CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 107 / JULIO – AGOSTO/ 2008

Apreciado Sr. Campoy: me atrevo a ponerme en contacto con ustedes para ver si pueden ayudarme ya que llevo muchos años -unos 14- sufriendo una urticaria crónica idiopática y asma bronquial que aparecieron al mismo tiempo y sólo mejoran con cortisona. Los antihistamínicos, aunque tome dos diarios, no surten efecto en la urticaria. Aunque creo saber cuál fue la raíz. Verá, yo era una mujer completamente sana, delgada y sin enfermedades hasta que hace 15 años me intervinieron de una hernia discal y para dar sujeción a la columna me colocaron unas placas metálicas -como ganchos- a fin de proteger el disco del que la extirparon. El neurocirujano -muy importante así como la clínica privada a la que fui- me aseguró que quedaría perfecta y estaría en mi domicilio en menos de una semana. Y el caso es que la operación pareció salir bien pero a los 3 o 4 días, cuando me dijeron que tenía que levantarme, noté un fuerte dolor en la zona lumbar y fui incapaz de ponerme de pie. Dejaron entonces que pasaran algunos días más, me hicieron un TAC de control para ver los tornillos y parecía que todo estaba bien; por tanto, yo tenía que levantarme como fuera. A todo esto diré que sólo iba a visitarme un médico sudamericano que nunca respondió a ninguna de las dudas que le planteé. El gran neurocirujano que se supone me operó no apareció nunca. La cuestión es que como tenía que levantarme por fuerza –me decían- porque ya habían pasado 9 o 10 días desde la intervención mi marido me ponía en la cama una faja, me la apretaba bien y me ayudaba a caminar mientras yo iba detrás cogida a su cintura para así poder dar algunos pasos. A todo esto yo iba adelgazando, no tenía ganas de comer y me sentía malísima. Al tercer día de hacer esto, al quitarme la faja mi marido, yo tumbada en la cama, me dijo asustado que salía un líquido amarillento por un punto que no había cicatrizado (gracias a eso estoy viva). Y llamamos a una enfermera que, por suerte para mí, sabía de qué iba la cosa. Me dijo: “Mira, esto es grave. Seguro que es una infección de quirófano en la zona intervenida pero como hoy es viernes y hasta el lunes no vendrá ningún médico voy a dejar una nota en grande diciendo lo que te pasa para que te tomen muestras. No te muevas ni levantes la zona lumbar por nada del mundo”. Y el lunes, por fin, llegó una doctora, metió una cánula por el punto abierto hasta la columna y sacó liquido para analizar. Después me pusieron Betadine y me dijo que si a las 48 horas -que es lo que se tardaba en hacer el análisis de microbiología- aparecía alguna bacteria habría que reintervenir y quitar las prótesis que me habían puesto. Yo estaba temblando. A todo esto seguía sin tener hambre, sólo sed, con grandes ojeras y empezaba a sufrir calambres dolorosos desde la zona lumbar hasta las piernas. Pasaron las 48 horas y fueron a decirnos a mi marido y a mí que en el análisis había aparecido una bacteria y había que quitar lo puesto urgentemente y limpiar bien la zona. Habían encontrado un Estafilococo Coagulasa, una bacteria –me explicaron- que tenemos fuera del cuerpo, en la piel y con oxígeno, pero que cuando se queda dentro del cuerpo y sin oxígeno es muy dañina. Había que abrir. Bien, no quiero alargarme más. Como consecuencia estuve tres meses en cama, en reposo absoluto y con madera debajo del colchón. Me pusieron al principio por vía intravenosa durante siete días dos clases de antibióticos -uno de ellos muy agresivo para el riñón- y luego me mantuvieron cuatro meses con 4 gramos diarios de Amoxicilina por miedo a que la bacteria se incrustara en los huesos de las vértebras. Bueno, pues a partir de ahí mi organismo ya no fue el mismo. Además de tener dolores lumbares me fui hinchando. Luego, al año más o menos de todo esto, me apareció un día en la espalda una roncha inmensa, roja y con agüilla. Quizás porque había tenido puesto detrás un soporte para la espalda. El dermatólogo me dijo que se trataba de una urticaria debida a la presión pero al poco tiempo me salieron ronchas grandes por todo el cuerpo. ¿El diagnóstico? Urticaria. Pero ya no se sabía debido a qué. Así que me dieron más cortisona. Empecé a engordar y hoy peso 20 kilos más que entonces. ¡Cuando yo he sido delgada toda mi vida! De hecho cuando todo esto me ocurrió yo tenía 40 años y creo que nunca me habían puesto ni una inyección. El caso es que tengo amigos médicos naturistas así que fui a uno de ellos y me dijo que podía tener una candidiasis intestinal por el exceso de antibiótico. Estuve dos años de tratamiento con él. Primero me dio un antibiótico natural hecho con semillas de pomelo y luego muchas cosas más: un tratamiento de biorresonancia, prebióticos, etc. Incluso pidió un análisis de orina a Francia para ver no se qué, otro de sangre para ver si tenía alguna alergia o incompatibilidad alimentaria, etc. Y mejoré de la urticaria provisionalmente pero no del asma pues suelo coger bronquitis una media de 3 o 4 al año. Empecé a tomar Amoxicilina y ácido clavulánico pero tuve una reacción alérgica de urticaria con unas ronchas muy grandes y me cambiaron a otro antibiótico: Klacid También tome antihistamínicos y Singulair para el asma. Asimismo probé durante años con Homeopatía hasta que, harta de gastar dinero, me fui a un alergólogo que me hizo las pruebas correspondientes a alimentos, conservantes, colorantes, anisakis, pólenes, etc. Hasta me hice análisis de antígenos para enfermedades raras. Y todo dio negativo. Mientras, yo seguía con unas ronchas inmensas y picores tomando cortisona (Dezacor) a diario, empeorando en invierno -me dijeron que tenía Asma bronquial por IGE no mediada y Urticaria crónica a factores externos-, sobre todo por el frío; y es verdad que las bronquitis asmáticas y la urticaria empeoran cuando comienza noviembre y eso dura hasta mayo. De la urticaria me han dicho que suele irse con la edad pero ya llevo 14 años y tengo bastante miedo por el tema de la toma de cortisona. También tomo Aerius por la noche y, al empeorar, por la mañana. El reumatólogo me controla el tema de los huesos con densitometrías, pero, ¿y los órganos internos? ¿Cómo puedo ir valorando su estado? Tengo ahora cincuenta y tantos años, soy una mujer activa, profesional, trabajo en el sector público y me siento joven y con mucha vida por delante pero me gustaría saber si puedo acudir a algún médico que pudiera ayudarme, a poder ser por la zona donde vivo. Sr. Campoy, aunque ya sé que es complicado mi caso le agradecería su valoración para no hacerme falsas expectativas de mejoría o curación. Hace 2 años en un instituto de análisis inmunológico me hicieron otra prueba de alimentos y pruebas de autoinmunidad y todo dio negativo salvo sensibilidad no muy acusada a las nueces, los cacahuetes, la canela y la piña pero no suelo comer nada de eso. ¿A qué puede deberse pues que me salgan estas ronchas tan grandes desde hace aproximadamente un año? Atentamente.

