España va a regular definitivamente los medicamentos homeopáticos

 

por José Antonio Campoy

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que dirige Dolors Montserrat va a regular por fin los medicamentos homeopáticos, once años después de lo previsto en la disposición transitoria sexta del Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. Y va a hacerlo en plena campaña de desprestigio contra la Homeopatía, coordinada en España por los actuales dirigentes de la Organización Médica Colegial (OMC) y la Real Academia Nacional de Farmacia e impulsada por algunos de los grandes laboratorios farmacéuticos. Obviamente los medios de comunicación defensores de los intereses de esos laboratorios intentan hacer creer a la sociedad desde que la medida se anunció que los medicamentos homeopáticos van a desaparecer del mercado porque la Homeopatía es una “pseudociencia sin evidencia científica” y no funcionan pero se trata de una desesperada huida hacia adelante en sus continuas y flagrantes mentiras. Lo que el ministerio español de Sanidad va a hacer es regularlos definitivamente. Y la razón es simple: España debe adaptar sus normas internas a la legislación europea donde según la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) hay al menos ¡45.000 médicos! que usan la Homeopatía, disciplina terapéutica de eficacia probada que utilizan de forma habitual decenas de millones de personas en todo el mundo y fue creada por el doctor Samuel Hahnemann en 1796; es decir, se usa desde hace nada menos que 222 años. Hablamos pues de una disciplina terapéutica cuya efectividad cuenta con más de dos siglos de constatación clínica. De hecho para la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas (AEFHOM) y la Sociedad Española de Medicina Homeopática está comprobado que “los fármacos homeopáticos actúan eficazmente de forma rápida, son seguros y pueden tomarlos las personas de cualquier edad”. Asegurando que en nuestro país hay cerca de 10.000 médicos que los prescriben de forma ocasional o habitual -unos 4.400 pediatras, 4.300 médicos generales y 700 ginecólogos- y se venden en casi 20.000 farmacias siendo alto el grado de satisfacción de los pacientes tratados con ellos “por su rapidez, eficacia y ausencia de efectos secundarios negativos”. Algo que asimismo defiende el Observatorio del Medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) por ser medicamentos calificados como tales por la Unión Europea. Cabe añadir que en realidad la orden ministerial constituye una mera formalidad porque va a limitarse a requerir a quienes ya comercializan productos homeopáticos de forma “transitoria” que reafirmen formalmente por escrito su interés en seguir haciéndolo. Lo único que deben hacer es volver a rellenar los formularios que en su día presentaron para saber si ha cambiado algo manifestando -para lo cual tienen tres meses- quién es el titular del producto -indicando nombre o razón social y domicilio o sede social-, su DNI/NIE o NIF, el nombre del medicamento homeopático, si reivindica indicación terapéutica o lo solicita “sin indicaciones terapéuticas”, cuáles son las condiciones de prescripción y dispensación propuestas, su composición cualitativa y cuantitativa -con declaración completa y detallada de los componentes activos que lleva-, quién lo fabrica y si dispone de certificado de normas de correcta fabricación (GMP), aclarar si alguna de las cepas de origen son “nosodes” -especificando las mismas- y cuál es su forma farmacéutica y vía de administración. Pidiéndose luego con el fin de acortar la tramitación si el medicamento homeopático está ya autorizado en algún país de la Unión Europea y aclarando que basta una única comunicación para todas las diluciones del mismo medicamento homeopático. Eso es todo. Luego se trata de una formalidad. Y aclaramos que la expresión “medicamentos homeopáticos” no es nuestra: aparece así en todo el texto del proyecto de orden ministerial. En suma, la campaña contra la Homeopatía también ha fracasado. Como muestra un botón: la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo acaba de decidir invertir dos millones de euros en un estudio que recopile todos los trabajos efectuados sobre su eficacia en animales de granja -vacas, ovejas y cerdos-, algo que permitirá descartar que se deba al efecto placebo como alegan gratuitamente sus críticos. Una decisión que no ha hecho reaccionar precisamente con satisfacción a sus más acérrimos detractores sino con indignación, algo que no se entiende ya que si tienen razón el estudio sería un espaldarazo a sus tesis. Claro que en enero pasado se publicó en The Journal of Alternative and Complementary Medicine la primera parte de un trabajo titulado Physicochemical Investigations of Homeopathic Preparations: A Systematic Review and Bibliometric Analysis coordinado por Klein Sabine según el cual ha aumentado tanto la cantidad como la calidad de los trabajos de investigación físico-química sobre las preparaciones homeopáticas pasando de apenas 12 antes del 2000 a 183 en la actualidad; siendo las técnicas más usadas la impedancia eléctrica (26%), los métodos analíticos (20%), la estreptoscopía (20%) y la resonancia magnética nuclear (19%). Investigaciones que les están poniendo muy nerviosos…