Una hormona transgénica de Monsanto que se inyecta a las vacas para que den más leche provoca cáncer

En Estados Unidos, casi toda Iberoamérica (México, Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá) y ocho países de otros continentes se utiliza ampliamente desde 1993 una hormona transgénica diseñada por la multinacional Monsanto, la Somato-Tropina Bovina, que se inyecta a las vacas para doblar su producción de leche al elevar a su vez el nivel de la hormona IGF-1 o factor de crecimiento insulínico tipo 1. Lo que no se ha contado es que provoca graves problemas de salud en los animales y, lo que es aún más grave, en quienes consumen esa leche y sus derivados. De hecho estudios recientes la asocian ya con cánceres de seno, próstata y colon según el doctor Michael Hansen, asesor de la Unión de Consumidores de Estados Unidos quien agrega que en las vacas aumentan significativamente hasta dieciséis enfermedades distintas.
Bueno, pues aunque afortunadamente esa hormona está aún prohibida en Europa, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda avisamos a nuestros lectores para que se piensen mucho ingerir productos que contengan lácteos o carne de vaca procedente de los países mencionados porque en muchos no hay obligación legal de decir que contiene esa hormona.