Esmeralda Pangai
(Alicante)

Bien, publicamos casi íntegra su carta porque ayudará a muchas personas a entender que cuando decimos que entrar en un hospital –privado o público- es peligroso no lo hacemos precisamente en sentido metafórico. En cuanto a su caso es evidente que el problema empezó al resultar usted infectada en la sala de operaciones pero no está tan claro que sea la causa de todos sus problemas posteriores. Para empezar es una vergüenza que en los quirófanos aumente año tras año el número de infecciones –con decenas de miles de fallecidos en todo el mundo- cuando bastarían medidas muy simples para resolver en gran parte el problema. En la revista hemos explicado –entre otras posibilidades- que tanto el cobre como la plata son capaces de destruir por contacto el 99% de las bacterias, hongos, ácaros y virus patógenos que afectan al ser humano y, por consiguiente, bastaría para evitar el 99% de las infecciones hospitalarias que se fabricaran con cualquiera de ambos metales las mesas quirúrgicas y el instrumental, las camillas, las barandas de cama y las bandejas usadas en hospitales y clínicas. Podría incluso plantearse su inclusión en sábanas, toallas, apósitos y todo tipo de prendas de vestir desde calcetines a ropa interior y batas. Pero no se hace por ignorancia, por desidia o por salvaguardar los intereses económicos de algunos. En cuanto a su caso parece evidente que debió infectarse durante la operación pero también la urticaria puede deberse a la reacción a otro producto. Por ejemplo, al látex. Como en su día explicamos el látex natural es un líquido de aspecto lechoso que se encuentra en numerosas especies vegetales aunque el único utilizado industrialmente para fabricar objetos de goma es el procedente del árbol Hevea brasiliensis, compuesto por goma natural y diversas proteínas, lípidos, hidratos de carbono, sustancias inorgánicas y agua pero a todo ello se añaden -en la manipulación industrial- hasta 200 sustancias diferentes más con el fin de conseguir las propiedades físicas y químicas que le caracterizan. El caso es que todo ello da lugar a una mezcla explosiva pues está comprobado que tanto las proteínas presentes en el látex natural como las sustancias añadidas pueden causar reacciones alérgicas. Y lo malo es que por su flexibilidad, duración, almacenamiento y resistencia a temperaturas extremas y a las radiaciones ultravioletas el látex está hoy presente en más de 40.000 productos de uso cotidiano y si bien normalmente no da problemas en algunas personas sensibles puede desencadenar alergias graves. Y debemos decirle que el látex está presente en todo el ámbito hospitalario, instrumental médico incluido. La alergia puede sobrevenir además por contacto cutáneo, por inhalación o por ingesta. Obviamente la gravedad de la reacción depende tanto del grado de sensibilidad de la persona como de la cantidad de látex que haya penetrado en su organismo siendo lo más frecuente que se produzcan cuadros leves de dermatitis cutáneas, urticaria y prurito aunque la progresión hacia síntomas más importantes es corriente si continúa la exposición. Dicho esto debemos decirle que además de algunos alimentos hay otras sustancias que pueden ser la causa de su problema. Es el caso de analgésicos tan corrientes como el ácido acetilsalicílico o aspirina-, el paracetamol y el ibuprofeno, los antidepresivos conocidos como inhibidores de recaptación de la serotonina -especialmente la fluoxetina, principal principio activo del Prozac-, aditivos como el Benzoato –reconocible en los alimentos porque aparece como E-212 y residuos químicos tóxicos como el metilmercurio (MeHg), los bifeniles policlorados (PCB) y las dioxinas. Sin obviar que las personas sensibles al electromagnetismo también sufren urticaria. Investigue usted si en su caso se debe a alguna de las causas mencionadas. Ahora bien, asegúrese ante todo de que durante la operación el cirujano no se olvidó nada dentro de su cuerpo. Un simple trozo de látex dejado en el interior puede ser la causa. Dicho esto le sugerimos que haga de inmediato una cura completa de desintoxicación. O que al menos durante quince o veinte días se limite a ingerir agua, zumos e infusiones. Además ingiera té verde Rooibos tres veces al día, tome una cápsula de lisina con otra de vitamina C otras tres veces diarias, ingiera a mediodía tres dientes de ajo untados en aceite de oliva virgen extra, tome tres cápsulas diarias de Aceite de Krill (Omega 3), 20 gotas de extracto de semillas de pomelo y un yogur Bio al acostarse.


