CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 106 / JUNIO / 2008

Estimado Director: en uno de los artículos que han publicado ustedes de D. José Ramón Llorente -presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular- éste hablaba de la vitamina D indicando que 400 UI (o 10 microgramos) es el 100% de la cantidad diaria recomendada y que su abuso puede producir hipercalcemia. Sin embargo, en otro artículo de la revista se hablaba de las propiedades del alga chlorella y la empresa Sun Chlorella, que la comercializa, aconseja tomar un mínimo de 15 pastillas diarias lo que supondría ingerir más del 300% de la cantidad recomendada de vitamina D. Incluso dicen que se podrían llegar a tomar 40 pastillas o más. Por favor, ¿podrían resolverme esta incógnita? Gracias y un saludo

Alberto Ruiz

Las CDR -cantidades máximas que deberían tomarse a diario de una vitamina o un mineral -tanto en Europa como en Estados Unidos- son la que indicó en el artículo José Ramón Llorente. Porque no es apropiado indicar dosis superiores de una sustancia lipososuble sin que su ingesta esté controlada por un profesional. Sin embargo, en la práctica terapéutica se utilizan dosis que pueden en efecto superar incluso los 60 microgramos al día y es a partir de esa cantidad cuando aumenta el riesgo de hipercalcemia y pueden aparecer dolencias renales. Por eso debe ser siempre un profesional quien indique la dosis así como el tiempo que debe seguirse esa pauta. Y en cada paciente las circunstancias son únicas. Es verdad pues que en ocasiones procede utilizar dosis muy altas en cortos periodo de tiempo pero con el seguimiento adecuado para evitar problemas. En cuanto al alga chlorella es un excelente nutriente pero tampoco nos parece que sea oportuno consumirla de forma permanente. Todo en su justa medida.


Estimados amigos: quiero felicitaros por vuestra excepcional revista. Hace años que la compro y desde luego me identifico con vuestros criterios. El número 100, por cierto, es magnífico. En fin, tengo 46 años y aunque soy ovo-lacto-vegetariana desde los 21 tengo un problema de salud que arrastro desde 1997 por un útero miomatoso. Hasta ahora estaban controlados pero en este último año se han desmadrado siendo dos de ellos de considerable tamaño (10 cms.). No quisiera llegar al quirófano pues las operaciones provocan problemas tiroideos y dada mi edad prefiero esperar a la menopausia que es cuando empiezan a disminuir. Tengo amigas y compañeras de trabajo con el mismo problema. Algunas se operaron y no tuvieron buenos resultados (hemorragias, infertilidad, crecimiento de nuevos miomas, problemas en las tiroides…). En fin, ustedes, queridos amigos, son mi último recurso para poder encontrar a algún especialista en el tema que me pueda ayudar a disminuirlos pues empiezan a oprimirme. Les estaría enormemente agradecida.

Mª Pilar González
(Barcelona)

Se denomina útero miomatoso al que tiene al menos un mioma o, lo que es lo mismo, un tumor benigno formado por tejido muscular. Cuando es de menos de 5 cm. no hay síntomas y se tienen reglas normales y sin dolores es mejor no hacer nada aunque cuando hay alteraciones en la menstruación o molestias pélvicas se suele tratar con inhibidores de la fibrinolisis para evitar una regla muy abundante, suplementos de hierro y ácido fólico si existe anemia y antiinflamatorios no esteroideos, los controvertidos AINEs que tantos problemas causan. Ahora bien, si aumentan más de tamaño muchos médicos optan por extirparlos quirúrgicamente. Si se trata de uno o dos sólo se quitan los miomas -a eso se denomina miomectomía- y ello no impide a la mujer quedarse embarazada más adelante pero cuando hay varios y está afectado todo el útero suele optarse por una histerectomía, por la extirpación completa del útero lo que obviamente sí la impide tener más hijos pero hace que los miomas no vuelvan a aparecer. Afortunadamente los avances técnicos permiten hoy extirpar los miomas pequeños por laparoscopia y algunos pequeños submucosos quitarse por histeroscopia a través del cuello del útero sin necesidad pues de cirugía abierta. En cuanto al tratamiento no quirúrgico ha ido cambiando con el tiempo pero hoy se utilizan sobre todo los análogos de la GnRh que, dados de forma continua (sin pulsos) desensibilizan el gonadotropo disminuyendo la síntesis de LH y FSH y produciendo una menor cantidad de estrógenos y progesterona. Se consigue así que disminuyan su volumen a la mitad pero en cuanto se deja el tratamiento los miomas crecen de nuevo y/o reaparecen; y además, si se mantiene el tratamiento tres o cuatro meses se sufren los efectos secundarios típicos de la menopausia: sofocos, nerviosismo, sequedad vaginal, alteraciones óseas… Lo que ahora intenta evitarse sustituyendo la terapia a los dos meses por una terapia suplementaria denominada Add-Back-Therapy que mantiene el mioma a un tamaño reducido. También se está probando a embolizar las arterias uterinas mediante angiografía pero es un tratamiento tan doloroso que exige estar anestesiada mediante una epidural varios días. Debemos añadir que durante mucho tiempo se usó con notable eficacia un producto homeopático de Phinter-Heel llamado Mioma Uteri pero la casa matriz en Alemania lo retiró del mercado sin que hayamos podido saber por qué. Bien, a nuestro juicio los miomas tienen mucho que ver con un exceso de toxinas en el cuerpo y un mal funcionamiento del páncreas. Por tanto le sugerimos que siga un tratamiento de desintoxicación a fondo del hígado, la vesícula, el páncreas y los riñones e ingiera a diario enzimas pancreáticas, básicamente las contenidas en la piña y la papaya. Sería ideal que tomara algo de ambas frutas a diario. Y someterse asimismo a un tratamiento de electroterapia con una Papimi (pregunte en el 609 51 38 88 si hay alguien que lo tenga cerca de donde vive).


