CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 105 / MAYO / 2008

Estimado Sr. Campoy: vivo en un pueblecito muy pequeño de Vizcaya (Muxika) y estoy preocupado porque mi casa está a 300 metros del colegio de mi hijo de 2 años -lo que resulta muy cómodo- pero resulta que a menos de 100 metros del mismo hay instalada una antena de telefonía. El hecho de vivir a casi 300 metros de la antena me preocupa pero la distancia de ésta respecto al colegio es ya algo que no puedo dejar pasar. Así que sólo veo 2 opciones: llevar a mi hijo al colegio de un pueblo próximo o hacer lo posible por cambiar la ubicación de la antena. Pero como hacer lo primero es mirar para otro lado y dejar a su suerte a los 80 niños de edades comprendidas entre 6 meses y 12 años que hay en él me he decidido por la segunda opción. Soy estudiante de Osteopatía y Acupuntura, estoy profundamente concienciado con la salud, compro su revista desde hace un año y leo constantemente artículos archivados en su web sobre cualquier asunto. Es por eso que le escribo a usted ya que he tenido la posibilidad de comprobar lo sensible que es en su revista con ciertos asuntos que para usted son injusticias, mojándose y buscándose casi con total seguridad situaciones incómodas como mínimo… Pues bien, el objetivo de estas líneas es que me guíe o me ponga en contacto con alguien que quizás ya tenga recorrido lo que me espera (para no ir dando palos de ciego). Seguro que Ud. ya sabrá qué hacer o por dónde empezar en mi situación. Cualquier consejo o ayuda por su parte será muy valioso, sobre todo para esos 80 niños. Como ya le he dicho, estoy totalmente decidido a hacer lo que haga falta. Gracias y un saludo.

Carlos Muñoz Muga
Muxika (Vizcaya)

El Tribunal Supremo dictaminó que la radiación constante de radiaciones electromagnéticas en un domicilio sin consentimiento del afectado constituye una clara violación del domicilio, derecho fundamental consagrado por la Constitución. Y que además en estos casos procede aplicar el llamado Principio de Precaución lo que muchos jueces están ya haciendo en nuestro país. El problema es que las autoridades no atienden ni las sentencias del Supremo. Mire, la solución está en encontrar un buen abogado o en lograr que la población afectada de un lugar se manifieste en masa ante el alcalde, posibilidad ésta que es la única que le haría reaccionar porque ninguno quiere perder la poltrona y sabe que su cargo depende de los votos y no de su connivencia con el poder. Pero como no es fácil concienciar a la gente y mucho menos lograr que actúe mancomunadamente lo más eficaz suele ser acudir a un abogado competente (que son más bien escasos). Conscientes de ello la World Association for Cancer Research (WACR) lleva año y medio realizando gestiones que ya han fructificado y se darán a conocer antes del verano. Y toda persona afectada por éste y otros problemas similares sabrá dónde acudir con garantías. Informaremos de ello en cuanto sea posible.


Muy Sr. Mío: hace seis u ocho meses empecé a sentir en un ojo el típico tembleque, que unos dicen se debe a estrés, otros a falta de vitaminas y otros que no es nada y se me pasaría en unos días. Así que por no parecer hipocondríaca no hice nada pero el tembleque siguió y no sólo en el globo ocular sino también en el párpado inferior. Primero en un ojo y ahora en los dos (hasta se me están cerrando un poco). Me decidí pues a ir al oftalmólogo y éste me dijo que no era ninguna “tontería” tenerlo desde hacía ya tantos meses. Me hizo un amplio reconocimiento -tensión ocular, refracción, etc.- y me prescribió Hidroxil B1-B6-B12 (2 cajas). Agregando que si no se me iba tendría que inyectarme Toxina Botulínica porque no existe ninguna otra solución. Quisiera que me dijeran si es verdad porque no me quiero poner Botox ya que me han dicho que podría paralizarme el músculo y además me lo tendría que poner no una sino varias veces. ¿Cómo se me quedarían los ojos? Me imagino ya con cara de persona asustada. Por favor, contésteme sobre esto o sobre otras soluciones. Espero que las haya. Le saluda atentamente.

