¿Sirve para algo la Radioterapia?

La inmensa mayoría de los enfermos de cáncer a los que se irradia con los sofisticadísimos aparatos de la “moderna” medicina nuclear no dudan de que algo tan complejo y carísimo tiene que ser eficaz. En muchos casos incluso se sienten seres privilegiados por poder acceder a ellos. Sin embargo, la verdad es diferente: su eficacia curativa es más que discutible. De hecho, someterse a Radioterapia es peligroso porque incluso puede generar cáncer, acelerar el desarrollo del que se padece o provocar metástasis.

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Lo que a veces se logra con la radioterapia es destruir el tumor, pero, ¿a costa de qué?¿De provocar su expansión por el cuerpo generando una rápida metástasis?

La radioterapia se aplica hoy con dosis muy pequeñas para que el “tiempo de incubación” sea largo pero lo cierto es que ni siquiera esa prudencia impide que aparezcan muchas veces metástasis, se reproduzca el cáncer o se generen nuevas enfermedades como consecuencia del daño general causado al organismo.

Los oncólogos nunca prometen la curación…. por lo que a nadie engañan ni mienten. Su única meta es lograr que los pacientes irradiados sobrevivan cinco años para poder engordar las estadísticas de “curaciones clínicas”. Sin tener además en cuenta si con el tratamiento han provocado otras enfermedades.

La radioterapia puede provocar náuseas, vómitos, pérdida de pelo, ronchas y quemaduras de la piel y las membranas mucosas, debilidad y fatiga, lesiones o úlceras en boca, garganta, intestinos, áreas genitales y otras partes del cuerpo, necrosis de los huesos, amenorrea, úlceras en el recto, fístulas, ampollas ulceradas, diarrea, colitis, hinchazón…

Hay estudios que demuestran que las personas que se han sometido a radioterapia son más propensas a desarrollar metástasis en otros sitios del cuerpo.

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50
Mayo 2003
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