Estimados amigos: gracias por hacer tan buena revista. Os adoro. A continuación os menciono dos problemas que tengo en la familia para que podáis orientarnos. ¿Qué se puede hacer para tratar las escaras? ¿Puede ir bien la plata coloidal? ¿Y con las miositis? Muchas gracias.

María Castellana

Las escaras son heridas que aparecen en la piel que cubre las prominencias óseas al soportar una presión externa continua que interfiere con una correcta circulación sanguínea e impide la nutrición de los tejidos pudiendo evolucionar hacia la ulceración –suelen sufrirlas quienes pasan días o semanas en cama sin moverse- aunque a veces se debe a la presión interna cuando la piel es demasiado delgada y son entonces las prominencias y relieves óseos los que crean el problema. Suelen tratarse con electricidad para activar la circulación, con pomadas que hidraten la piel, con sustancias naturales antiinfecciosas como la miel -ya que impide la proliferación bacteriana- y, cómo no, con antibióticos. También ha demostrado su utilidad la hipertermia producida por los aparatos de electroterapia de Indiba y, sobre todo, la aplicación de plasma rico en factores de crecimiento. En cualquier caso lo más eficaz -como ya explicamos en la sección de Noticias del nº 105- es un ungüento tradicionalmente usado en Finlandia que se hace a base a resina de abeto mezclada con manteca sin sal. Cura las escaras de forma más rápida y eficaz que los modernos fármacos como acaba de demostrar un estudio dirigido por el doctor Arno Sipponen que se ha publicado recientemente en la edición en Internet del British Journal of Dermatology. En cuanto a la miositis se denomina así aquella inflamación que suele dar lugar a debilidad muscular existiendo dolor y tumefacción en la zona. La mayoría son idiopáticas –es decir, de origen desconocido- y otras se achacan a infecciones diversas por bacterias, virus y hongos. Principalmente por causa de bacterias como la Staphylococcus Aureus, la Borrelia burgdorferi, la Mycobacterium tuberculosis, la Legionella pneumophila, la Leptospira icterohaemorragiae, la Criptococcus neoformans, el Aspergillus fumigatus y la Candida albicans, virus como el Picornavirus, el Coxsackie y el Epstein-Barr, parásitos protozoarios como el Toxoplasma y el Tripanosoma, cestodos como la Taenia solium y el Equinococcus granulosus y nematodos como la Trichinella spiralis, entre otros. Nuestra sugerencia es que ingiera plata coloidal y además la aplique en la zona. Tome asimismo extracto de semillas de pomelo, un complejo multivitamínico potente y un complejo de aminoácidos (le sugerimos que en este caso pida los que fabrica LKN para la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular). Por último recordamos que hay un aparato que ha demostrado ser útil en estos casos: el Neuralter (vea en nuestra web –www.dsalud.com– lo publicado en el número 72) y, por supuesto, que con el Zapper desarrollado por la doctora Hulda Clark –que hoy puede ya adquirirse en España- se pueden eliminar en unas cuantas sesiones todo tipo de parásitos, bacterias y virus. En todo caso le sugerimos que mientras dure el proceso elimine de la dieta la leche y sus derivados -especialmente los quesos-, las grasas saturadas animales, el tabaco, el alcohol, el azúcar, los hidratos de carbono refinados y las frutas dulces y desecadas. En cambio es oportuno que ingiera a diario ajo, cebolla, apio y rábano.


Hola, amigos. Soy un gran admirador de la revista y os escribo porque un amigo acaba de ser diagnosticado con la Enfermedad de Raynaud y me gustaría que dieseis algunos consejos y dijerais si hay tratamientos eficaces que pudieran seguir las personas que padezcan esta dolencia. Muchas gracias.