Estimados amigos: ante todo quiero agradeceros vuestra labor y animaros para seguir haciendo tan buen trabajo pues hace unos tres años que os conozco y os aseguro que si ese día me hubiese tocado la lotería no hubiese tenido tanta suerte. Me habéis acabado de abrir un montón de ventanas que querían abrirse pero no tenían la suficiente fuerza. Gracias por ese empujón. Os comento ahora mis dudas. Tengo un hijo de 16 años que se rompió la cabeza del fémur en una competición de motocross. Le operaron de urgencia y le colocaron dos tornillos. Los médicos me han dicho que si el hueso no suelda bien hay que poner una prótesis aunque parece ser que poco a poco va soldando. Mi pregunta es: ¿cómo podría ayudarlo? En estos momentos estoy con Nutrición Ortomolecular y Biorresonancia pero si hay algo que pueda hacer me gustaría saberlo. La pasión de hacer un buen trabajo me la habéis transmitido y me gustaría que no se me quedase nada en el tintero. Pues mi pasión es ser madre. Un abrazo de corazón.

Mª Lamiel Corbatón
(Teruel)

Se acumulan tantas cartas en redacción que no sabemos si la respuesta llegará a tiempo pero quizás pueda servirle si no a otras personas. En efecto, hay otras cosas que le vendrían muy bien. Ante todo unas sesiones de electroterapia con una Papimi porque en estos casos se obtienen resultados excelentes. Y si no encuentras en tu zona ese aparato que se dé unas sesiones con campos magnéticos pulsantes. Y, por supuesto, no olvides la ingesta de calcio biodisponible y que para un caso urgente lo mejor quizás sea el Coral-Care. Cabe añadir que si tiene dolor muscular u óseo le puede venir bien tener un Nostrafon para aplicárselo. Agregaremos que en la sección Escaparate de nuestra web –www.dsalud.com– tienes las referencias de todos los productos de los que hemos hablado a lo largo de los años y hay algunos interesantes. Y adelantamos ya que ninguna de las empresas paga -ni ha pagado- un sólo céntimo por aparecer en ese listado: incluimos esos productos porque queremos, nos consta su eficacia y sabemos que pueden ser útiles a muchos lectores. Eche un vistazo en la web porque son cientos de productos. Sugerencia que hacemos extensiva a todos nuestros lectores independientemente del problema de salud que tengan.


