Respirar
es sinónimo de vivir. De hecho, podemos estar días sin comer o beber pero sólo
unos instantes sin respirar. Obviamente todos los seres vivos respiramos, pero,
¿sacamos el máximo partido a nuestra respiración... o respiramos a medias? Y hablamos
de una cuestión fundamental ya que respirar correctamente permite gozar de una
buena salud física y mental mientras respirar mal puede provocar todo lo contrario.
De ahí que existan hoy distintas técnicas respiratorias. En esta ocasión les hablamos
de una de ellas -la respiración abdominal- y de su enorme utilidad cuando paralelamente
se aplican campos magnéticos pulsantes mientras a la vez se sigue la dieta propuesta
por el insigne cardiólogo Demetrio Sodi Pallarés.
Nuestra vida
es una serie ininterrumpida de inspiraciones y espiraciones; sin embargo, muy
pocas veces a lo largo de ese proceso nos paramos a pensar cuán importante es.
De hecho, esta necesidad básica tiende a ser asumida de forma automática y sin
darle importancia hasta que tenemos alguna dificultad con ella. Y, sin embargo,
la respiración sustenta todas las funciones vitales y es un elemento clave para
la buena salud física y mental del individuo. La necesidad de respirar es, incluso,
más inmediata que la de comer o beber. Sencillamente, sin aire no hay vida.
LA RESPIRACIÓN EN CIFRAS
Los humanos ingerimos diariamente unos 2 kilos de comida y otros 2 de bebida.
Sin embargo, se ha calculado que al cabo del día pasan por nuestro cuerpo unos
5.750 litros de aire. Por otro lado, se estima que -de promedio- respiramos 16
veces por minuto y absorbemos en torno a 0,5 litros de aire -casi un 80% de nitrógeno,
un 20% de oxígeno y un 0,04% de anhídrido carbónico- en cada respiración, cantidad
suficiente para proporcionar el volumen necesario para permitir cuatro contracciones
del miocardio. Para ello el diafragma se contrae 16 veces por minuto desplazándose
4 cms. hacia abajo y otros 4 cms. hacia arriba durante el proceso. Esto supone
unas 1.000 contracciones por hora y, por tanto, 24.000 al día. Y es evidente que
una actividad corporal que se realiza con tanta frecuencia ha de tener, necesariamente,
una importancia vital. De hecho, de la cantidad y calidad de nuestra respiración
depende nuestra buena salud ya que esta actividad -tan automatizada que a veces
"olvidamos" que la hacemos- tiene un poderoso efecto positivo sobre el corazón,
la circulación sanguínea, el sistema inmune, la actividad cerebral y los distintos
órganos, músculos y articulaciones.
ACTIVIDAD
CONSCIENTE Y VOLUNTARIA
La respiración es la única función
vital que podemos controlar voluntariamente. Si así lo decidimos podemos dejar
de respirar durante algunos segundos algo que, por ejemplo, no podemos hacer con
los latidos del corazón. Además es una actividad automática pero consciente que
altera y con la que se puede alterar nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, un
ritmo respiratorio lento y suave provoca un estado emocional sosegado -y viceversa-
mientras que una respiración irregular, espasmódica, rápida o superficial produce
una psique inquieta -y al contrario.
Pero incluso en un estado de tranquilidad
y sosiego la mayoría de nosotros respira de manera inadecuada. Nuestra respiración
suele ser inarmónica, superficial e insuficiente. El profesor Joaquín Rallo
Blasco -naturópata y fisioterapeuta especializado en Fisioterapia respiratoria
desde que se diplomara en 1938 por la Universidad de Barcelona- asegura que por
esta causa dejamos de absorber diariamente unos 500 litros de aire y eso, a largo
plazo, puede provocar numerosas enfermedades. "Nuestra respiración -afirma-
está básicamente confinada al pecho, al tórax, por lo que la ventilación resulta
mínima. El aire así inspirado apenas llega a la parte inferior de los pulmones
que es la más ancha y que es donde se produce el intercambio gaseoso de oxígeno
por anhídrido carbónico".