Carlos Zarates

Los médicos llaman Enfermedad de Raynaud a la falta de riego sanguíneo en las extremidades -normalmente en los dedos de manos y pies- que se caracteriza por la aparición de cianosis -o palidez- seguida de rubor cuando aparece sin una enfermedad asociada que lo explique y Síndrome de Raynaud cuando puede asociarse a una patología que se supone lo desencadena. Debe su nombre a Maurice Raynaud que en 1862 definió esa secuencia o síndrome –palidez-cianosis-rubor- como un fenómeno que se suele desencadenar por exposición al frío aunque a veces lo origina el estrés emocional. Hoy se explica como un espasmo que produce isquemia –es decir, falta de sangre- en las arteriolas, vénulas y capilares apareciendo cianosis porque la sangre no se oxigena y de ahí que se sienta frío y quede la zona tumefacta, como adormecida. Luego, cuando vuelve el calor, la sangre fluye hacia la zona de nuevo y por eso se enrojece sintiéndose a veces palpitaciones hasta que el color vuelve a ser normal. ¿Y por qué se produce todo eso? La verdad es que se ignora aunque se han propuesto numerosas teorías. Y el tratamiento más inteligente suele ser no exponerse al frío y llevar guantes y calcetines si se necesita. Eso sí, se recomienda no fumar porque el tabaco produce vasoconstricción cutánea. Sin embargo, algunos médicos –que no pueden evitar recetar fármacos aunque sean claramente inútiles- sugieren tomar antagonistas del calcio -como la nifedipina, el diltiazem , la nicardipina, la felodipina y la isradipina-, inhibidores del sistema nervioso simpático -como la reserpina, la prazosina, la guanetidina y la tolazolina-, antagonistas de la serotonina -como la ketanserina-, inhibidores del tromboxano A2, inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina y nitratos. Por supuesto, los desaconsejamos todos. Le sugerimos en cambio que su amigo pruebe con una exposición terapéutica controlada a los llamados “rayos infrarrojos lejanos” -aquellos cuya longitud de onda está situada entre 4 y 14 micras y por eso se les conoce como bioinfrarrojos- usando la sauna Photon Dome, aparato que aúna los beneficios terapéuticos de la sauna tradicional con los de la fibra de cerámica bioinfrarroja Photon Platino con la que está recubierto su interior ya que su uso mejora el nivel de oxígeno, calienta y elimina grasas, residuos químicos y toxinas de la sangre y mejora el flujo sanguíneo y el sistema nervioso. Sin obviar que favorece la expulsión de materiales tóxicos por fragmentación de los clusters de agua lo que produce una disminución de la acidificación sanguínea. Y que ingiera a diario ajo, cebolla, aceite de oliva virgen extra, ácido eicosapentaenoico (EPA) –ácido graso de la clase omega 3 esencial para una adecuada circulación sanguínea-, vitaminas A, C y E así como dos aminoácidos: lisina y prolina.


Sr. Director: sigo su revista desde el inicio con interés y admiración por su valentía y honestidad. Quería hacerle una consulta sobre el agua destilada: he leído recientemente en un libro sobre medicina alternativa que el agua destilada tiene el inconveniente para la salud de ser muy ácida y me sorprende la afirmación porque en los numerosos artículos que han dedicado al tema no recuerdo haber leído nada parecido. Y aunque sé que tienen gran cantidad de correo le agradecería sinceramente que aclarase esta duda porque creo que puede interesar a mucha gente. Muchas gracias por su labor divulgativa y un saludo cordial.

Luis Contreras
(Badajoz)

Hace ya varios meses explicamos que el agua destilada carece de minerales y, por tanto, su pH es neutro. ¿Y por qué entonces a veces aparece como ligeramente ácida? Pues porque absorbe monóxido de carbono de la atmósfera algo que puede evitarse conservándola en botellas de vidrio cerradas. Mire, ya en el número 97 –léalo en nuestra web: www.dsalud.com– explicamos que quienes argumentan que para ser apta para el consumo el agua debe tener una carga mínima de minerales parecen desconocer que los minerales inorgánicos del agua sólo le son útiles a los vegetales, no a los seres humanos ni a los animales. Por tanto, la afirmación de que beber agua destilada puede llevar a desmineralizarnos es absurda y no se sostiene científicamente. El otro “argumento” de quienes no recomiendan consumirla es la diferencia de presión osmótica del agua destilada y el agua mineralizada. Y para apoyar su afirmación dicen que basta introducir en una probeta con agua pura células animales para constatar que éstas se hinchan y explotan. Lo que se explica porque dos soluciones con distinta concentración tienden a igualarse y al entrar cada vez más agua en la célula llega un momento en que la membrana no soporta la creciente presión interior y explosiona. Por lo que coligen que lo mismo puede ocurrir en el cuerpo. Por supuesto, basta que usted ingiera un vaso de agua destilada para dejar en evidencia a quienes usan ejemplos que no son comparables. Millones de personas beben en el mundo agua destilada cada día y ninguno ha tenido un problema como ése. Porque, sencillamente, en cuanto el agua destilada entra en contacto con el cuerpo cambia su concentración y presión. Cabe añadir que tanto el agua de grifo como el agua mineral embotellada son conductores de electricidad; el agua pura –es decir, la destilada- es sin embargo un conductor eléctrico muy pobre. Por eso hay quienes afirman que consumirla puede dificultar la conducción eléctrica y fotónica entre las células pero tal aseveración carece igualmente de fundamento.


Sr. Director: he conseguido en un herbolario un bote de plata coloidal en spray de 10 ppm (partes por millón) del Laboratorios Oikos pero era la primera vez que lo encargaban y no han sabido darme ninguna indicación. Quería saber si ese laboratorio reúne los requisitos en su elaboración y si la concentración es adecuada (tengo bacterias y hernia en el estómago) ya que la información que he recabado en Internet recomienda una concentración de 3 a 5 ppm, en otras de 1 ppm y en otras incluso de 1 a 30 ppm. También quisiera saber si conocen algún comercio en el que estén familiarizados con su venta (les escribo desde Madrid). Es increíble que pregunte donde pregunte -farmacias, herbolarios-etc.- nadie conoce el producto ni me facilitan información para encontrarlo. Muchísimas gracias por su tiempo.