Hola: hace mucho tiempo que no escribo una carta y me resulta un tanto difícil pero por fin me lanzo. Mi padre murió hace 2 años y 4 meses que es el tiempo en el cual me aficioné a vuestra revista y desde entonces no he dejado de comprarla. Murió en casa de cáncer después de estar seis meses vomitando y con dolores en el costado derecho que, según la médico de cabecera, eran las costillas flotantes. En cuanto a los vómitos los achacaba a la úlcera duodenal que tenía desde hace años. Total, que le daba fármacos inútiles y no le hacía ni puñetero caso. Tres meses antes de morir la médico de cabecera le mandó -a petición de mi madre- al especialista de digestivo y ese buen hombre, sólo palpando el hígado, mandó que le hicieran un escáner urgente a mi padre. Por esas fechas ya tenía metástasis. Se me olvidaba decirles que la “espabilada médico de cabecera” también le infló a antibióticos porque en una analítica de sangre y ante los resultados vio lo que para ella era una infección “gorda”. Ya ven: dolor en el costado derecho (costillas flotantes) y analítica con resultados aberrantes (infección gorda). Todo un portento de la Medicina… El caso es que el especialista de digestivo nos mandó al oncólogo y allí sólo nos dieron a elegir el lugar de la muerte: hospital o casa. A él no le hicimos saber la cruda realidad y nos lo llevamos a casa. Ése fue mi primer contacto duro con el cáncer y empezaron mis interrogantes sobre esa enfermedad y qué era lo que podía hacer; por eso descubrí vuestra revista. Encargué Renoven y también le llevé -casi a cuestas porque ya no tenía apenas fuerzas para andar (no podía comer, lo vomitaba todo, hasta el agua)- a un naturista-osteópata que le mandó infusiones para limpiar el hígado y le hizo una ecografía. Tras verla nos dijo que estaba todo muy avanzado, que el hígado ya no metabolizaba y sólo un milagro le podía salvar. Hicimos lo que estuvo en nuestras manos pero todo fue ya en vano. Murió entre nosotros, rodeado de cariño, con música clásica, en su cama y con todos los cuidados que sólo la gente que te quiere te puede dar. Lo peor fue la agonía. Duró 4 largos días con los ojos abiertos en blanco, una respiración muy ruidosa e inmóvil; en definitiva, un trago muy difícil de superar. A las 2 semanas de morir publicasteis vuestro libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo que por supuesto compré y hoy no dudo en recomendárselo a la gente. También recomiendo vuestra revista que, desde aquello, leo todos los meses. Supongo que al morir en casa mi padre no figurará como víctima del cáncer pero, tristemente, es otra víctima más a engrosar la larga lista de meteduras de pata y dejadez de la medicina convencional. Pero ahora la que me preocupa es mi madre, no sé qué hacer y por eso les voy a pedir consejo. Hace ya muchos años, antes de lo de mi padre, le mandaron tomar Prozac 20 mg -una pastilla al día para la depresión- y Trankimazin 0,50 mg a la noche para dormir que hoy en día “tiene” que seguir tomando según otra médico de cabecera (a raíz de lo de mi padre cambié a mi madre de facultativo) ya que según ella al tener 75 años y llevar muchos años con esos fármacos sus enfermedades se han vuelto crónicas y es “imposible” dejarlos. Yo sé que es posible -o eso creo- pero no sé cómo y necesito que me recomienden un médico que nos pueda ayudar ya que con la cantidad de fármacos que toma se le está olvidando todo. Está como ida y no me extraña porque miro los prospectos y me da pavor. Les relato: tiene estreñimiento crónico (Duphalahc 2 sobres al día), depresión crónica (Prozac 20 mg 1 al día), osteoartritis (Movalis 15 mg 1 al día), tensión alta (Enalapril Bexal 20 mg 1 al día), no duerme bien (Trankimazin 0,50mg 1 al día), falta de riego (Tanakene 50 ml 2 veces al día) y cuando siente dolores de cabeza o de otra índole le recetan paracetamol de 650 mg. Aparte de todo eso está operada de apendicitis y vesícula con lo cual le faltan las dos cosas y tiene piedras de calcio en el riñón y cada 2 por 3 infecciones de orina así que también le atiborran a antibióticos. Los ojos también los tiene mal y se echa gotas para el glaucoma ocular (Lombigan 5ml 2 veces al día) que en un ojo se lo han retirado al operarle de cataratas; dicen que se le ha corregido de momento. En el otro ojo le entró hace un año alguna porquería y se le infectó por lo que le mandaron colirios para la conjuntivitis. Como la cosa fue a peor, no paraba de llorarle el ojo y cada vez estaba más hinchado le fueron cambiando de gotas hasta que un oftalmólogo la miró “mejor” y nos dijo que era herpes con lo cual le cambió el tratamiento y actualmente en ese ojo se echa Combinan 5 ml 2 veces al día, Tobaradex colirio 5 ml 3 veces al día y Zovirax pomada oftálmica 3 veces al día así como por vía oral Valtrex 500 mg 1 vez al día. Todo esto durante 6 meses hasta la nueva consulta. Según el oftalmólogo, al no haber tenido un tratamiento correcto durante 1 año se le ha producido una úlcera en la córnea. Ya ven… Si dentro de 6 meses le ve mejor el ojo el médico la operará de la catarata que también tiene en éste aunque a mí no me da ninguna confianza todo lo que está pasando y tengo miedo de que la dejen sin visión. Por si todas estas cosas fueran pocas le han metido en la lista de espera para operar de prolapso uterino y de vejiga ya que ésta última la tiene asomando casi entera (de ahí tantas infecciones). Según me dijo el cirujano la operación consiste en vaciar el útero, recolocar vísceras y sujetar la vejiga a los músculos, todo ello con anestesia de cintura para abajo y aun así en la mayoría de los casos les dan anestesia total ya que en mitad de la intervención se suelen quejar de dolor con lo cual les ponen 2 tipos de anestesia. Y encima te lo dicen y se quedan tan anchos. Como comprenderán tampoco me fío un pelo y tengo verdadero miedo a que me dejen sin madre. Y es por todo ello por lo que me he animado a escribirles. Hace 10 años le quitaron un carcinoma en los labios de la vagina que afortunadamente no ha dado más guerra pero cada ciertos meses le quitan de la piel unos bultitos que son tumores vasculares y en breve le quitarán otro que le ha salido transparente en la aleta de la nariz. En la revista número 100 me leí todos los especialistas pero hay pocos en Vizcaya y además no sé cuál le vendría bien a mi madre con todo lo que tiene. Por eso os pido asesoramiento. Desplazarnos a otra comunidad sería imposible porque hay que pagar hoteles, el desplazamiento, la consulta y el tratamiento… y con una pensión ínfima de viudedad y yo en estos momentos en el paro, como se suele decir, “milagros a Lourdes”. Pero si me pueden indicar un sitio lo más cercano posible que pueda mejorar la salud de mi madre… por intentarlo no pierdo nada. No tengo ordenador ni sé cómo funciona y además sin un sueldo fijo todos los meses ni se me ocurre comprarlo. Por eso tengo que escoger el método de la carta para dirigirme a vosotros aunque ya sé que hoy en día está un poco en desuso pero es lo que hay. Sé que tenéis serios problemas para contestar a tanta gente que os escribe y no me extraña porque cada vez somos más las personas que hemos dejado de creer en el sistema sanitario que impera. No tengo interés en que publiquéis la carta aunque eso lo dejo a vuestro criterio si creéis que en ella hay algo interesante. Y perdonad las faltas de ortografía y el extenso culebrón pero no me sé expresar mejor. Muchas gracias por la información tan valiosa que dais. Ojalá consigáis abrir los ojos a la sociedad y a los que sólo buscan enriquecerse a costa del sufrimiento ajeno.