María Aparicio

Las contracciones involuntarias y desordenadas de los párpados -que se mueven por pequeños músculos inervados por los llamados nervios craneales- se llaman fibrilaciones y suelen achacarse habitualmente a alteraciones del sistema nervioso central o de tipo muscular pero también al estrés, la angustia y la depresión. Y puede afectar a uno o a ambos ojos. A esas contracciones se las denomina técnicamente fasciculaciones del párpado o faciculaciones del orbicular del párpado (el orbicular del párpado es un músculo que precisamente se encarga de cerrar el ojo y del parpadeo). Cuando el desorden muscular no es leve sino intenso -con tics, blefarospasmos, etc.- se le llama mioquimia y entonces debe estudiarse más a fondo. En su caso le sugerimos que abandone durante una temporada el consumo de leche y sus derivados, el café, el alcohol, las grasas saturadas y los alimentos fritos e ingiera además una cápsula diaria de un complejo multivitamínico y otra de un complejo específico del grupo B completo (el Hydroxil sólo lleva vitaminas B1, B6 y B12) así como Coral-Care, Aceite de Krill y Silicio Orgánico. Y para que la recuperación sea aún más rápida consuma a diario ajo, cebolla, rábano y zanahoria. Para terminar acuéstese con una infusión mezcla de dos plantas: mirtilo y eufrasia.


Sr. Director: estoy buscando información sobre el consumo de colágeno hidrolizado ya que muchas personas nos hemos visto afectados por problemas del aparato locomotor y necesito que me saquen de una duda. Tengo entendido que el colágeno debe consumirse conjuntamente con vitamina C. ¿Es realmente necesario? ¿Y por qué otros fabricantes lo venden junto a otros componentes como magnesio, zinc, vitaminas A, C y D, etc.? ¿A fin de que lo aproveche mejor el organismo al actuar en sinergia con otros minerales o vitaminas? Lo pregunto porque un fabricante dice que ellos no lo mezclan con vitamina C porque en tal caso no sería ya colágeno puro. ¿Qué es mejor? ¿Tomar “colágeno hidrolizado 100% natural” o combinado con otros elementos? ¿Y cuál es la diferencia de un colágeno hidrolizado y una proteína de colágeno? ¿De qué manera puedo verificar que estoy consumiendo colágeno de calidad? Agradeceré mucho su contestación. Y mi felicitación por la revista.

Gladys Rocío Amaro Gaucín

Permítanos ante todo sugerirla que lea el reportaje que dedicamos al colágeno hidrolizado en el nº 79 de la revista (puede acceder a él a través de nuestra web: www.dsalud.com). Un texto en el que puede leerse: “En Discovery DSALUD hemos recogido suficiente información como para añadir que las patologías de etiología desconocida del aparato locomotor se deben básicamente -entre otros factores- a la ingesta de azúcar blanco, leche y sus derivados, cereales e hidratos de carbono refinados además del exceso de café, alcohol, grasa saturada animal, tabaco y productos tóxicos (entre ellos muchos fármacos) así como el sedentarismo. Por tanto deje de fumar y elimine de su dieta todos los productos mencionados teniendo la tranquilidad de que no por ello va a faltarle al organismo calcio aunque intenten hacérselo creer. Evitará así que el sistema inmunitario ataque a sus propios tejidos. Aumente en cambio el consumo de pescado azul, aceite de oliva virgen de primera presión en frío, frutas y verduras. No estará de más, en todo caso, averiguar si se padece deficiencia de algún mineral y compensarla”. En ese mismo texto se aclaraba otra de sus dudas: “¿Y qué es exactamente el colágeno hidrolizado? Pues colágeno animal que ha sido procesado y dividido en partes más pequeñas mediante unas enzimas para facilitar la digestión y absorción por el intestino de sus aminoácidos. De hecho sólo mediante este proceso –llamado “hidrólisis” y que puede ser química o enzimática, como en el caso que nos ocupa- el colágeno puede ser absorbido por nuestro organismo ya que las fibras de colágeno sin procesar son moléculas muy grandes y extremadamente pesadas”. En cuanto a si la sinergia con otras sustancias lo hace más efectivo sinceramente lo ignoramos porque no hemos visto los ensayos y con cuáles se han hecho en cada caso pero es de suponer que es posible. De lo contrario los laboratorios no los incluirían ya que los primeros interesados en que un producto funcione son ellos. Pregunta por último cómo saber si el colágeno que ingiere es de calidad. Y no tenemos respuesta: nosotros no hemos analizado todos los productos que hay en el mercado. Guíese pues por la marca. Hay laboratorios que llevan muchos años en el sector y tienen páginas web donde aparece toda la información que precisa para formarse un juicio propio.


