CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 101 / ENERO / 2008

Estimado Sr. Campoy: me permito contactarle de parte de ISA, la asociación Internacional de edulcorantes que representa a los productores y fabricantes de edulcorantes, en relación al artículo ¿Es el aspartamo un edulcorante peligroso? publicado en el nº 98 de Discovery DSALUD y correspondiente a octubre del 2007 acerca del uso del aspartamo pues puede dejar desorientados a muchos de sus lectores. Deseamos hacer referencia con la presente a las numerosas investigaciones científicas exhaustivas y también revisadas en cuanto a la seguridad alimentaria por parte de las autoridades nacionales e internacionales, todas llegando a la conclusión de que el aspartamo es un ingrediente alimenticio seguro. Incluso la opinión de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) ha vuelto a confirmar la seguridad del aspartamo el 5 de mayo de 2006 (copia adjunta). Mayor información acerca de la seguridad en el uso del aspartamo está disponible en nuestro sitio web siguiendo el enlace siguiente: www.sweeteners.org. Adjunto me complace añadir un comunicado de ISA en relación a este tema. Quedamos a la espera en que estuviesen interesados en referirse a estas informaciones de forma a completar vuestras investigaciones en sus futuras publicaciones. Gracias por su atención. Atentamente le saluda,

Sra. Frances Hunt
Secretaria General, ISA
Bruselas, 25 de octubre 2007

Bien, publicada queda la carta que nos remite la International Sweeteners Association (ISA). Y explicamos que el documento que Dª Frances Hunt adjunta de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) dado a conocer en mayo del 2006 reconfirmando la seguridad de aspartamo y en el que explícitamente se oponen a los resultados de las investigaciones de la Fundación Ramazzini dados a conocer en un artículo publicado ese mismo año en Environmental Health Perspectives bajo el título Primera demostración experimental de los efectos carcinógenos multipotenciales del aspartamo administrado con la alimentación a ratas Sprague-Dawley ya fue recogido en nuestro artículo. En él decíamos claramente que «para la FDA y el Comité Científico para la Alimentación de la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea el aspartamo es seguro». Sin embargo, la Sra. Hunt no envía ningún documento que mencione el segundo estudio hecho este año por esa misma fundación donde los resultados reiteran sus anteriores conclusiones. De ese no dice una palabra. Recordemos que en el primer estudio la Fundación Ramazzini -entidad realmente independiente y no al servicio de la industria- afirmaba taxativamente que su trabajo «demuestra que el aspartamo es un compuesto carcinógeno multipotencial cuyos efectos carcinógenos son evidentes incluso en una dosis diaria de 20 mg/kg, mucho menor que la ingesta diaria admitida actualmente para los seres humanos en Europa (40 mg/kg) y en Estados Unidos (50 mg/kg) (…) La decisión de utilizar datos experimentales para proteger la salud pública es importante porque el tiempo de uso masivo del aspartamo sigue siendo demasiado breve para haber producido datos epidemiológicos sólidos. Por otra parte, es inverosímil que suficientes datos epidemiológicos vayan a estar disponibles en un futuro próximo dada la dificultad de encontrar a un grupo de control que no se haya expuesto a este compuesto extensamente difundido». Tales conclusiones son las que dieron lugar al comunicado de la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea. Y precisamente por ello la mencionada fundación, molesta, continuó sus trabajos y dio a conocer un nuevo trabajo este año -que fue la base de nuestro reportaje- donde no sólo se confirmaron los datos anteriores sobre la «carcinogenicidad multipotencial del aspartamo a un nivel de dosis cercanas a la dosis diaria admisible para los seres humanos» sino que además advirtió del aumento de los riesgos de carcinogenicidad que para los fetos supone el consumo de aspartamo por parte de sus madres. Por tanto, nosotros seguimos recomendando que no se consuma ese edulcorante.