Mª Begoña Herrán Lecumberri
Bilbao (Vizcaya)

Suponemos que después de leer tu carta muchos lectores -al igual que nos pasó a nosotros- estarán con un nudo en la garganta. Ante todo sentimos lo que vivió tu padre y lo que está «viviendo» -es un decir- tu madre. Y hemos decidido publicar íntegra tu carta porque es un ejemplo característico de tragedias más o menos parecidas que están viviendo muchas personas. Muchísimas más de las que la gente cree. Porque tus padres están viviendo sus dramas en casa pero hay cientos de miles de casos parecidos cada año. Sí, cientos de miles. Hemos explicado hasta la saciedad que en los países occidentales -incluida España- se invita a marcharse a su casa a toda persona a la que los médicos no saben ya ayudar -entre otras cosas, en efecto, para que no engorden las listas de muertos tratados con fármacos- y aún así cada año mueren en los hospitales mientras son tratados en ellos 400.000 personas. CUA-TRO-CIEN-TAS-MIL PERSONAS AL AÑO. De ellas, 100.000 DE CÁNCER. E insistimos en que son cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) que cualquiera puede consultar en Internet. Mire, hemos denunciado una y otra vez -hasta el hartazgo- que el actual paradigma médico está muerto. No sirve. Es aberrante. Está basado en hacer ingerir a los enfermos fármacos paliativos que no sólo no curan nada y además provocan daños cada vez más mayores en el organismo. Los médicos del Sistema Nacional de Salud son ya meros agentes de las grandes multinacionales. Consciente o inconscientemente. Y su nivel de preparación para intentar ayudar a un paciente a curarse prácticamente nulo… salvo que haya aprendido a hacerlo fuera de las facultades de Medicina tras sacarse la licenciatura. En cuanto a su caso no sabemos qué decirle. A su madre -y vamos a ser contundentes- la han destrozado los médicos, no una enfermedad. No hay nadie que pueda soportar un envenenamiento como el que produce la cantidad de fármacos tóxicos que ha ingerido. Le diríamos que es casi de juzgado de guardia. En cuanto a los médicos que solemos recomendar es verdad que apenas están en algunas capitales pero es que no conocemos más cuyos nombres poder ofrecer. No tenemos una relación de todos los médicos y terapeutas alternativos que trabajan en España. Y aunque a veces nos hacen llegar algunos nombres no los conocemos y no nos atrevemos pues a recomendarlos. Debe ser por tanto el paciente el que los busque y se forme libremente su propio juicio. Lo que se agrava en su caso porque su madre no puede desplazarse. Y no es un caso en el que podamos hacer meras recomendaciones generales. Debe verla alguien que valore la situación integralmente pero no sabríamos a quién mandarle cerca de donde vive. Consulte en todo caso con el Dr. Alberto Martí Bosch que pasa consulta en Pamplona en el 94 823 24 88.


Hola. Me llamo Ramón, padezco glaucoma y quisiera deciros que he descubierto algo que puede aliviar esta afección: la tensión ocular alta desciende mezclando un gramo de vitamina C con el antioxidante ácido alfa lipoico. Normalmente suelo tener la tensión ocular entre 21 y 22 pero después de la visita al oculista llegaba a 16. Bueno, pues si se mezcla un gramo de vitamina C de dos etapas con acción retardada junto con otro gramo de vitamina C normal el efecto puede durar de 6 a 8 horas. La dosis de mantenimiento para alcanzar un nivel óptimo de vitamina C es de 9 a 10 gramos diarios. Esto es lo necesario no sólo para prevenir resfriados o glaucoma sino para gozar de una excelente salud porque no hay una sola célula en el cuerpo que no precise la vitamina C a diario. Me gustaría conocer vuestra opinión.