Ante todo quiero daros las gracias por lo que me habéis aportado en estos años. Es impagable lo que he aprendido y los buenos ratos que he pasado leyendo la revista. Hoy os escribo porque necesito un poco de vuestra ayuda. Veréis, he padecido toda mi vida taponamiento nasal alternándose éste en ambos orificios; pero uno siempre ha estado tapado. Además soy alérgico a los ácaros. El otorrino me dijo que se debía a un agrandamiento de los cornetes y me mandó Nasacort, es decir, corticoesteroides, que desde luego no son la solución (suponiendo que sirvan para algo). Y que si no funciona sólo me queda la cirugía. Gracias a vosotros sé que ésta debe ser siempre la última opción y, por tanto, no la contemplo. Por eso busco vuestro consejo.¿Podéis orientarme sobre las posibles causas? ¿Hay algo que pudiese ayudarme? Gracias infinitas.

Silvino Quevedo
(Madrid)

Mire, las posibles causas de un taponamiento nasal son muy variadas. Puede deberse a un desvío del tabique, a pólipos nasales, a un tumor -benigno o maligno-, a una rinitis alérgica o a una sinusitis (aguda o crónica) siendo las dos últimas las más frecuentes. Y la mayoría puede dar lugar a la hipertrofia de los cornetes por agrandamiento de los cornetes, estructuras ubicadas en el interior de las fosas nasales y cubiertas por una mucosa que es la encargada de producir la mucosidad, calentar y humidicar el aire respirado. ¿Y cómo se trata habitualmente? Pues con fármacos como los antihistamínicos, los esteroides y los vasoconstrictores nasales (oximetazolina, fenilefrina, etc.) que como usted mismo ya plantea tienen numerosos efectos secundarios indeseables y además no resuelven el problema; se militan a aliviar y no siempre. Así que la alternativa suele ser operar para reducir el tamaño de los cornetes nasales. La mayoría de los otorrinolaringólogos –no todos afortunadamente- actúan aún de una manera clásica porque ignoran que existen alternativas, incluso a nivel quirúrgico. Es el caso del Método Celon que permite resolver el problema mediante una pequeña intervención que requiere sólo anestesia local, dura entre 10 y 15 minutos y la recuperación se logra en un par de días a diferencia de otros métodos más dolorosos y prolongados. Desarrollado en Alemania se basa en la desintegración molecular por radiofrecuencias de los tejidos excedentes del velo del paladar y la campanilla sin corte quirúrgico. Una vez eliminado el problema el cuerpo responde reorganizando los tejidos que en poco tiempo adquieren su tensión normal. Ahora bien, si la causa de ese agrandamiento es una inflamación o sinusitis -que puede afectar a uno o a los dos senos paranasales- la obstrucción da a veces lugar a una circulación sanguínea y a una ventilación de la cavidad sinusal notablemente menores lo que favorece el crecimiento bacteriano, vírico o micótico ya que las tres posibilidades existen aunque sea más corriente la primera. Infección que puede ser aguda, intermitente o crónica. Siendo el Streptococcus pneumoniae, la Haemophilus influenzae y la Moraxella catarrhalis las bacterias encontradas con más frecuencia en los cultivos de exudación (pus). En cuanto a los virus los más encontrados son los rhinovirus, el virus de la gripe tipo A y el virus Influenza. Por lo que se refiere a los hongos el más habitual es el Aspergillus fumigatus. Cabe añadir que la sinusitis aguda -cuyos síntomas más frecuentes son cefalea, secreción mucopurulenta, fiebre, sangrado de nariz, malestar general, tos, falta de olfato, dolor al masticar y afonía- suele ir precedida de una infección vírica de las vías respiratorias superiores o asociada a pólipos nasales que han bloqueado el drenaje efectivo. Otros factores asociados a la sinusitis son las rinitis alérgica y vasomotora, la disfunción ciliar, la fibrosis quística, las infecciones dentales, etc. Los enfermos de sinusitis crónica presentan por lo