Administrar vitamina K a los recién nacidos es inútil y peligroso

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En la actualidad se está administrando de forma rutinaria a todos los recién nacidos vitamina K con la excusa de que su déficit puede provocar hemorragias y es mejor prevenirlas. Una decisión más que discutible. Pero es que además lo que se les está suministrando es vitamina K sintética y ello conlleva peligros muy superiores a los supuestos riesgos que dicen previene. De hecho la falta de esta vitamina en la sangre del bebé puede ser consecuencia del pinzamiento y corte apresurado del cordón umbilical que suele realizarse antes de que la totalidad de la sangre de la placenta pase al bebé. Además el calostro de la leche materna –y es una de las razones de la importancia de dar de mamar al bebé- es rico en vitamina K. Luego es la medicalización del parto la causa principal de las hemorragias de los bebés y eso puede evitarse simplemente mediante una asistencia más humana.

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¿No es el embarazo un proceso natural? ¿Entonces por qué se trata a las mujeres embarazadas como si fueran personas enfermas que requieren inevitablemente atención médica y farmacológica? ¿Y por qué se medica innecesariamente a los bebés nada más nacer?

En la actualidad se está administrando de forma rutinaria a todos los recién nacidos vitamina K con la excusa de que su déficit puede provocar hemorragias y es mejor prevenirlas. Una decisión más que discutible. Pero es que además lo que se les está suministrando es vitamina K sintética y ello conlleva peligros muy superiores a los supuestos riesgos que dicen previene.

La falta de vitamina K en la sangre del bebé puede ser consecuencia del pinzamiento y corte apresurado del cordón umbilical que suele realizarse antes de que la totalidad de la sangre de la placenta pase al bebé.

Según la Asociación Española de Pediatría 1 de cada 100 bebés sufre a poco de nacer sangrado por deficiencia de vitamina K pero el Comité Científico y de Estandarización de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemeostasis aseguró ya en 1999 que la incidencia es de 1 caso por cada 10.000 recién nacidos. Cien veces menos.

¿Se justifica dar vitamina K sintética a 999.900 recién nacidos sanos para evitar posibles problemas hemorrágicos a 100, máxime cuando su inocuidad no está constatada? La respuesta es obvia: NO.

Si el nivel de protrombina de todos los bebés es menor que el de los adultos al nacer es probablemente porque la naturaleza ¡así lo requiere! Que es ése y no otro el nivel que debe tener. Y por tanto considerar eso anormal o patológico es como decir que es anormal o patológico que un bebé pese veinte kilos menos que un adulto y alguien proponga engordarle rápidamente para resolver ese “déficit”.

Lo que se inyecta a los bebés en los hospitales no es vitamina K natural sino artificial por lo que si ya existen dudas razonables para aconsejar la ingesta de complejos vitamínicos y minerales así como de otros nutrientes procedentes de fuentes naturales en lugar de ingerir alimentos que los contengan ¡qué decir ya de las sintetizadas de modo artificial que a su forma inadecuada de asimilación suman otros peligros, en particular las sustancias que suelen llevar como conservantes!

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Mayo 2012
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