Afirman que el maíz transgénico NK603 de Monsanto puede provocar cáncer

Un equipo de la Universidad de Caen (Francia) dirigido por el profesor de Biología Molecular Gilles-Eric Séralini ha publicado en Food and Chemical Toxicology un trabajo según el cual el maíz transgénico NK603 comercializado por la multinacional Monsanto provoca cáncer; al menos en animales. Así lo infirieron tras alimentar con él durante dos años a la mitad de un grupo de 200 roedores –a la otra mitad se le dio maíz natural- y comprobar  que desarrollaban tumores malignos muriendo muchos de ellos. Los roedores fueron alimentados sólo con agua y maíz NK603 que había sido tratado con el herbicida Roundup a las dosis permitidas por la legislación estadounidense. Asimismo se demostró que cuanto mayor es la concentración de maíz transgénico mayor es la tasa de mortalidad.
Le Nouvel Observateur entrevistó de inmediato al director del trabajo y tras hablar con él no dudó en publicar la entrevista anunciando en portada: “¡Sí, los OGM son venenosos!”. Y en ella Séralini asevera que la negativa de la industria a llevar a cabo estudios de larga duración sobre los organismos genéticamente modificados (OGM) es un acto de irresponsabilidad, de cobardía o simplemente criminal.
Jöel Spiroux, coautor de la investigación, explicaría que los tumores empezaron a percibirse a partir del cuarto mes….dejando en evidencia a Monsanto  que cuando solicitó autorización para comercializar el producto presentó sus resultados tras alimentar a sus animales durante ¡tres meses! Lo paradójico es que el maíz NK-603 no puede producirse en la Unión Europea ¡pero se permite importarlo tanto para el consumo de personas como de animales!
El caso es que el Primer Ministro francés, Jean-Marc Ayrault, solicitó de inmediato a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria que procediera a una verificación urgente y ésta, tras un análisis preliminar, ha respondido diciendo que el estudio tiene «insuficiente calidad científica como para ser considerado válido en la evaluación de riesgos» pidiendo a sus autores “ información adicional, esencial para la más amplia comprensión del estudio». La agencia añade que “la forma en que se comunican los datos y el análisis del estudio, tal como se presentan en el documento, son inadecuados» agregando que  tiene dudas además sobre la idoneidad de la metodología y la concepción de la investigación. Así que ha rechazado reevaluar la seguridad del maíz NK603. En suma, la EFSA se niega a valorar las conclusiones del estudio alegando que se hizo sin una metodología adecuada y, por tanto, a su juicio «es poco probable que sea fiable, válido y de buena calidad». Habrá que esperar la respuesta a tales argumentos de Gilles-Eric Séralini.