general en cambio secreción postnasal purulenta, congestión, cefaleas, tos, halitosis y rinorrea crónica. En cuanto a la Rinitis se trata de una dolencia que afecta a la mucosa nasal y produce estornudos, picor, obstrucción, secreciones nasales y, a veces, falta de olfato. Suele también tratarse con corticoides, antihistamínicos y descongestivos (y recordamos que éstos tienen el inconveniente de producir un aumento de la congestión al finalizar su acción). La causa sin embargo suele estar en alguna sustancia que provoca alergia a la persona. Siendo los más corrientes los ácaros del polvo doméstico. Pero también se achaca a muy distintos virus. En suma, a la obstrucción nasal que cursa con inflamación, sequedad de los senos y congestión que además provoca a veces un estrechamiento de los conductos -hipertrofia de los cornetes- que llevan el aire a los pulmones se la denomina sinusitis o rinitis según se asocie la situación a un microbio patógeno o a una sustancia alérgica. Pero se tratan igual porque sólo se afrontan los síntomas: dando antihistamínicos, corticoesteroides y vasoconstrictores. Y a veces –lo menos malo aunque escasamente efectivo- con agua de mar que se comercializa en frascos con spray para humidificar las fosas nasales. Pues bien, nosotros le proponemos que instale en su casa y/u oficina un ionizador de aire y ventile bien ambos lugares a diario, que los limpie con aspiradoras que le aseguren quedan libres de ácaros (hay varias en el mercado) y desinfecte los suelos con lejía o vinagre diluido. Ingiera además a diario ajo, cebolla, guindilla –salvo que sea alérgico- y aceite de onagra así como durante algún tiempo plata coloidal y extracto de semillas de pomelo. Por último, sepa que puede ayudarle también lavarse un par de veces al día las fosas nasales con agua de mar pura (Plasma de Quinton) o, en su defecto, con agua mineral enriquecida con sal marina. Agregaremos que hay una planta de eficacia contrastada en el tratamiento de las rinitis alérgicas que –así se asegura- hace desaparecer en apenas media hora la congestión nasal, los estornudos, el picor y la rinorrea… sin efectos secundarios. Hablamos de la Petasites hybridus y actualmente se vende en forma de extracto de hojas libre de alcaloides pirrolizidínoicos. También se comercializa un producto natural llamado Allermin Gotas que distribuye en España Natureplant pensado para ayudar a quienes sufren de rinitis crónica, rinitis alérgica y asma elaborado a base de sustancias de origen biológico como polen entomófilo (desintoxicante, equilibrador funcional, estimulante y tonificante además de hipoalergénico) y veneno de abeja (a dosis ortomoleculares potencia el sistema inmune y posee propiedades analgésicas y anestésicas). Sus creadores aseguran que su ingesta ayuda al organismo a reorganizarse en los periodos de alergia y juega un papel importante a la hora de prevenir la aparición o las recidivas de las alergias estacionarias. Y al presentarse en gotas facilita su rápida absorción a nivel sublingual induciendo una pronta respuesta en el organismo. Terminamos recordando que existe igualmente un pequeño aparato denominado Rinitis–Stop comercializado por Natural Power Tech para tratar estos problemas y lo hace emitiendo biofotones mientras genera un campo magnético. El componente principal del aparato es una luz con una longitud de onda de 650 nm –inocua para los ojos– que activa la formación de adenosinatrifosfato (ATP) –la molécula que da energía a nuestras células– mientras el imán promueve la regeneración de las células débiles. Está indicado en los casos de congestión nasal en general, en las rinitis –tanto agudas como crónicas–, en la fiebre del heno y cuando se ronca, alteraciones de salud que suelen indicar una deficiencia aguda de energía celular. También carece de efectos secundarios nocivos. Esperamos haberle sido útiles.


