España “destruirá” siete millones de vacunas para la gripe A

por José Antonio Campoy

El Ministerio de Sanidad y Política Social que dirige Trinidad Jiménez va a destruir siete millones de dosis de las vacunas para la gripe A que compró. Y eso que ya regaló hace unas semanas otros cuatro millones a la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A fin de cuentas “sólo” se pusieron en España dos millones de dosis de las 13 millones compradas (por las que pagó unos 90 millones de euros) y fue a los llamados “grupos de riesgo”: embarazadas, personas con enfermedades crónicas, personal sanitario… De los efectos secundarios habidos no se ha dicho, por supuesto, ni una palabra. Impera la ley del silencio. Lo singular es que los responsables del ministerio -con la ministra a la cabeza- aseguraron a la ciudadanía que no había problema con el excedente, que eran de larga duración y que se podrían aprovechar en el futuro. Obviamente mintieron… o fueron nuevamente engañados por la OMS demostrando una vez más su grado de incompetencia. ¿La excusa alegada esta vez? Según el Secretario General de Sanidad, José Martínez Olmos, que la OMS ha decidido incluir la vacuna de la gripe A en la vacuna de la gripe común. Concretamente ha decidido que la vacuna lleve tres cepas diferentes: el virus H1N1 pandémico, el H3N2 y un tercero del tipo B. “Si se empleasen los remanentes almacenados contra el H1N1 –diría como “explicación”- nos obligaría a vacunar a la población además con otra vacuna bivalente que incluyese los otros dos virus”. ¡Como si alguna de esas vacunas fueran necesarias! Lo singular es que el Ministerio de Sanidad y Política Social va a recoger esas vacunas y en lugar de destruirlas ¡se las va a devolver a los propios laboratorios fabricantes que cobraron por ellas! Alegan que se van a ocupar ellos de destruirlas. Lo que ha llevado con razón a los más suspicaces a preguntarse si realmente va a ser así o los laboratorios aprovecharán para volver a venderlas en otro lado. O las guardarán para volver a venderlas aprovechando que no caducan en cierto tiempo dentro de unos años orquestando otra alerta y asegurando que son de nueva fabricación. O las utilizarán para agregar las otras dos cepas y así ya tienen su “nueva vacuna trivalente” poco menos que de forma gratuita y se las vuelven a cobrar al ministerio. La verdad es que ante lo ya acaecido cualquier sospecha en los sentidos mencionados se justifica. Por nuestra parte no vamos a andarnos por las ramas: le aconsejamos que no se vacune. Hemos dado numerosas veces las razones en números anteriores. Siendo la principal algo muy simple: la eficacia de las vacunas no se ha demostrado científicamente jamás. JAMÁS. En cambio sí está demostrado que son peligrosas a causa sobre todo de las sustancias adyuvantes con las que se fabrica. Pueden causar mialgias, miositis, síndrome de Guillaine Barré, problemas cardiovasculares, enfermedades degenerativas, autismo, alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, fibromialgia, fatiga crónica, problemas cognitivos, déficit de atención, demencia, convulsiones, epilepsia, cáncer y muchas otras patologías. Así que, ¿de verdad cree alguien que se justifica arriesgarse a padecer cualquiera de esas patologías para evitar simplemente -en el peor de los casos y suponiendo que sirviera para evitarlo, lo que está por demostrar- estar unos días en cama por gripe? Piénseselo bien. Sobre todo si alguien le sugiere que vacune a sus hijos o a sus padres si son mayores. Porque lo reiteramos de nuevo: en España no hay ninguna vacuna obligatoria. Quien le diga lo contrario… MIENTE.