconoce que este tipo de intervención está considerada como “cirugía mayor” y, por tanto, “no está ausente de potenciales complicaciones graves«, tantooperatorias como postoperatorias a largo plazo. De hecho, no es infrecuente que aparezcan infecciones, deshiscencia, fugas, diarrea, estenosis, úlceras, problemas respiratorios y trombosis sin olvidar la necesidad de tomar durante largo tiempo fármacos con conocidos efectos yatrogénicos. Y ello sin obviar que «a largo plazo pueden aparecer otros problemas que requieran operar de nuevo», casos en los que la morbilidad y mortalidad son aún más altas. A pesar de lo cual la SECO defiende que la cirugía “es el único método que ha probado su utilidad a largo plazo para el control del obeso mórbido”. Una evidente falsedad.
Los obesos mórbidos, precisamente por esa condición, suelen padecer diversas patologías asociadas. Entre otras, afecciones cardiovasculares, diabetes, problemas respiratorios, apnea del sueño, depresión respiratoria y un largo etcétera. Y eso aumenta el riesgo quirúrgico… algo que muchas veces no se comunica a los enfermos ni a sus familias.
Lo que habría que hacer con esas personas es informarlas con sinceridad de que, se operen o no, si no modifican sus hábitos de vida –especialmente su dieta- no resolverán su problema. Visite el lector la web de la Asociación Global de Obesos (www.obesos.org) y constatará las dudas, miedos, engaños y mentiras de las que muchos afirman haber sido víctimas.
Y, sin embargo, hay alternativas. Son multitud los obesos que han adelgazado siguiendo La dieta definitiva pero de eso no se habla porque no se venderían los productos autorizados para “tratar” la obesidad y hay que cuidar el negocio farmacéutico. Como tampoco se habla de la técnica de colocación del balón intragástrico para resolver los casos más graves, método del que ya hablamos en el nº 52 de la revista (léala en nuestra web: www.dsalud.com) en una entrevista con el Dr. Víctor Toledo Pimentel. Aun cuando el 85% de los pacientes a los que se colocó el balón y siguieron las normas de vida propuestas obtuvieron el resultado esperado. El propio Dr. Toledo asegura que con ese método se han conseguido pérdidas de peso de hasta 54 kilos en 7-8 meses. Por supuesto, aceptando modificar los hábitos de vida erróneos porque ninguna técnica es la panacea ya que, en palabras del Dr. Toledo, “para resolver el problema de la obesidad se requiere esfuerzo, convicción, motivación personal y ganas de cambiar de vida. Es decir, mentalizarse de esa necesidad, algo que lamentablemente no todos los obesos están dispuestos a realizar”.