Famucart Circuyt

No es increíble. Hasta que Discovery DSALUD habló en el nº 102 de las propiedades de la plata coloidal explicando que ninguna bacteria, virus, hongo, levadura o microbio puede vivir en un líquido en el que haya una sola partícula de plata porque ese metal los aniquila al contacto en sólo minutos nadie comercializaba en España ningún producto de plata coloidal obtenida por electrolisis -es decir, mediante la intervención de electricidad- listo para consumir aunque sí laboratorios –es el caso de Argenol– que fabrican plata coloidal mediante un proceso no electrolítico que se hace partiendo del nitrato de plata al que luego se agregan una serie de proteínas sometiendo luego todo ello a una serie de procesos. De hecho Laboratorios Oikos se interesó en ella a raíz de conocer el contenido de nuestro artículo. En cuanto a su pregunta de si reúne los requisitos para su elaboración y si la concentración que lleva es adecuada la respuesta es obvia: sí. Está usted preguntando por una empresa con décadas de experiencia en el ámbito de la salud y que comercializa numerosos productos muchos de los cuales los anuncia en nuestra revista. En cuanto a si la concentración debe ser de una o de treinta partes por millón la verdad es que no nos parece trascendente (el producto de Oikos precisamente está en un término medio: 10 ppm). ¿Por qué? Pues porque la plata coloidal (suspensión de partículas de plata metálica) no tiene el problema de la plata iónica (disolución de iones de plata procedente de sales del metal) pues aunque ésta puede provocar Argiria -aparición de manchas azules- cuando pasan sus iones a la sangre y entran en contacto con la luz del sol no ocurre así con la plata coloidal. Las partículas de plata metálica de la plata coloidal pasan a través del tracto digestivo sin que exista esa posibilidad ya que como todo metal noble es insoluble en líquidos orgánicos por lo que termina eliminándose por completo a través de las heces. De ahí que el hecho de que la concentración sea una u otra no tenga mayor importancia en este caso.


Estimado Director: en primer lugar, gracias por ofrecernos la oportunidad de conocer alternativas a la medicina convencional. En mi caso puedo decir que me tranquiliza tomar complementos que realmente ayudan sin tener que sufrir efectos secundarios. Creo que los lectores de Discovery DSALUD tenemos algo en común: para nosotros el fin no justifica los medios. En fin, el motivo de mi carta es que padezco insomnio desde que pasé por un cáncer de ovarios y sufrí las consecuentes operaciones y tratamiento. Tengo que decir a mi favor que no dejé que ese proceso hiciera estragos en mi vida e hice frente a todo ello con ayuda de Bio-Bac, Ocoxin+Viusid, dieta y trabajo psicológico. Afortunadamente dos años y un mes después todo va bien pese a que los pronósticos oncológicos no iban a mi favor. Hasta aquí todo muy bien… pero mi insomnio no desaparece. Y ya se pueden imaginar la “ayuda” que me ofrece la medicina convencional: Diazepan, Lexatin, Transilium e, incluso, antidepresivos. Medicamentos que me niego a tomar. Sin embargo, aunque la medicina alternativa me ha ayudado en otras ocasiones la verdad es que en este tema no me ha funcionado. He tomado valeriana, amapola de california, tila, melisa… y nada de nada. Ahora estoy probando mi ultima adquisición: melatonina. No creo que me perjudique pero a pesar de todo me gustaría que me diera su opinión. En su web he leído lo beneficiosa que es aunque, como tantas veces se nos repite, agregan que lo correcto es que lo controle un profesional pero mi actual situación económica no me permite buscar uno. Espero por ello su respuesta. Un saludo.

María Giménez Martín

Esperamos que cuando se publique esta carta haya resuelto usted su problema de insomnio con la ingesta de melatonina pero por si no es así vamos a darle algunas sugerencias. El insomnio puede deberse a muchas causas: el estrés, la tristeza, la angustia, la preocupación, la ansiedad, el uso de medicamentos o drogas diversas… O bien, a alteraciones bioquímicas; por ejemplo, a niveles bajos de glucosa durante la noche y que es causa frecuente de lo que se llama insomnio de mantenimiento (despertares frecuentes). Ello se debe a la liberación de hormonas reguladoras de la glucosa como la adrenalina, el glucagón y la hormona del crecimiento. Otra causa a tener en cuenta es el tipo de alimentación ya que una nutrición poco adecuada puede provocar insomnio. De hecho, muchas de las personas que se someten a una dieta depurativa comienzan a percibir una mejoría notable en el ciclo del sueño a los pocos días. Por eso le sugerimos que ante todo deje de ingerir –si lo hace- bebidas estimulantes o que contengan cafeína, tome menos carne -contiene hipoxantina, sustancia estimulante del sistema nervioso-, chocolate -lleva malidona y teobromina que son estimulantes-, especias –también estimulantes muchas de ellas-, quesos -contienen sustancias con acción hipertensora y estimulantes del sistema nervioso- y los alimentos demasiado ricos en proteínas antes de acostarse porque reducen la producción de triptófano y serotonina. En cambio los hidratos de carbono favorecen la síntesis de triptófano -aminoácido que en el cerebro se transforma en serotonina, neurotransmisor de acción sedante-, brécol y tomate -contienen niacina que, junto a la vitamina B6 y el magnesio, intervienen en la conversión del triptófano en serotonina-, espinacas y guisantes –al ser ricas en vitamina B6-, zanahorias –ricas en niacina y vitamina B6-, espárragos, espinacas y berzas –por sus folatos-, lechuga y apio –porque contienen apiína– y avena –rica en ácidos grasos esenciales y vitaminas del grupo B así como en avenina, sustancia de ligera acción sedante-. Es igualmente útil la ingesta de suplementos de vitamina B6 -fundamental en la elaboración de serotonina-, magnesio y calcio -su déficit puede provocar irritabilidad, tensión e insomnio-, cobre -una ingesta insuficiente está asociada con dificultades para conciliar el sueño en las mujeres premenopáusicas- y GABA -aminoácido que actúa como neurotransmisor en el sistema nervioso cuya función es disminuir la sobreactividad neuronal e inhibir las células nerviosas sobreexcitadas-. Dicho esto intente dormir con la cabeza orientada al Norte y asegúrese de que no hay radiaciones o campos electromagnéticos cerca de su cama (por ejemplo, un radiodespertador o un teléfono inalámbrico en la mesilla de noche). Y si el problema persiste desplace la cama medio metro -hacia cualquier lado- por si sobre su cabeza al dormir se cruzaran dos líneas Hatmann. Y, por supuesto, cene siempre frugalmente y al menos dos horas antes de acostarse. El último consejo es que se dé una ducha caliente poco antes de entrar en la cama.