Es curiosa la vida. Nos quejamos de que es aburrida y monótona y de que nunca «pasa nada» y un buen día pasa y te acuerdas de los días monótonos pero tranquilos y sin trasiegos. Es lo que hay. Aquella mañana, cuando me dieron -después de muchos días sin beber- un pequeño vaso de agua de plástico y bebí lentamente la sensación que sentí fue indescriptible. No hay palabras que puedan expresarlo. Y vi a través de la ventana el inicio de un nuevo día. Era de color gris pero no importaba. La cuestión era seguir con vida. Me encontraba en la UVI. No voy a contar aquí todo lo acontecido en un determinado hospital de Madrid. No vale la pena. Mejor que los recuerdos se vayan difuminando poco a poco y un día, al despertar, te des cuenta de que se han ido quedando atrás. Todo forma parte de la vida: lo bueno y lo malo. Tengo que confesar que tuve suerte y que, a pesar de los pesares y contratiempos surgidos en la operación, en estos momentos estoy dándole a la tecla. Y eso, en realidad, es lo que importa. ¿O no? Todo lo que está relacionado con la Medicina me gusta. Siempre he dicho que es mi vocación frustrada. Confieso que cuando voy al kiosco compro todo lo que se expone en el escaparate que esté relacionado con la salud. Es una forma de asesorar e informar al lector. Y claro, se estudia la carrera de Medicina. Y es dura. Y, por supuesto, pienso que tiene que ser vocacional. No estoy muy versada en el tema pero imagino que entre todas las asignaturas habrá una en concreto que esté relacionada con la psicología, con el paciente. Creo que es importante. Cuando estás en un determinado centro hospitalario la sensibilidad aflora a todas horas. Y es muy importante la conducta que tiene el galeno contigo. Esencial, diría yo. La palabra tiene fuerza y hay que saber emplearla. Mediante la misma te pueden elevar a los altares o hundir en el mismo infierno. Hay pues que escoger bien lo que se le dice a ese enfermo que está mirando con ojos ansiosos, al que ha depositado su vida en sus manos. Se me ocurre pensar que un gesto cariñoso, tierno y alentador puede hacer en muchas ocasiones mucho más que un determinado medicamento. No siempre hay que tirar de receta. Tengo que confesar que, en ese sentido, yo he tenido mucha suerte durante el mes que estuve ingresada. Tiempos pasados que tienes que olvidar poco a poco y seguir andando los caminos que te salen al paso… Ojalá siempre sean lisos y llanos, sin muchos pedruscos y contratiempos. Difícil papeleta pero no imposible. Un saludo cordial

Rosa Paredes

Coincidimos plenamente con usted. En la inmensa mayoría de los hospitales, clínicas, ambulatorios y consultas médicas los enfermos no son sino números sin rostro. No hay apenas -salvo honrosas y contadas excepciones- trato humano. Es verdad que en las clínicas privadas es más habitual encontrar gente amable que sonríe y habla con el enfermo pero suele ser pura profesionalidad. El enfermo es sobre todo un cliente que paga bien por ello. Y uno se muestra más fácilmente agradecido a quien le paga. Aunque la gran mayoría de los pacientes de la Seguridad Social en realidad también pagan la atención que reciben, algo que muchos profesionales de la salud no parecen entender. En cuanto a la necesidad e importancia de los psicólogos en el tratamiento de los enfermos estamos de acuerdo. Hemos publicado artículos sobre ello y dado respuestas en misma esta sección en tal sentido. A nuestro juicio la gran mayoría de los enfermos debería ser tratado simultáneamente por un médico y un psicólogo. El problema es que el médico -hablamos en general, no es el caso de todos- considera al psicólogo poco menos que un profesional de segunda clase. Porque desprecia todo tratamiento que no consista en recetar fármacos y duda mucho -aunque exprese en voz alta lo contrario- de la importancia que tiene en la superación de una enfermedad lo psicoemocional, que haya cerca «una mano amiga». ¿Y qué decir de la importancia de las palabras? Hemos dicho hasta la saciedad que cuando un médico -por poner un ejemplo- le dice a un enfermo «Le quedan a usted unos meses de vida» está dictando probablemente su sentencia de muerte. Cuando lo que debería decirle es: «Mire usted, con los conocimientos que YO tengo no sé cómo ayudarle. Le sugiero que busque a alguien que crea estar en condiciones de hacerlo». Si su ego se lo permite, por supuesto.