Ramón López Pérez
Úbeda (Jaén)

No dudamos en absoluto de su palabra y, por tanto, publicada queda su experiencia. Por nuestra parte –ya que quiere conocer nuestra opinión- le diremos que de las propiedades de la vitamina C hemos hablado extensamente y la simple relación de sus posibilidades terapéuticas nos llevaría demasiado espacio pero están ampliamente constatadas. Y precisamente por ello y porque el organismo humano no la puede sintetizar internamente hemos dicho a menudo que es necesario ingerirla con la alimentación a diario y, en su defecto, si no nos es posible -o no queremos- ingerir suficiente fruta y verdura, tomar entonces suplementos. Pero preferiblemente en su forma alcalina, es decir, en forma de ascorbato cálcico y no de ácido ascórbico. En cuanto a la vitamina C de acción retardada no es sino una cápsula de la que el 50% del producto se libera rápidamente en el estómago y el resto lo hace de forma gradual en las siguientes 12 horas. En España se venden algunas, entre ellas la denominada Super Bio C Buffered de la casa Solaray que contiene agentes que evitan la acidez del ácido ascórbico y no lleva ninguno de los alimentos alergenos más importantes -levadura, leche, trigo, soja, maíz, gluten, huevos, azúcar y nueces- ni tampoco colorantes ni conservantes artificiales. Vitamina C que procede del escaramujo y la acerola que luego se mezcla con ácido ascórbico natural. En cuanto al ácido alfa lipoico se trata de un compuesto antioxidante que en su forma libre tiene la capacidad de proteger el material genético del ADN además de impedir la liberación excesiva de FN-kappa-B, una sustancia con capacidad para fijarse al ADN en los genes y causar cambios en la información génica. Y se trata de un ácido que actúa como coenzima en muchas reacciones del organismo. Entre otras, en la glicólisis, proceso de conversión del azúcar sanguíneo en energía. Se sabe asimismo que el ácido alfa lipoico mejora la actividad de la mitocondria, orgánulo respiratorio y energético de la célula. Y sus propiedades son casi tan extensas como las de la vitamina C. Así, entre sus principales funciones destacan que reduce la resistencia a la insulina, protege el hígado, estimula la síntesis proteica de forma natural y sus propiedades antioxidantes son notables. De hecho hasta protege los glóbulos rojos y los ácidos grasos. Es más, protege a las vitaminas C y E de sus formas oxidativas. También protege las membranas celulares mediante la interacción con la vitamina C y el glutation. Terminamos indicando que su administración ha demostrado ser beneficiosa en la isquemia, la diabetes, la formación de cataratas, la neurodegeneración y el daño por radiaciones. Sin olvidar que junto a otros antioxidantes -como la propia vitamina C, los bioflavonoides o los ácidos grasos omega- promueve la formación de Interferón natural por lo que está considerado un estimulante del sistema inmune, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. Y como atraviesa la barrera hematoencefálica tiene también efecto protector del cerebro y del tejido nervioso por lo que está usándose actualmente en el tratamiento de pacientes con derrame cerebral o formación de trombos. Dicho lo cual recordamos para finalizar una noticia que publicamos ya en el nº 38 en la que explicábamos que un grupo de científicos estadounidenses de la Universidad de California en Berkeley (EEUU) habían comprobado con ratas de edad avanzada que alimentarlas con ácido alfa lipoico y acetil L-carnitina las hacía rejuvenecer. El estudio se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences. En suma, no dudamos de que la ingesta de vitamina C en altas dosis tomada conjuntamente con ácido alfa lipoico pueda mejorar su tensión ocular. Y, como ahora sabe, otras muchas patologías. Gracias por compartir su experiencia.