Sr. Director: tengo la Enfermedad de von Recklinghausen o Neurofibromatosis 1, enfermedad etiquetada como “rara”. Me la diagnosticaron a los 5 años, han pasado ya 30 y hoy día hago vida normal “entre comillas” pues estoy bastante afectada en la piel y eso me lleva a deprimirme y acomplejarme bastante. Me gustaría pues saber si algún profesional o terapia -interna o externa- podría ayudarme. Sé que al ser una enfermedad genética es más difícil encontrar ayuda pero tengo mucha fe y esperanza en la medicina alternativa ya que la tradicional no me ofrece nada y nos tiene olvidados. Le estaré muy agradecida con cualquier información que pueda facilitarme. Un saludo

María Carmen
(Córdoba)

Si el diagnóstico es correcto usted sufre Neurofibromatosis (NF), un trastorno genético del sistema nervioso que causa el crecimiento de tumores no cancerosos a lo largo de los nervios y puede asimismo provocar anomalías en la piel y los huesos. Actualmente se diferencian dos tipos: la Neurofibromatosis periférica o Enfermedad de von Recklinghausen –conocida hoy como NF1- y la Neurofibromatosis Acústica Bilateral o Neurofibromatosis Central que hoy se conoce como NF2. Pues bien, la NF1 –que es la que usted al parecer padece- es uno de los trastornos genéticos más comunes, se achaca a un gen anormal en el cromosoma 17 y en el 50% de los casos se hereda de alguno de los padres que muchas veces apenas tienen síntomas y ni siquiera saben que tienen ese problema. La otra mitad se achaca a mutaciones en los genes. Afortunadamente la mayor parte de quienes la sufren pueden llevar una vida normal siendo a menudo más un problema estético y psicológico. Y, en efecto, no se conoce la cura aunque sea habitual extirpar quirúrgicamente aquellos tumores de la piel que causan dolor o desfiguración (lo malo es que con frecuencia vuelven a aparecer). Sinceramente, no conocemos ninguna terapia alternativa que pueda resolver su problema pero publicamos su caso por si alguno de nuestros médicos tiene alguna sugerencia que hacer. En todo caso no estaría de más que consulte en la Clínica Euroespes de La Coruña, sin duda uno de los centros de Genómica y Proteómica más avanzados del mundo.


Amigos: os escribo porque me gustaría que dierais los nombres de algunos médicos de vuestra confianza que practiquen La Nueva Medicina del Dr. Ryke Geerd Hamer ya que me he dado cuenta de que de los muchos médicos que soléis recomendar en la sección de Cartas ninguno aplica sus teorías a la hora de afrontar el cáncer salvo el Dr. Fermín Moriano. Gracias.

Silvino Quevedo
(Madrid)

No podemos hacerlo porque, sencillamente, no tenemos esa relación. Además hemos dicho ya varias veces que no estamos por la labor de dar nombres de médicos -u otros profesionales- que no conocemos. Nuestra labor es la de informar y dar a conocer las posibilidades existentes en estos momentos en el ámbito de la salud y no la de avalar a alguien sólo porque ejerce o practica alguna terapia no convencional. Nos gustaría que se entienda.


Hola: me gustaría que me aclararan una duda que tengo porque me he encontrado opiniones contrapuestas. ¿El jugo de patata cruda es tóxico o beneficioso? Dicen que tiene solanina y que, por tanto, es perjudicial. ¿Me lo podrían aclarar? ¿Y los tomates verdes? No sé si tienen también solanina. Un saludo.

Alex del Cura

Son varias las plantas de la familia de las solanáceas –entre ellas las patatas, los tomates, los pimientos y las berenjenas – que contienen una serie de alcaloides –más exactamente glicoalcaloides- que pueden producir irritación del tracto gastrointestinal, reacciones alérgicas, úlceras, hemorragias, calcificación de los tejidos blandos –provocando problemas en las articulaciones, arterias, riñones, pulmones, etc.- y enfermedades como la artritis, la artritis reumatoide, la arteriosclerosis, la insuficiencia coronaria, la esclerosis cerebral, los cálculos renales, la bronquitis crónica, la osteoporosis y la hipertensión, entre otras dolencias. Debe asimismo saberse que su acumulación en exceso elimina el calcio de la sangre. Es más, al ser inhibidora de la colinesterasa puede afectar también al sistema nervioso central por lo que dosis elevadas podrían llevar a la muerte por parálisis respiratoria. De hecho está prohibida la venta de varias variedades de patata debido a su alto contenido en solanina pues para poder comercializarlas se exige que tengan menos de 200 mg por kilo. Lo que a veces puede saberse probándolas crudas ya que cuando contienen en demasía el sabor es notablemente amargo llegando a dar sensación de quemadura en boca y garganta. Y lo malo es que se trata de una sustancia muy estable que no se destruye ni con la cocción ni con la digestión. Agregaremos que almacenar las solanáceas alimenticias mencionadas en un sitio con luz y calor puede hacer aumentar su contenido de solanina y, por ende, su toxicidad. En suma, y respondiendo a su pregunta, la ingesta de patata cruda –para qué hablar ya de su zumo- es desaconsejable. En cuanto al tomate en concreto contiene tomatina -otro glicoalcaloide formado por tomatidina y cuatro moléculas de azúcares- cuya concentración es mayor en los tomates verdes. E igualmente existen alcaloides en los pimientos y las berenjenas por lo que, obviamente, su ingesta debe ser siempre moderada. Ahora bien, cuando los tomates, pimientos y berenjenas están suficientemente maduros la cantidad de alcaloides disminuye y su ingesta no debiera plantear problemas. Otra cosa es que se abuse de ellas.