Sr. Director: soy lectora de su revista desde el primer ejemplar. Aún recuerdo que salió con aquel titular sobre La Dieta Definitiva que tanto me llamó la atención y que fue lo que me incitó a comprarla. Hasta entonces leía otras revistas de medicinas alternativas pero tengo que reconocer que desde que conocí la vuestra no ha habido parangón con ninguna no habiendo un solo mes que haya dejado de comprarla. De hecho no me he suscrito a ella por el miedo a que me desaparezca del buzón en vacaciones o cuando estoy de viaje. He visto la evolución de la revista en estos años y debo reconocer que han hecho un trabajo laborioso e importante. Y que con su evolución también he cambiado yo, creo que a mejor. Estoy realmente orgullosa de ver cómo cada mes sigue saliendo la revista con artículos superinteresantes y cómo pelean para que las personas tomemos conciencia de lo que realmente somos y de lo que son los intereses económicos del mundo. Yo, por mi parte, sigo divulgando cosas sobre las que leo para ver si las personas se abren a otra manera de pensar que no sea la oficial. Y cuando voy almacenando algunas revistas se las llevo a la consulta de un osteópata que las coloca en su sala de espera para que puedan leerlas más personas y se siga expandiendo la revista entre nuevos lectores. Para finalizar quisiera decirles que el número 100 me ha parecido una idea genial, una recopilación de lo más útil que cualquier persona puede tener a mano para consultar en caso de enfermar. Mi más sincera enhorabuena. La única pega que le puedo sacar es que en los teléfonos a los que he llamado no me han sabido informar de cómo localizar a un buen profesional donde vivo: Vizcaya. Es lo único que echo de menos: una lista donde aparecieran los profesionales inscritos por zonas y por métodos. Un saludo a todo el equipo.

Rosa Pijoan Zubizarreta

Nuestras sinceras gracias por sus palabras de elogio. En cuanto a su propuesta nos es imposible complacerla aunque ya nos gustaría. Nosotros no tenemos conocimiento de todos los profesionales de España ni a qué se dedica cada uno. Es más, algunos practican una o dos terapias y otros una docena, luego ¿cómo agruparlos? En fin, ni es tan sencillo ni tenemos los datos. Ello implicaría además publicitar consultas de personas que no conocemos y no estamos por la labor. En el ámbito no convencional hay también profesionales poco recomendables. Preferimos hablar sólo de lo que conocemos y de quienes conocemos.


Sr. Campoy: soy suscriptora de su maravillosa revista. Y soy consciente de la multitud de cartas que reciben cada día y de que aunque les gustaría responder a todas no les es posible pero mantengo la esperanza de que la mía se vea publicada. Tengo un problema que desgraciadamente cada vez va a más: soy bulímica desde los 14 años y actualmente tengo 41. Todo un calvario que llevo arrastrando unos días mejor que otros pero salgo a atracón y vómito diario. He recurrido a un sinfín de psicólogos y psiquiatras pero me desanimo muy pronto. En cuanto no noto mejoría. Actualmente sigo un tratamiento con Prozac y Deansit diario con el que tampoco noto mejoría pero si lo dejo aún empeoro más. Estoy muy desanimada porque me impide hacer vida normal y estoy sufriendo mucho. Les estaría eternamente agradecida si pudieran dedicar un reportaje al tema y a los mejores tratamientos actuales y profesionales.