Apreciado Sr. Campoy: gracias por la amable publicación de mi carta en su/nuestra revista (nº 102) y su respuesta que aquí, sin embargo, debo cuestionar pues en ella hay simplificaciones, salidas de tiesto, equívocos, afirmaciones falsas (no digo “mentirosas” por desconocer si se hace conscientemente) y un no sé qué contra mí. Continuamente se confirma que la ideología -o la solidaridad con ella- ciega al hombre, al Dr. Subirana en el caso que nos ocupa. ¿Y a usted mismo? Mire, en ningún sitio de mi carta digo que el Dr. Subirana “dirige a los jóvenes” su artículo. Lea otra vez mi carta. Pero ahora que usted lo dice, sí, lo afirmo, Verá, al hablar de los jóvenes está hablando a los jóvenes como cuando usted habla en su revista del Ministerio de Sanidad está mandando un mensaje a ese ministerio. Pero, además, lo que dice de los jóvenes en orden a adquirir la enfermedad de la migraña a causa de la represión sexual no es cierto, no está demostrado sino rebatido por eminentes neuropatólogos, psiquiatras, psicólogos, etc., de los que yo le exponía una buena muestra; es pura ideología apoyada en otra tampoco demostrada afirmación: que la migraña se cura mediante la “des-represión” de los jóvenes que la padecían. Los especialistas médicos -no ideólogos- han hecho varios y variados tratamientos de las tensiones, represiones, etc., y han hallado alguna relación causa-efecto de las mismas, en general, con algún desorden psíquico e incluso enfermedad orgánica (no especialmente esas represiones sexuales a las que alude su avalado doctor). De ello no se sigue ni puede seguirse su tesis que adjudica exclusiva o primordialmente a esa represión sexual la producción de la migraña. Tesis de la que usted suscribe -nos dice- cada palabra. Basándose en experimentos y resultados de la medicina alternativa llevados a cabo por uno o dos especialistas de la misma usted lleva varios años atacando la medicina tradicional, sus métodos y su inutilidad así como el empecinamiento de muchos si no todos los profesionales de la misma (y yo lo apruebo mentalmente y siguiendo suscrito a la revista); pero ahora que -ante el artículo en cuestión- reflejo en mi carta los testimonios y conclusiones de una decena de especialistas de la mente humana, la moral y la sociología al respecto, y desmiento lo afirmado en él, usted se encabrita contra mí obviando esas conclusiones y testimonios, tras los cuales ando yo, un simple licenciado (filosofía, teología, psicología por terminar). Arranques como “suscribo cada palabra…” o “más eres tú”, a que equivale lo que a mí me dice, son arranques viscerales y de raíz fundamentalista, muy propio de las ideologías, no de las ideas. Deberíamos re-huirlos, ¿no cree? Para que la teoría del Dr. Subirana fuera médicamente aceptable debería ser objetiva, comprobable por, al menos, los más serios y honorables especialistas (los que en mi carta indico, por ejemplo, que rechazan totalmente esa tesis afirmando justo lo contrario). Y aún requiere otras demostraciones añadidas. Siguiendo al Dr. Subirana –y a usted que “suscribe cada una de sus palabras”- deberá concluirse que la libertad de los jóvenes tiene la capacidad milagrosa de convertir los valores malos en verdaderos o buenos por el simple hecho de decirlo ellos. ¿Es esto así? En lugar de serlo nos llevaría a lo del presidente Rodríguez Zapatero: “La libertad os hará verdaderos”. ¡Argumentaciones muy peligrosas! Fundamenta usted su adhesión a tal artículo en que fue Wilhelm Reich, discípulo directo de Sigmund Freud, quien postuló la tesis del Dr. Subirana. Lo sabemos; pero es que el Dr. Freud está ya básicamente rebatido en esto y en otros aspectos por doctores posteriores, incluidos algunos de sus discípulos, que no han enseñado lo mismo (Adler, Jung y más tarde Erich Fromm, especialmente). A este respecto resulta provechoso leer el librito Nostalgia del absoluto de George Steiner, de ascendencia vienesa y gran conocedor del psicoanálisis, al que califica de “pseudo-ciencia” y tira por tierra sustancialmente como por su parte hace Víctor E. Frankl. Resulta inaceptable, muy grave y falto de autoridad tachar de “intromisión” y “educación errónea y represiva” a la educación que los padres damos a nuestros hijos, base para la inicua Educación para la ciudadanía, invento de un títere. No asomen orejas, señor Campoy. ¿Lo saben ustedes (le incluyo porque lo suscribe)? Por ciencia, no; menos, por el psicoanálisis y menos aún por el zapaterismo. Dice usted, a la ligera, que “el comportamiento sexual humano en todas las culturas viene definida por la religión imperante”. No es así. Antropólogos y sociólogos afirman y confirman que “siempre y en todas las sociedades y culturas conocidas” -también y especialmente las aparecidas en los orígenes, antes de existir las religiones- la sexualidad y sus relaciones han estado sometidas a normas de control sociales -no religiosas, precisamente-. Luego llegó un aluvión de “religiones paganas” con sus manipulaciones a diverso nivel; después las “histórica” que, como periodista usted conoce. Ya quedaron desmentidas teorías subjetivas como la de Bachofen y su pretendida fundamentación científica sobre la promiscuidad inicial. Hehlen constata que las normas sociales que regulan el comportamiento sexual humano son un elemento importante de la cultura y de la promoción de la humanidad; no así el libertinaje –“ejercicio exacerbado de la libertad” o “desmadre genital”-. Según lo cual, por ejemplo, la pareja como opción de amor libre es una regresión, al estilo de la regresión efectuada por el Dr. Subirana, que usted asume. En la misma dirección apunta la filosofía de la persona humana o filosofía antropológica en su crítica a la regresión cultural, según el sentido antes expresado. Lo que, con excepciones, las religiones han hecho y hacen (mal que bien) es ofrecernos una formación moral que les compete por exigencias de su propia naturaleza aunque a veces, por desgracia pero puntualmente, con métodos inhumanos, cosa muy distinta de lo que usted dice, Sr. Campoy. Por lo que al judeo-cristianismo se refiere tal exigencia gira en torno a dos puntos o “lugares teológicos”: a) la información bíblica sobre la condición del hombre creado por Dios en forma de “Orientaciones ontológicas y morales”, verticales unas (respecto a Dios) y horizontales otras (respecto a los demás seres humanos y su entorno). ¿Qué menos? (es lo que hace, por ejemplo, una casa creadora de automóviles, dar a los usuarios unas “orientaciones” para el tratamiento y mantenimiento de su coche). b) la información antropológica y científica, con la que aquella se coordina. Luego llegaron las mitológicas sustitutivas de las religiones tradicionales que nos ofrecieron la filosofía política de Marx, el psicoanálisis de Freud, la antropología de Lévi-Strauss, la astrología, los cultos orientales y el Superhombre de Nietzsche con “la muerte de Dios”. Y lo que ha pasado después, como consecuencia, nos lo dicen desgraciadamente André Malraux y Alexander Solzhenitsin, entre otros. ¡Lastimoso!