Estimado Director: he conocido la revista gracias a una amiga y veo que es muy seria y no manipulada. De hecho ya he asistido en Madrid a uno de los congresos que organiza y me gustó. En fin, espero que me puedan ofrecer alguna respuesta o sugerencia a mi pregunta: trabajo desde hace un año como recepcionista en una de las mejores clínicas de Traumatología Veterinaria de La Coruña y estoy contenta pero a la vez preocupadísima porque en ella se realizan diariamente muchas radiografías y no hay protección alguna contra las radiaciones ya que es pequeña y no hay espacio. ¿Cómo me podría proteger de ellas? El que las hace sólo se pone un mandil protector… Atentamente.

Julia Parga Vilares

Los rayos X, las emisiones radiactivas (alfa, beta y gamma, entre otras) y las partículas resultantes de reacciones nucleares (como los neutrones, los protones y los deuterones) pueden afectar a la salud incluso cuando la energía absorbida es muy pequeña por su capacidad de ionizar todo átomo que encuentran a su paso. Por eso se las llama radiaciones ionizantes y pueden provocar alteraciones en las estructuras celulares, especialmente graves cuando afectan al ADN. Por tanto, sus jefes están poniendo en peligro su salud. Si hubiese una inspección sanitaria la posibilidad de que les cierren la clínica es clara. Hable pues con ellos y si no hacen nada para resolver la situación búsquese otro trabajo… o denúncieles –aunque sea anónimamente- para que no les quede más remedio que cumplir la ley. Es su salud y su vida así que no debería andarse con paños calientes.


Sr. Director: me pongo en contacto con usted para exponerle un caso de «molusco contagioso» que padecen mis dos hijas pequeñas, una de 6 y otra de 3 años. El dermatólogo nos dijo al diagnosticarlo que lo único que podíamos hacer era esperar, que podía ser una cuestión de meses o años pero que acabaría remitiendo. Y que no existía tratamiento. Seis meses después mi hija pequeña, que es la que está peor, tiene la zona del abdomen que da pena verla; cada vez le salen más. El dermatólogo nos dijo que cuando se rompiese una vesícula… «una menos». La realidad, sin embargo, es que por cada una que se rompe salen cuatro. Utilizando remedios naturales les he ido manteniendo altas las defensas pero no he conseguido nada. Después de hacer investigaciones a través de Internet lo único que he encontrado es un tratamiento homeopático llamado Zymaderm comercializado en Estados Unidos y aprobado por la FDA. Me gustaría que me orientasen sobre la posibilidad de utilizar dicho medicamento o me dieran cualquier otra información útil al respecto. Gracias de antemano y felicidades por su labor divulgativa. Un saludo.

María I. Gómez

Los médicos llaman “molusco contagioso” a la aparición en la piel de una serie de pápulas o nódulos en forma de perlas que se achacan a un virus: el Molluscipoxvirus Molluscum Contagiosum. Es frecuente en niños y suelen aparecer en la cara, el cuello, el brazo, las manos y las axilas pero en realidad pueden salir en cualquier parte del cuerpo salvo en las palmas de manos y pies. Los adultos también la padecen pero normalmente en los genitales a causa de una infección por vía sexual. Si las pápulas se rascan -porque pican- se corre el riesgo de que la infección se extienda. Habitualmente no hay inflamación ni enrojecimiento y no son dolorosas (a diferencia de las que provocan los herpes). Los médicos la han catalogado como una infección crónica y suelen limitarse a recomendar paciencia porque en muchos casos desaparecen sin dejar cicatrices en unos meses o, a veces, en unos años. En suma, como usted bien dice no saben cómo tratarlas. Bueno, algunos expertos proponen proporcionar a quienes las sufren los mismos fármacos que a quienes padecen verrugas y otros optan por extirparlas quirúrgicamente o hacer un raspado. Con reducido éxito normalmente. Nuestro consejo es, ante todo, que elimine de su dieta la leche y sus derivados así como las grasas saturadas animales, el azúcar y todos los hidratos de carbono refinados (y eso incluye los pasteles, tartas, dulces, helados, chuches, etc.). Y eleve las defensas de sus hijos. Le sugerimos que tomen Renoven (el conocido Bio-Bac) y Viusid (ambos son además antivíricos potentes) así como un gramo diario de vitamina C en forma de ascorbato cálcico y tres cápsulas diarias de ácido eicosapentaenoico (EPA), ácido graso de la clase omega 3. Paralelamente aplíqueles en las pápulas plata coloidal un par de veces al día y que además lo tomen sublingualmente (el producto que comercializa Laboratorios Oikos es idóneo en este caso). Finalmente plantéese darles unas sesiones con un Zapper –el aparato desarrollado por la doctora Hulda Clark- y, si aún hiciera falta, unas sesiones con un Quantum-SCIO, un Quantec o un Mora, aparatos de los que hemos hablado ya varias veces en la revista y sobre los que puede informarse ampliamente entrando en nuestra web: www.dsalud.com. Añadiremos que Laboratorios Catalysis comercializa un producto antivírico –Glizigem spray– que se vende en farmacias para el herpes genital y también ha mostrado eficacia en casos de “molusco contagioso”; sólo debe tener cuidado de que no les entre en los ojos. Para terminar le diremos que también puede ser muy útil la aplicación en la zona afectada de ozono. En Madrid puede tratarles el doctor Luis García Cremades (91 344 01 80).