Queridos señores: tengo quince años, leo su revista y les escribo para consultarles una cosa. Este verano mi familia y yo hemos ido de vacaciones a Suecia y allí había muchas garrapatas. El día que teníamos que volver a Zaragoza a mi madre se le subió una en la pierna -en la zona interna de la rodilla- y no se dio cuenta de que la llevaba hasta que llegamos a casa y pasó un día hasta que se la quitó. Un mes después le salió como un hematoma en la pierna que le picaba mucho y poco a poco se fue extendiendo por el resto de la pierna. Fue al médico y le hicieron unos análisis de sangre en los que salía que tenía una infección de Rickettsia, una enfermedad transmitida por las garrapatas que no tiene cura. Le dijeron que tenían que esperar unos días antes de recetarle un tratamiento y para estar seguros de que ésa era la enfermedad le volvieron a hacer unos análisis de sangre. Éstos salieron positivos y le citaron un día para que fuese al médico. Pero antes de ir mi madre se puso muy mala y se le dormían las manos así que llamó al médico y ese mismo día la atendieron y le dieron como tratamiento un antibiótico, Proderma 100 mg (doxiciclina hiclato). Lo que pasa es que tiene un montón de efectos secundarios como alteraciones de sangre, vómitos, náuseas, dolor de cabeza, hipertensión craneal, úlceras en el esófago, dolor de estómago, pérdida de apetito, inflamación intestinal, candidiasis anogenital, hepatitis, trastornos en el hígado, urticaria, rash maculopapilar, dermatitis exfoliativa, dolor en los huesos, elevaciones del nitrógeno ureico en sangre, alergias, angioedema, hipotensión, pericarditis, empeoramiento de lupus eritematoso sistemático, edema angioneurótico, enfermedad del suero, etc. No sigo copiando los posibles efectos secundarios del prospecto porque la lista es demasiado larga. Le han recetado este medicamento durante un mes entero pero tenemos miedo de que después tenga alguno de esos efectos así que les escribo por si acaso conocen alguna solución por medios naturales. ¿Qué podemos hacer para evitar que se extienda la enfermedad? ¿Hay algún otro tratamiento contra las Richettsias? Y si mi madre tiene que seguir tomando el antibiótico Proderma, ¿qué puede hacer para evitar todos estos efectos secundarios? Por favor, ayúdennos porque no sabemos qué hacer y tenemos la impresión de que los médicos lo saben menos aún y además mi madre está empeorando en vez de mejorar. Mi madre tiene cincuenta años, la necesito y no pienso dejar que esa enfermedad se la lleve. Por favor contéstennos. Esperamos su respuesta. Es muy urgente. Muchas gracias por su atención.

Laura Martínez
(Zaragoza)

Si el diagnóstico es correcto su madre sufre Ehrlichiosis, una enfermedad infecciosa causada por bacterias que transmiten garrapatas de la familia Rickettsiae. Y se combate con tetraciclinas. Por eso se pauta Proderma, nombre comercial de la Doxicilina que no es sino un derivado de la Tetracicilina. Si la bacteria fue concretamente la Ehrlichia chaffeensis su madre sufre lo que se ha bautizado como Ehrlichiosis Monocítica Humana (EMH). Y si lo fue por la Anaplasma phagocytophilum -también conocida como Ehrlichia equi o Ehrlichia phagocytophil- padece Ehrlichiosis Granulocítica Humana (EGH). Cabe añadir que las bacterias ehrlichia son transportadas por la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum), la garrapata del perro americano (Dermacentor variabilis) y la garrapata del venado (Ixodes scapularis) que también puede causar la llamada Enfermedad de Lyme. Debemos agregar que además de con tetraclicinas se ha probado con algunas penicilinas, Amoxicilina -un inhibidor de las beta-lactamasas-, Cefuroxima -una cefalosporina de segunda generación-, Ceftriaxona -una cefalosporina de tercera generación- y tres antibióticos macrólidos: Eritromicina, Azitromicina y Claritromicina. De ahí que cuando un tipo de antibiótico no funcione adecuadamente se pruebe con otro. A su madre, pues, se supone que le están atendiendo correctamente. Ahora bien, existen otras maneras de combatir los microbios patógenos como hemos explicado muchas veces. Por ejemplo, «electrocutándolos» con los aparatos inventados por la doctora Hulda Clark. O anulando su acción mediante frecuencias con los aparatos de los que tantas veces también hemos hablado: Mora, Quantum-SCIO, Quantec, Oberon,, etc. E, incluso, buscando el par biomagnético correspondiente y aplicando dos simples imanes. Tiene esa información resumida en el nº 100. Ahora bien, también debería elevar de inmediato las defensas. Con algún tratamiento ortomolecular, homeopático, fitoterápico o dietético. Incluso sería útil la ingesta de Renoven y/o Defenvid. Nuestra sugerencia es que se pongan en contacto con alguno de los médicos de nuestro Consejo Asesor. Por ejemplo, con el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16)


