|
|


| CÓMO
TRATAR ORTOMOLECULARMENTE LA DIABETES |
La diabetes mellitus es una de las
enfermedades metabólicas más frecuentes cuya
característica fundamental es la imposibilidad
del organismo para mantener en la sangre el
nivel adecuado de glucosa (azúcar). Y es que
los hidratos de carbono, proteínas y grasas
que ingerimos con los alimentos son empleados
por el organismo como fuente de energía pero
para su aprovechamiento y utilización precisa
insulina, una hormona que es segregada por
el páncreas cuya principal función consiste
en facilitar el paso de la glucosa al interior
de las células del cuerpo (especialmente de
las cerebrales) así como evitar que haya excesiva
cantidad en sangre produciéndose lo que conocemos
hiperglicemia. En suma, es la insuficiente
secreción de insulina -o su inadecuada utilización
por el organismo- lo que provoca la aparición
de la diabetes mellitus (nombre que
se da para distinguirla de la diabetes
insípida, dolencia mucho más rara que
define la incapacidad de los riñones para
conservar el agua lo que provoca una micción
frecuente y sed pronunciada).
Se conocen dos tipos de diabetes mellitus.
Cuando el páncreas no produce insulina o lo
hace en cantidad insuficiente se denomina
diabetes de tipo I y cuando lo que sucede
es que las células del cuerpo no responden
a la insulina que se produce se habla de diabetes
tipo II.
Quienes sufren la diabetes tipo I -que suele
aparecer antes de los 30 años- se ven obligadas
a proveerse artificialmente de insulina y
por eso se las llama insulinodependientes.
Se cree que puede deberse a algún factor ambiental
-se piensa especialmente en una posible infección
vírica- que provoca la destrucción por el
sistema inmune de las células productoras
de insulina.
La diabetes tipo II -la más común- suele aparecer
en personas de más de 40 años y se cree que
también la provocan factores externos, entre
ellos una dieta inadecuada, la obesidad, un
estrés excesivo, deficiencias nutricionales
y algunos fármacos, especialmente los corticosteroides.
Cabe agregar que la diabetes disminuye la
esperanza de vida y puede provocar la aparición
de otras patologías como alteraciones microvasculares,
dolencias cardíacas, aterosclerosis, neuropatía
diabética, úlceras diabéticas o nefropatía
diabética.
En todo caso, es obvio que independientemente
del tipo de diabetes el tratamiento en ambos
casos debe centrarse en intentar mantener
el nivel adecuado de glucosa en sangre por
lo que la dieta y el ejercicio son pilares
fundamentales de cualquier tratamiento.
RECOMENDACIONES GENERALES
-Trate de mantener el peso y evite la obesidad.
-Mantenga un horario de comidas lo más constante
posible.
-Limite al máximo la ingesta de hidratos de
carbono, muy especialmente los productos refinados.
-Modifique la dieta si aparecen complicaciones
como hipertensión, hiperlipemias o alteraciones
renales.
-Reduzca la ingesta de grasa al 30% de las
calorías que consuma.
-Aumente la ingesta de fibra.
-Utilice edulcorantes no calóricos en lugar
de azúcar.
-Evite el consumo de alcohol, café y otras
sustancias tóxicas.
-Elimine de su vida la comida-basura, los
alimentos precocinados y las comidas preparadas.
ALIMENTOS MÁS ADECUADOS
-Aguacate. Alimento
lipido-glucídico con grasa de buena calidad
que además ayuda a mantener los niveles de
glucosa en los niveles adecuados.
-Alcachofas.
Por su actividad hipoglucemiante.
-Apio.
Ayuda a regular el nivel de glucosa en sangre.
-Cebolla.
Es un alimento alcalinizante que además disminuye
los niveles de glucosa en sangre.
-Cereales integrales.
Previenen la diabetes y resultan
muy bien tolerados por los diabéticos. Deben
consumirse con frecuencia, especialmente la
avena y el trigo.
-Champiñón.
De fácil asimilación, mejora el estado de
los pacientes con diabetes.
-Germen de trigo.
Disminuye las necesidades de insulina
y el nivel de glucosa en sangre.
-Legumbres.
Favorecen la regulación de la glucosa en sangre
por su contenido en fibra. Hablamos del garbanzo,
la soja, la almorta, la lenteja, el altramuz,
la alfalfa, la judía (fríjol), el azuki y
la judía mungo.
-Patata.
Su ingesta facilita que durante la digestión
la glucosa se libere lentamente.
-Verduras. Son
bien toleradas por los diabéticos y por su
escaso aporte calórico evitan la obesidad.
En el caso que nos ocupa resultan especialmente
recomendables la endibia, la escarola, la
lechuga, la judía verde, el guisante, el pepino,
el brécol, la coliflor y, en general, toda
la familia de las coles (crucíferas), incluyendo
la col fermentada.
COMPLEMENTOS
-Vitamina B6.
Previene las complicaciones de la diabetes.
-Vitamina B8.
Actúa de forma sinérgica con la insulina y
de forma independiente aumentando la actividad
de la glucokinasa.
-Vitamina C. Previene
que el azúcar intracelular se convierta en
sorbitol, hecho asociado a trastornos visuales,
nerviosos y renales en pacientes diabéticos.
Por otra parte, un déficit de vitamina C puede
causar problemas secundarios a la diabetes.
-Vitamina E.
Actúa como protectora del sistema circulatorio
por lo que es fundamental en el tratamiento
de la diabetes. Asociada al selenio es más
efectiva.
-Cromo.
Éste se almacena en el hígado formando parte
del denominado Factor de Tolerancia a la Glucosa
(GTF) con funciones muy importantes en la
economía corporal. Este elemento aparece muy
bajo en pacientes diabéticos.
-Cobre.
Junto con el cromo y el manganeso interviene
en la formación de la insulina.
-Manganeso. Cofactor
de enzimas importantes del metabolismo de
la glucosa.
-Zinc.
Actúa en sinergia con el cromo por lo que
los alimentos ricos en él ayudan a aprovechar
mejor éste. El zinc tiene un efecto protector
frente a la destrucción de las células beta
del páncreas.
-Magnesio. Este
mineral interviene en la producción de insulina
por el páncreas y se reduce de forma significativa
en los diabéticos -especialmente los insulinodependientes-
ya que lo eliminan en gran cantidad a través
de la orina.
(Recuerde que tanto el tratamiento a seguir
como las dosis a prescribir son trabajo de
un especialista de la salud y en ningún modo
este artículo puede ser utilizado como tratamiento
específico. Sólo sirve como elemento orientativo
e ilustrativo).
José
Ramón Llorente
La
Medicina Ortomolecular
se basa en el convencimiento de que si
al organismo se le proporcionan los micronutrientes
necesarios para su correcto funcionamiento
muchas de las llamadas enfermedades no
se manifestarían. Por tanto, es
preciso asegurarse de que contamos con
ellos en la proporción y cantidad
adecuadas. Una sección elaborada
por el Presidente de la Sociedad Española
de Nutrición Ortomolecular.
Las
personas interesadas en contactar con
José Ramón Llorente o la
Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular pueden llamar al 96
392 41 66. |
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
.
|
|