 Eusebio Pinar Royo
(filósofo y teólogo)

Bien, publicada queda su carta de forma íntegra; aquí respetamos la libertad de opinión. Aunque, como imaginará, no la compartimos. Y no vamos a responderle punto por punto –podríamos hacerlo sin problema- porque ésta no es una revista de Filosofía ni de Teología y dudamos que a nuestros lectores les interese una polémica de este tipo. Piense usted sobre la cuestión sexual lo que le plazca. Está en su perfecto derecho. Encontrará además miles de testimonios que apoyarán su forma de pensar. Y otros tantos miles –de los que no hará el menor caso- que postulan lo contrario. Sabemos que en este ámbito casi nadie escucha a su interlocutor, se limita a dejarle exponer sus argumentos para, inmediatamente, contraatacar con los suyos. Es prácticamente un diálogo de sordos. Mire usted, se lo dijimos en nuestra anterior respuesta y se lo volvemos a repetir: nosotros no pretendemos convencer a nadie de nada. Nos hemos limitado a exponer un hecho incuestionable: a todos los pacientes con migraña que trató el doctor Subirana les desapareció el dolor cuando superaron sus represiones sexuales. ¿Qué a usted no le gusta nada que así haya sido porque ello choca o violenta sus creencias o convicciones? Lo sentimos mucho. Pero los hechos no dejan de existir porque los ignoremos. Y no es que el planteamiento del Dr. Subirana funcionara en unos cuantos casos. Resultó un éxito en todos los pacientes que siguieron su tratamiento. Y así lo hemos dado a conocer. Damos pues el asunto por zanjado ya que no estamos dispuestos a abrir un debate ideológico sobre sexo.


Sr. Director: felicitaciones por darnos la oportunidad de transmitirnos sus conocimientos. Es para mí un placer comprar la revista que leo cada mes desde la A hasta la Z aunque de eso hace unos pocos meses. Me gustaría probar cada una de las cosas que recomiendan pero todo en su momento porque para ello se necesita dinero. Por lo pronto estoy tomando el Silicium G5 y ¡no saben lo que me ha servido! El caso es que tengo 44 años y el año pasado perdimos a nuestra nena de 8 meses después de una penosa enfermedad. Y aunque ambos nos vamos recuperando poco a poco lo cierto es que mi apetito sexual ya no es el de antes y como mi marido es mucho más joven que yo me preocupa. ¿Podrían ustedes indicarme qué puedo tomar que sea natural para poder nivelarme de nuevo? Tal vez se deba a que psicológicamente aún siga afectada pero también pienso que puede ser por mi edad ya que el cuerpo se va resintiendo o debilitando. ¿Qué me aconsejan que haga? Gracias mil y de nuevo enhorabuena.

Maria Luisa G.
(Barcelona)

Teniendo en cuenta lo que nos explica todo apunta a que el deseo sexual puede haber disminuido debido al trauma sufrido pero como, usted misma entiende, puede igualmente deberse a un desajuste hormonal, bien por causa del mismo trauma, bien porque la menopausia se esté adelantando. Debe ser un especialista quien lo determine. En todo caso es posible que pueda ayudarle cualquiera de estos dos productos: Macandina Plus de la empresa 100% Natural y Pau de Cabinda de Pompeia Distribuciones.


Estimados amigos: quería compartir con vosotros una información que me parece de interés. Veréis, todas las personas vegetarianas que he conocido en mi vida eran del grupo A excepto una que pertenecía al grupo O pero era alérgica a la proteína animal. Bueno, también conozco a una persona del grupo A que no puede dejar de comer carne porque si lo hace se le cae el pelo y además se encuentra fatal. En cambio, no conozco a ningún vegetariano de toda la vida del grupo O. De hecho, un conocido me dijo una vez que su médico le había comentado que tenía “crudo” lo de hacerse vegetariano porque era del grupo O. ¿No os parece singular? Un saludo.

