Un 10% de los habitantes de una isla del Pacífico no puede ver los colores

La causa podría estar en la mutación de un gen

El 10% de los habitantes de la pequeña isla de Pingelap (Micronesia) no puede disfrutar de los maravillosos colores de su entorno natural debido a la acromatopsia producida por la mutación de un gen, según un estudio realizado por expertos de la Universidad Johns Hopkins (EEUU) y publicado en Nature Genetics.
Esta inusual proporción -generalmente afecta a una de cada 33.000 personas- llevó a los investigadores a estudiar la historia de la isla siendo así como el equipo del doctor Olof Sundin encontró que el posible origen de la acromatopsia en la población podría remontarse al siglo XVIII cuando un tifón acabó con la vida del 90% de la población y uno de los 20 supervivientes que heredó la acromatopsia de sus dos padres extendió la condición a sus descendientes.
Los expertos creen que el descubrimiento podría llevar a un tratamiento para la población afectada de la isla, bastante extendida ya que la condición se hereda especialmente si los dos padres la padecen. Con la reparación del gen defectuoso se podría devolver la visión de los colores a la población -afirman los investigadores- ya que los receptores del cono, que permiten la percepción de los colores, no se encuentran dañados.