Según el profesor Rallo, respirar de
forma incorrecta o insuficiente conduce a un proceso de degeneración de los vasos
sanguíneos que se estrechan y endurecen, el tejido conjuntivo pierde elasticidad,
las estructuras de los huesos se modifican y se vuelven más frágiles, el sistema
inmune disminuye su capacidad de defensa y órganos como el hígado o los riñones
no pueden trabajar de forma correcta produciéndose una autointoxicación metabólica.
El cerebro también sufre y empiezan a producirse pérdida de reflejos, disminución
de la capacidad de memoria, falta de concentración, somnolencia, mal humor, irritabilidad
y cansancio permanente.
"Por tanto -concluye-, es fundamental prestar
la misma atención a la forma en qué comemos y a la forma en qué respiramos. Los
billones de células existentes en nuestro cuerpo comen y respiran igual que lo
hacemos nosotros. Si tenemos en cuenta que comemos mal y respiramos peor el resultado
es un organismo predispuesto a padecer todo tipo de enfermedades. De ahí que sea
crucial controlar lo que comemos y cuidar cómo respiramos".
RESPIRACIÓN
ABDOMINAL
Si observamos la respiración de un niño veremos
que su abdomen se hincha y desincha con cada inspiración-espiración. Ésta es la
respiración natural o abdominal con la que nacemos y con la que respiramos hasta
-aproximadamente- los 14 años. A partir de ese momento -por causas que se atribuyen
al cambio hormonal propio de esta edad- el adulto va modificando su manera de
respirar. Ya no es el abdomen el que se mueve al hacerlo sino únicamente el tórax,
que lo hace tan levemente que sólo permite la entrada de una pequeña porción de
aire en cada inspiración con las consecuencias ya mencionadas.
Pues bien,
precisamente para evitar estos daños Rallo lleva 25 años enseñando un método con
el cual se recupera la respiración abdominal inconsciente con la que nacimos.
Con este método, aplicado por médicos y facultativos especializados, se puede
-según su ideólogo- lograr que el paciente respire con el abdomen -incluso mientras
duerme- en tan sólo 8 o 10 sesiones de media hora. "Mi método -afirma
Rallo- consiste en un programa de 6 ejercicios diferentes con los que el
paciente acaba respirando por el abdomen de forma inconsciente. A partir del cuarto
ejercicio ya se produce ese cambio desde la respiración abdominal consciente a
la respiración abdominal inconsciente. Una vez conseguido este tipo de respiración
es una fuente de salud inagotable ya que el oxígeno es energía".
Según Rallo, la respiración abdominal inconsciente aumenta hasta un 30% el rendimiento
de los deportistas y permite la oxigenación correcta de los billones de células
del cuerpo. "Una respiración correcta -aclara- beneficia a todo el cuerpo y muy
especialmente al sistema inmune. Si se dispone de una cantidad extra de oxígeno
tendremos mayor cantidad de defensas, mejorará nuestra memoria, el calcio se fijará
mejor en los huesos y, en general, nuestro estado de salud será mucho mejor".
RESPIRACIÓN Y CAMPOS MAGNÉTICOS
El profesor Rallo Blasco ha hecho también numerosas pruebas aplicando campos magnéticos
pulsantes durante los ejercicios de respiración abdominal. El efecto es al parecer
tan impresionante que actualmente se está aplicando -para distintas y muy diversas
patologías- un tratamiento que combina los efectos de los campos magnéticos pulsantes
con la dieta rica en potasio y pobre en sodio propuesta por el cardiólogo mexicano
Demetrio Sodi Pallarés -de cuyo Tratamiento Metabólico hemos hablado extensamente
en los números 20 y 42 de nuestra revista- y con los beneficios de la respiración
abdominal. Según Rallo, para recuperar el bienestar y mantener la buena salud
resulta muy útil realizar a diario dicho tratamiento que, más específicamente,
consiste en:
-Mantener una dieta que aporte un 13% de proteínas, un 55% de
hidratos de carbono y un 30% de ácidos grasos poliinsaturados. Es la dieta ideada
por Sodi Pallarés. Se ha de complementar con vitaminas y minerales naturales.
-Aplicarse campos magnéticos pulsantes para equilibrar la polaridad intra-extracelular
y generar así adenosin-trifosfato o ATP, a la que Sodi llama sin tapujos "la molécula
de la vida".
