¿Puede provocar el maíz transgénico de Monsanto fallos en varios órganos?

Consumir el maíz transgénico que comercializa Monsanto podría afectar muy negativamente el funcionamiento de varios órganos; entre ellos el corazón, el hígado, los riñones, el bazo, las glándulas suprarrenales e, incluso, las células sanguíneas. Así lo sugiere al menos un estudio efectuado por investigadores franceses que acaba de publicarse en International Journal of Biological Sciences tras analizar tres variedades de maíz genéticamente modificado producido por esa multinacional -las semillas Mon 863, Mon 810 y NK 603- cuyo consumo está sin embargo aprobado en Estados Unidos, Europa y otros países. Al menos así ocurre en ratas cuando se incluyen en la dieta diaria. En sus conclusiones los investigadores dejan claro que a su juicio ese maíz genéticamente modificado es tóxico para el hígado y los riñones. Monsanto alega que las investigaciones que ellos han hecho –que no controla nadie y no duran nunca más de 90 días por si acaso- no corroboran tal toxicidad.

Hasta aquí la noticia. Nosotros debemos añadir que es indignante la actuación de los controladores españoles y europeos en este ámbito. Cualquier día los ciudadanos van a empezar a reaccionar de forma airada. Venimos advirtiéndolo desde hace tiempo.