Arantxa Aguilar Fernández
(Valencia)

La bulimia, como la anorexia, son dos enfermedades cuya causa suele ser común. Y ya hablamos de ellas en los números 5 y 32 de la revista (léalos en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com) pero vamos a recordar lo básico. Para empezar –y citamos textualmente lo que ya entonces dijimos- tanto la anorexia nerviosa como la bulimia están consideradas trastornos de la alimentación. De hecho los médicos la definen como un desorden caracterizado por una pérdida de peso inducida y/o mantenida voluntariamente por el paciente lo que indica que existen factores biológicos, psicológicos y sociales en su aparición y desarrollo. Buena prueba de ello es que se trata de un problema que afecta casi en exclusiva a las sociedades industrializadas. Y si la anorexia se caracteriza por la negativa a comer la bulimia -que viene a ser una manifestación diferente del mismo problema- consiste en comer de forma desaforada a todas horas y después inducirse el vómito para poder seguir comiendo de manera compulsiva sin engordar. La mayor parte de los expertos dicen que se debe a que los jóvenes quieren parecerse a los/las modelos, delgaditos ellos por imposición de los fabricantes y vendedores de ropa. Otros añaden que la causa está en la incorporación de la mujer al mundo laboral ya que al faltar de casa muchos adolescentes han empezado a alimentarse irregularmente. Algunos más afirman que la desaparición de costumbres tradicionales como la de sentarse a la mesa para comer o cenar en familia es uno de los motivos que están favoreciendo la expansión de los trastornos de la alimentación. Y alegan el descontrol a la hora de la merienda de los niños, que ahora abren la nevera y cogen lo que quieren cuando quieren. En suma, demasiado experto dando palos de ciego. Porque las razones anteriormente expuestas pueden justificar una mala alimentación o el aumento de la gordura y la obesidad pero no la anorexia ni la bulimia. ¿Y cuál es la causa entonces? A nuestro juicio la causa está básicamente, sí, en la mitificación que algunas personas, especialmente en la adolescencia, hacen de los jóvenes guapos y delgados de ambos sexos que inundan los medios de comunicación y que son presentados como modelos a imitar de personas felices, queridas y respetadas. Pero la causa profunda de que lo hagan es porque suelen ser personas –fundamentalmente jóvenes- que tienen problemas personales que no saben resolver y que, en lugar de enfrentarse a ellos, deciden adelgazar como mecanismo para ser aceptados, queridos y admirados por los demás creyendo que lo conseguirán pareciéndose a esos modelos que –creen ellos- lo tienen todo. Una idea que se convierte en obsesión a medida que el tiempo pasa mientras el conflicto larvado que ocultan sigue aumentando en su interior. ¿Y qué clase de conflicto es el que intentan enterrar? Pues los hay de todo tipo. Desde problemas en el colegio o en el trabajo –según las edades- hasta conflictos con los padres –lo más corriente-, los hermanos, los amigos, los familiares o los novios. En muchos casos, las personas anoréxicas -y las bulímicas-, especialmente si son adolescentes, poseen una personalidad muy definida, caracterizándose por ser activas, responsables, inteligentes, perfeccionistas a la vez que introvertidas… de las que se espera mucho. Es decir, jóvenes –y no tan jóvenes- a quienes se somete por el entorno a una presión constante: ¡Tú vales más! ¡Puedes hacerlo mucho mejor! ¡No te esfuerzas lo suficiente! Algo que suele ocurrir frecuentemente en casa, en el colegio y, en menor medida, en el trabajo (por eso empieza a haber personas con más edad que padecen este problema). En suma, la anorexia, como la bulimia, no son sino la expresión externa de un conflicto interno que generalmente ha terminado generando una baja autoestima y que oculta un conflicto. Y es sobre ese conflicto interno sobre el que hay que actuar. De ahí que ponerse en manos de nutrólogos o psiquiatras es absurdo. No es un trastorno alimentario. Y no es un trastorno que mejore o se supere con fármacos. Es un problema psicológico que se resuelve entendiéndolo y afrontándolo con la terapia adecuada. Nuestro consejo si de verdad quiere resolverlo de una vez y para siempre es que se ponga en manos de un buen profesional de Anatheóresis que sepa tratar estos problemas. Probablemente en el centro que dirige Joaquín Grau en Madrid (91 522 89 09) podrán darle los nombres de algunos terapeutas con experiencia. Si todo va normalmente su problema debería desaparecer en unas cuantas sesiones. Y replantéese lo de tomar fármacos porque no van a ayudarla.