Estimados amigos: siento cómo mi cerebro y mis neuronas se van deteriorando y no sé qué hacer. Me siento impotente. No sé a dónde acudir. Soy una mujer de 41 años, casada y con dos hijos de 17 y 11 años. Cuando nació mi primera hija tuve una hemorragia bastante importante y debido a eso -y supongo que a otras causas- me encontraba muy mal y sin saber lo que me pasaba hasta que con el tiempo se dieron cuenta de que era una depresión. Estuve por ello en tratamiento psicológico y me ayudó muchísimo pero al poco tiempo descubrí que un sobrino de 11 años abusaba de mi hija cuando apenas tenía 4 añitos y eso me hundió por completo. Tenía tanto dolor que me di cuenta de que la única manera de no sufrir era no pensar. Porque me iba a volver loca pensando que cualquiera podía hacer eso y desconfiaba de todo el mundo. En la gente del colegio y hasta de la familia. Una obsesión que afectó mucho más a mi hija que lo que le pasó ya que parece ser que aquello se lo tomó como un juego. Entonces dejé de pensar para que no me afectaran las cosas. Hasta la misma psicóloga, cuando le contaba lo sucedido, decía que se lo explicaba sin emoción alguna, como si fuera “la película del sábado» y que eso no era bueno. Aparentemente lo superé pero yo noto como si hubiera habido un antes y un después de esos hechos. Como si hubiera una «demencia psicológica» y mi mente, día tras día, se fuera deteriorando. Me cuesta mucho pensar y concentrame. Tengo muchos enfados con mis hijos y marido por mi carácter. Me cuesta razonar y lo peor es que estoy viendo cómo mis hijos me gritan cuando yo les grito. Veo mi reflejo en ellos, tengo la autoestima por los suelos… y ellos también. Por lo que me siento muy culpable. Aunque lo más grave es que no doy besos, ni abrazos, ni muestras de cariño. Ni a mis hijos ni a mis padres ni a nadie. En alguna ocasión he tenido ganas pero soy incapaz, hay algo que me bloquea. Me hicieron un test para descartar alguna demencia porque me desoriento fácilmente pero lo han descartado. Debo añadir que tengo poliquistosis renal aunque por ahora no me preocupa en absoluto. Mi gran problema es el que acabo de relataros. Antes, cuando leía u oía informaciones interesantes, aprendía; pero ahora es como si me entrara por un oído y me saliera por el otro. No retengo la información aunque me interese y eso me crea mucho estrés. Me cuesta mucho comprender las lecturas y cuando lo logro se me olvida luego rápidamente. Me encanta aprender pero noto que no asimilo la información con facilidad. Necesito vuestro consejo. Gracias.

María Lucía Ordóñez

Nuestro primer consejo es que acuda a algún médico especializado en Nutrición Ortomolecular que valore su estado a nivel general pero, ante todo, nos vamos a permitir sugerirle que se ponga en manos de un buen profesional de Anatheóresis que sepa tratar su problema de fondo. Seguramente en el centro que dirige Joaquín Grau en Madrid (91 522 89 09) podrán darle los nombres de algunos terapeutas con experiencia. Dicho esto agregaremos que la depresión no es sólo una sensación de tristeza o desánimo sino una patología que progresa de forma constante afectando a nuestros pensamientos, sentimientos, salud física y comportamiento hasta el punto de alterar la vida de quien la padece y la de su familia. Y lo malo es que la cifra de personas con depresión aumenta constantemente calculándose que la sufre -en distintos grados- un 14% de la población mundial. Los expertos aseguran que puede deberse a uno o varios factores: predisposición genética, problemas de personalidad, cuestiones medioambientales, estrés excesivo, disfunciones bioquímicas o un problema de origen psiconeuroinmunoendocrino. Por tanto, el tratamiento debería estar en cada caso en consonancia con la causa. Ahora bien, es indiscutible que la bioquímica del cerebro juega un papel fundamental en los trastornos depresivos. Se sabe, por ejemplo, que en las personas con depresión grave hay un claro desequilibrio de unas sustancias químicas conocidas como neurotransmisores de los que los más importantes relacionados con esta actividad son la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Asimismo puede deberse a un problema psiconeuroinmunoendocrino ya que durante la depresión aparecen alteraciones en el funcionamiento del llamado eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal. Añadiremos que hoy día se habla de tres tipos básicos de depresión que responden a las denominaciones de Trastorno Depresivo Mayor, Distimia y Trastorno Bipolar. Y las recomendaciones básicas generales para quienes sufren cualquier depresión son las de evitar los azúcares, las grasas saturadas, las harinas blancas, el café y el alcohol aumentando el consumo de plátanos, higos, dátiles, pan integral, pavo, aguacates, ajos, almendras, anacardos, avena, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, garbanzos, germen de trigo, lechuga, lecitina de soja, levadura de cerveza y nueces. Siendo buena idea tomar suplementos de 5 HTP (5-hidroxil-triptófano), glutamina, serotonina, tirosina, vitaminas B1, B3, B6, B9, B12 y C, cobre, sodio, potasio, magnesio, calcio, zinc, GABA y, muy especialmente, ácidos grasos esenciales omega-3 e hipérico.


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107
Julio - Agosto 2008
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