Se reconoce judicialmente la electrohipersensibilidad

El Juzgado de lo Social Nº 1 de Zaragoza dictó una sentencia pionera que acaba de ratificar el Tribunal Supremo de Justicia de Aragón descartando que la baja por enfermedad de un Técnico Superior de Sistemas y Telecomunicaciones de Endesa –Joaquín Sanzse debiera a una “enfermedad común” -como la calificó el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS)– sino a electrohipersensibildad. Y es que el trabajador estuvo continuamente expuesto a radiaciones electromagnéticas en las sedes de Aznar Molina y Argualas de Zaragoza así como en la de Madrid que es en las que trabajó.

Según la sentencia “el cuadro multisomático de origen neurológico central y disfunción límbica” que se manifestaba con “cefaleas, acúfenos, falta de concentración, astenia y dolor muscular” cuando estaba ante campos de alta y de baja frecuencia  -wifis, teléfonos, inalámbricos, transformadores, etc.- no permite otra explicación.

La sentencia se une a otras dictadas en 2011, 2016 y 2017 que reconocieron la electrohipersensibilidad como causa de incapacidad laboral y demuestra que es hora ya de incluir esa patología como enfermedad profesional cuando menos. De hecho a pesar de que hay ya cientos de ellas reconocidas la electrohipersensibilidad no aparece en la lista del Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro. Tal es el poder de las empresas eléctricas y de telefonía.