Un centro británico extrae veneno de serpientes para tratar múltiples enfermedades

Además de facilitar en todo el mundo antídotos para casos de mordedura

La Unidad de Investigación de Venenos de la Liverpool School of Tropical Medicine es una institución británica colaboradora de la OMS que se dedica a suministrar a países de todo el mundo antídotos para contrarrestar las mordeduras de serpientes. Par ello trabaja con 300 de las serpientes más venenosas del mundo extrayéndolas veneno cada semana.
«La mordedura de serpientes–explica el profesor David Theakston, jefe de la unidad- es un problema, sobre todo en las zonas rurales de los países tropicales, que afecta a agricultores, pastores, cazadores y a sus familias. Y generalmente no poseen antídotos. Algunas veces sí pero no suelen ser los más adecuados. Pues bien, nuestro objetivo es utilizar la investigación y la experiencia clínica para aumentar la disponibilidad y eficacia de los antídotos en los países pobres». Hay que añadir que los científicos ingleses han acudido a técnicas genómicas para desarrollar antídotos basados en el ADN ya que resultan más económicos.
Las investigaciones -según quienes las desarrollan- pueden ayudar también a las personas que sufren diversas enfermedades. Por ejemplo, a quienes padecen problemas cardiacos o riesgo de sufrir un infarto cerebral ya que el bloqueo de arterias y venas podría resolverse con algunas toxinas contenidas en el veneno de las serpientes. Eso es precisamente lo que estudia el centro mencionado en colaboración con las Universidades de Oxford y Birmingham en un trabajo para la British Heart Foundation cuyo objetivo es aislar, identificar y caracterizar las toxinas que pueden desempeñar esa función y descubrir nuevas dianas terapéuticas contra la trombosis.
Más información en: www.liv.ac.uk/lstm