-Practicar la respiración abdominal inconsciente ya que aumenta
el volumen de oxígeno en sangre, mejora la respiración y nutrición celulares,
refuerza el sistema inmune, evita calcificaciones y quema grasa.
"Si la
respiración abdominal -afirma el profesor Rallo- se combina con la aplicación
de campos magnéticos pulsantes y la dieta de Sodi los resultados en el tratamiento
de todo tipo de dolencias son, simplemente, espectaculares. Se aceleran los procesos
de curación y, en general, el paciente mejora de forma evidente en pocas sesiones.
Y ello sin efectos secundarios y sin contraindicaciones".
Este tratamiento
se propone como un coadyuvante universal y como una panacea de aplicaciones pero
en ningún caso pretende sustituir ningún otro tratamiento médico que el paciente
pueda estar siguiendo.
"La combinación de estos tres elementos -concluiría
diciéndonos Rallo- es más que un buen coadyuvante: es una excepcional posibilidad
de alcanzar un mejor estado de salud en poco tiempo. Porque de esta forma el tiempo
de tratamiento de cualquier patología se reduce a la mitad, no hay efectos secundarios
indeseables y el paciente percibe de forma inmediata la sensación de que su salud
está mejorando. Y para acercarse a ese estado óptimo lo primero y fundamental
es aprender cuanto antes a respirar adecuadamente y a utilizar al máximo nuestra
capacidad respiratoria que es mucho mayor de la que creemos."
Laura Jimeno
Efectos
saludables
Respirar correctamente y obtener en cada inspiración
una cantidad extra de oxígeno es fundamental para disfrutar de un sistema inmune
potente y de una buena salud general. Si a esto se añade la capacidad terapéutica
de los campos magnéticos pulsantes -de los que ya hablamos en el nº 44 de Discovery
DSalud-, los resultados son asombrosos y se producen en la mitad de tiempo.
Esto es así porque el campo magnético pulsante atraviesa el cuerpo y lleva energía
a cada célula logrando un aumento de la permeabilidad de la membrana celular que
facilita el intercambio de potasio y sodio mejorando la absorción de oxígeno y
de nutrientes. Automáticamente se estimula el metabolismo y la energía disponible
en las células. La mejor irrigación sanguínea que ello produce se encarga de mitigar
los dolores y de lograr muchos otros efectos positivos. Así, entre las acciones
terapéuticas cabe destacar su acción analgésica, antiinflamatoria, espasmolítica
y estimulante. Además acelera los procesos de curación de heridas y úlceras, de
regeneración de tejidos, de consolidación de fracturas óseas y de recuperación
de la fatiga. También estimula la secreción hormonal y tonifica el organismo en
general.
Utilidades
terapéuticas de los campos magnéticos pulsantes
Actualmente
se emplean los campos magnéticos pulsantes acompañados de la dieta de Sodi
Pallarés y de la respiración abdominal para tratar numerosas y muy distintas
dolencias. En general, se puede decir que este tratamiento combinado resulta útil
para mejorar cualquier afección en la que se aprecie falta de oxigenación o debilitamiento
del sistema inmune. Entre ellas, acné, afecciones cutáneas, artritis, artrosis
(cervical, de los dedos, dorsal, de la rodilla, del codo, lumbar, de la muñeca,
etc.), asma bronquial, cefaleas, ciática, cicatrices, debilidad muscular, desgarros
musculares, distonías vegetativas, dolores agudos y/o crónicos (de dientes, menstruales,
musculares, articulares, de cabeza, etc.), hematomas, heridas de lenta curación,
hormigueo en las manos, fracturas (nasales o de los miembros superiores o inferiores),
gingivitis, lesiones de la espalda, lumbalgias, enfermedades urogenitales, meniscopatía,
neuralgia del trigémino, osteopatía, osteoporosis (detiene su avance), otitis,
parálisis facial, problemas de memoria o de concentración, prostatitis, psoriasis,
quemaduras, rinitis, secuelas neurotróficas y motoras, sinusitis, trastornos circulatorios,
trastornos del metabolismo, trastornos del sueño y ulceras varicosas.