Íñigo de Aranzadi y Pérez de Arenaza

Hace ahora cuatro años publicamos en la revista –apareció en el nº 62- un artículo titulado ¿Condiciona el grupo sanguíneo nuestra alimentación? en el que nos hacíamos eco de los postulados que Peter D’Adamo publicó en su obra Los grupos sanguíneos y la alimentación, libro que ampliaría y complementaría los descubrimientos que su padre James dio a conocer en El alimento de un hombre, obra publicada en 1980. Experto en Naturopatía formado en el John Bastar College de Seatle (EEUU) Peter llegaría a la conclusión de que el tipo de sangre predispone a las personas a un tipo de alimentación concreto y distinto en buena medida a las de otros tipos. E, incluso, que predispone más a unas enfermedades que a otras. Descubriría, por ejemplo, que la úlcera péptica la sufren en mayor medida las personas del tipo 0 y el cáncer de estómago las del tipo A. También descubriría que la salud depende en mucho mayor medida de lo que la gente imagina de la alimentación. Afirmando que hay alimentos que actúan positivamente en los organismos de las personas con un determinado tipo de sangre mientras en las personas de otros tipos son perjudiciales. Y no sólo eso: a su juicio una alimentación no acorde con el tipo de sangre que se tiene es una de las principales causas del sobrepeso y la razón de que muchas personas no logren adelgazar cuando lo intentan. Ahora bien, dejó claro que esas conexiones no son radicales. Es decir, no todos los organismos de las personas del mismo tipo son intolerantes a todos los alimentos ni el grado de sensibilidad es igual en todos al alimento al que son intolerantes. Las pautas generales que ofreció fueron por eso sólo orientativas. En cuanto a quienes tienen sangre del tipo A aseveró –siempre hablando en general, insistimos- que se trata de personas con un sistema inmune vulnerable que necesitan condiciones ambientales y nutritivas estables y son poseedoras de un aparato digestivo habitualmente frágil que tolera mal la carne, la harina de trigo, la leche y los lácteos y, por consiguiente, les va mejor una dieta vegetariana rica en cereales y legumbres. En suma, las apreciaciones personales que usted nos manifiesta coinciden con lo que Peter D’Adamo dejó escrito. No en el sentido de que todos los vegetarianos sean personas con sangre tipo A sino en el de que a la mayoría de las personas del tipo A –si no a todas- les viene mejor seguir una dieta vegetariana.


Estimado Sr. Campoy: me gustaría que me indicase brevemente qué haría usted ante el problema que a continuación le detallo. Mi abuelo sufre Insuficiencia Renal Crónica y los especialistas le han dicho que debe dializarse y, finalmente, culminar todo con un transplante. Y como no quiero que llegue a ese punto me pregunto qué podríamos hacer para resolver el problema. Espero que pueda darme algún consejo sobre qué hacer o por dónde investigar. Gracias de corazón.

Irene Palafox

Los médicos hablan de Insuficiencia Renal Crónica cuando existe “un deterioro progresivo e irreversible de la función renal” que hace que los riñones no filtren ya bien la sangre y los niveles de urea y creatinina aumenten dando todo ello lugar a trastornos hidroelectrolíticos, metabólicos y hormonales. Siendo las causas más frecuentes una excesiva acumulación de toxinas, padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, una glomerulonefritis, una nefritis tubulointersticial o, simplemente, deberse a una causa genética. Y el problema es complejo porque un mal funcionamiento de los riñones puede provocar alteraciones electrolíticas (especialmente cambios en los niveles de calcio, fósforo, potasio y bicarbonato), hipertensión arterial (sobre todo por retención hidrosalina), alteraciones gastrointestinales como anorexia, náuseas y vómitos (el cuerpo huele a amoniaco), anemia (por déficit de eritropoyetina, una hormona que se sintetiza en el riñón y promueve la generación de glóbulos rojos), alteraciones neurológicas (como la encefalopatía urémica, alteración que impide concentrarse y puede llevar a un coma profundo), dolores óseos, deformidades (reabsorción de falanges distales en dedos), fracturas, alteraciones dermatológicas, alteraciones hormonales (tanto impotencia como oligospermia, es decir, menor producción de espermatozoides) o alteraciones del ciclo menstrual y, finalmente, retraso del crecimiento en niños (por excesiva producción de la hormona paratiroidea). Cuando el problema está muy avanzado se recomienda hemodiálisis, diálisis peritoneal o, en último término, un trasplante del riñón. Bien, a nuestro juicio quien tenga problemas renales lo que debe hacer es, ante todo, eliminar lo antes posible la arenilla y piedras del riñón, el hígado y la vesícula (en el libro de Andreas Moritz La limpieza hepática y de la vesícula editado por Obelisco y que comentamos precisamente en este mismo número se explica cómo hacerlo en apenas unos días), restringir drásticamente el consumo de proteínas animales y la sal, eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y, desde luego, no freír nunca los alimentos. Es oportuno asimismo ingerir suplementos de quercitina, vitaminas B6, C, D, E y K en comprimidos así como hierro, magnesio y zinc. Además de tomar el sol y beber agua destilada y energetizada en pequeños sorbos a lo largo del día. Restrinja finalmente el consumo de espinacas, remolachas, acelgas y escarolas. Finalmente le sugerimos que tome tres conocidos productos homeopáticos útiles en estos casos: Calcárea Carbónica y Licopodium –ambas a la 30CH- y Berberis a la 7CH; una sola vez al día durante dos semanas.


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106
Junio 2008
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