Sr. Campoy: hace años me diagnosticaron una enfermedad crónica de tipo alérgico en los ojos: Blefaroconjuntivitis. Y también tengo alergia a todas las floraciones por lo que mi estado es horrible y fatal casi todo el año. La medicina convencional lo único que ha hecho es empeorarme, recetarme antihistamínicos y vacunas y, sobre todo, hacerme perder la esperanza diciéndome: «Lo sentimos, no tiene cura. Tendrá que vivir con ello toda su vida». La verdad, Sr. Campoy, me niego a creerlo. Por eso me gustaría que me orientara o me aconsejara algún terapeuta que me pueda ayudar tras mi ya «largo peregrinar» sin resultados. Agradecido de antemano se despide con un abrazo.

Pablo G. A.
(Madrid)

Se denomina genéricamente Blefaroconjuntivitis a la inflamación simultánea de la conjuntiva y el párpado aunque en función de la causa, su localización precisa y lo que provoca se puede calificar de angular, atópica, escamosa, seborreica y/ o ulcerosa. Y suele deberse a una infección -son los casos de algunos estafilococos, el Pediculus pubis o ladilla, ectoparásito de la Familia Pediculidae del orden Anoplura que se transmite mediante contacto sexual pero puede extenderse también por ropas de cama y toallas así como del bacilo Moraxella lacunata que también suele encontrarse en el vello, tanto del pubis como de otras partes del cuerpo- o bien a alergias. Por contacto o por ingesta. Es el caso de sustancias como la neomicina, la bacitracina y el cloruro de benzalconio utilizadas como conservantes en muchas especialidades farmacológicas por su poder antibacteriano, incluidos -¡vaya ironía!- diversos colirios usados en el ámbito de la Oftalmología. En la actualidad se consiguen mejorías notables con algunas pomadas, especialmente con ciprofloxacina y tobramicina si bien estudios recientes indican que es mucho más potente el tacrolimus, un agente macrólido inmunosupresor obtenido por fermentación del Streptomyces tsukubaensis (se cree que actúa directamente sobre los linfocitos-T inhibiendo la transcripción de la interleukina 2 lo que daría lugar a una disminución de la capacidad de respuesta de los linfocitos-T a los antígenos2: además inhibe la liberación de mediadores de la inflamación desde los mastocitos y los basófilos 3,4). En fin, a nuestro juicio debería primero intentar averiguar si es una infección o una alergia. Así, si fuera el caso de la primera -un estafilococo, un bacilo o padece ladillas- debe tomar el producto correspondiente para eliminarlas. Y si es una alergia, identificar a qué para intentar eliminarlas. Le sugerimos probar con alguno de los aparatos de diagnóstico mencionados en la respuesta precedente para averiguarlo. Dicho lo cual pruebe a lavarse la zona con un algodón empapado en agua oxigenada a la que debe añadir unas gotas de zumo de limón. Y antes de acostarse instile en los ojos directamente dos o tres gotas de suero fisiológico -¡jamás de agua oxigenada!, no se equivoque- mezclada con limón. Tres gotas de suero fisiológico por cada gota de limón. 


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101
Enero 2008
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