La verdad es que se me hace muy difícil sustraerme al tópico pero vaya por delante mi más entusiasta felicitación por su increíble publicación y el coraje que muestran ante la apisonadora corporativa que constituye la medicina “industrial” (alopática). Tengo 57 años y desde hace 40 mi pasión es el montañismo de los cuales 34 los he disfrutado de cara a la pared (escalada) pero desde hace 6 estoy en la cuneta. Es el caso que tropecé con la antedicha medicina. Sin comerlo ni beberlo y como consecuencia de sucesivas negligencias médicas (obviamente indemostrables) a raíz de una intervención ambulatoria sufrí una embolia pulmonar (TEP) y una hemorragia pleural (hemotórax) que dejaron mi aparato respiratorio seriamente dañado. Al poco tiempo empecé a desarrollar una fibrosis pulmonar. Se me diagnosticó una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) al cabo de un año, obviamente de origen idiopático, ¡cómo no! Tuve que lidiar con mis médicos oficiales que me invitaban al protocolario cóctel de “cortisona + citostáticos” (no tienen otro, por lo visto) y sí, sólo seguir con mis revisiones habituales de mi condición respiratoria. Para su estupefacción y por mi supervivencia empecé a probar algunas terapias alternativas: ayuno supervisado, Acupuntura, Kinesiología – Flores de Bach, Anatheóresis… sin resultados fehacientes, consciente de que no todo el mundo responde igual ante los tratamientos. Descubrí al mismo tiempo que acogerse a un terapeuta es sólo para aquellos que lo pueden sostener económicamente así como que es una verdadera lotería encontrar alguien fiable en el desempeño de su especialidad. Así pues gasté una considerable suma de dinero y una gran dosis de buena fe que desde hace ya un tiempo no puedo asumir. Hoy por hoy debo reducir mi presupuesto (causas muy mayores) de manera que he reconducido el tratamiento a mi buen criterio (?) diseñándome una combinación de fitoterapia y buenos hábitos que con diversa fortuna mantiene a raya mi situación. Pero tengo la sensación de que ésta irá a peor (y cruzo los dedos) a largo plazo. Y es muy duro ver cómo se va reduciendo mi actividad física paulatinamente antes de lo previsto si el curso de mi vida hubiera seguido normalmente. Siempre he procurado ser dueño de tomar mis decisiones y desde luego asumir las consecuencias. Enriquece mi autoestima. Soy autodidacta en varios temas y considero la información mi mejor arma y bagaje. Así que no les voy a pedir consulta sino más. Les propongo que dediquen algún o algunos artículos (ustedes pueden) sobre la EPOC y la fibrosis pulmonar. Les vengo siguiendo puntualmente desde el número 65 y no he hallado ninguna información al respecto lo cual me sorprende ya que no es precisamente una problemática minoritaria. Les agradezco por anticipado cualquier información que puedan ofrecer y desde luego la consideración por leer esta carta. Reciban mi más cordial saludo.

Josep Trias i Vicente
(Barcelona)

En primer lugar, gracias por sus amables palabras. Y lamentamos que sus problemas de salud los hayan causado las negligencias médicas y los tratamientos farmacológicos algo que ocurre a diario y que venimos denunciando una y otra vez sin que cambie nada porque la gente no reacciona como debiera y porque, como usted bien dice, muchas veces tales negligencias son “indemostrables”. En cuanto a la EPOC –que normalmente lo causa el consumo de tabaco- es en realidad un término que engloba tanto la bronquitis crónica como al enfisema pulmonar. Se dice que se sufre bronquitis crónica cuando se tiene tos y expectoración más de tres meses al año y durante más de dos años consecutivos una vez descartadas otras causas y enfisema pulmonar cuando existe ya un agrandamiento permanente de los espacios aéreos dístales a los bronquíolos terminales con destrucción de la pared alveolar y sin fibrosis manifiesta. Y la única terapia de verdad útil entre todo el arsenal médico actual es la Oxigenoterapia. Por eso en otras ocasiones ya hemos aconsejado a quienes nos han dicho que lo sufren la ingesta diaria de Cell-Food, un concentrado de 78 minerales iónicos, 34 enzimas, 17 aminoácidos, electrolitos y oxígeno disuelto que se mantienen en una suspensión iónica de sulfato de deuterio, aspecto éste importante porque al ingerir el producto el deuterio disocia las moléculas de agua (H20) en el cuerpo liberando en el torrente sanguíneo oxígeno (O) e hidrógeno (H) nacientes que llegan a cada célula del cuerpo junto al resto de los nutrientes. Cascada de oxígeno e hidrógeno que se libera paulatinamente allí donde el organismo los necesita y puede continuar varios días tras la ingesta. Hemos hablado de ese producto en los números 60 y 66 de la revista (puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com). Los corticoides inhalados y el tratamiento con alfa-1-antitripisina sólo alivian el problema -especialmente la disnea o dificultad respiratoria- pero a causa de provocar otros efectos secundarios indeseables. Dicho esto nos vamos a permitir sugerirle que ingiera a diario ácidos grasos esenciales omega 3 de alta calidad (por ejemplo Lyprinol o Aceite de Krill NKO) y frutas y verduras frescas abandonando de inmediato el consumo de la leche y sus derivados, de las grasas saturadas animales y de los hidratos de carbono refinados. Y no coma nada frito ni cocinado a más de 90 grados para evitar los ácidos grasos trans. A continuación póngase en manos de un experto ortomolecular (pregunte por alguno en la Asociación Española de Nutrición Ortomolecular llamando al 96 392 54 55). Añadiremos que se han obtenido mejorías muy notables con el uso del PAPIMI (pregunte en el 609 51 38 88 qué especialistas tienen ese aparato de electromedicina en Barcelona). Otra posibilidad es consultar en Barcelona con el Dr. Taher Abbas (93 456 96 34) que ha tratado ya con éxito algún caso de EPOC como contamos en el reportaje que apareció en el nº 93 de la revista.


Sr. Campoy: por primera vez después de toda una vida de incertidumbre, dudas, decepciones, desengaños y todo tipo de sufrimientos -como expongo en el escrito que le envié con fecha 27 de julio pasado- y no sé si por casualidad, gracias al azar o a la providencia, he sido yo mismo quien ha logrado que desde hace muchos meses tenga por fin una mejoría real, progresiva, continuada y más que evidente en mi estado físico. Y ha sido tras probar ¡un solo globulillo de sepia a la 35CH y una sola pastilla de Nervoheel (la tomo en meses alternos)! Pero debo decir que cuando las tomas que siempre me recomendaron -de éste y otros remedios homeopáticos- son mayores el resultado es catastrófico. Y más aún si se aumenta la dosis. Mi hermana, en cambio, optó por seguir con Natrun 150 y desgraciada y lamentablemente con efectos demoledores para su integridad física hasta el extremo de que en la fecha presente le cuesta caminar. Por ella daría la propia vida pero creo que el mejor favor que puedo hacerle es encontrar la persona más idónea que sepa interpretar todo esto y que, en verdad y por fin, pueda ayudarnos en la medida y forma que necesitamos. Y es por ello que recurro a usted una vez más en la seguridad de que nos podrá ayudar en la medida y forma que necesitamos. Sin otro particular le envío mi mejor saludo y más profundo agradecimiento.

Antonio Espigares del Arco
Esfiliana (Granada)

Nos congratula que usted mismo, investigando, haya encontrado lo que necesita. Ojalá su ejemplo cunda porque lamentablemente la mayor parte de las personas practican la abdicracia. Dicho esto ignoramos qué toma su hermana: ¿Natrum sulfuricum? ¿Natrum muriaticum? ¿Natrum carbonicum? ¿No confundiría un producto con otro? Nuestro consejo es que busque algún homeópata con experiencia. Entre en la web de la Asociación Española de Homeopatía para informarse: www.amehb.com


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