Descubren nanopartículas en las diluciones homeopáticas cuya presencia explicaría la eficacia de la Homeopatía

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La clave de la eficacia de la Homeopatía se encuentra en la presencia en los productos homeopáticos de nanopartículas de la sustancia original cercanas en algunos casos al tamaño de puntos cuánticos y de ahí que sean indetectables por medios convencionales. Lo ha constatado de forma concluyente un equipo de científicos hindúes utilizando los últimos avances tecnológicos y dando cuenta de ello en un trabajo que acaban de publicar en International Journal of High Dilution Research. El descubrimiento avala las afirmaciones del Premio Nobel Luc Montagnier quien ya a finales de 2010 aseguró en una entrevista que publicó Science que la Homeopatía es eficaz, está científicamente fundamentada y no se justifican los ataques y burlas de las que es objeto. “No puedo afirmar que la Homeopatía tenga razón en todo –declararía- pero sí que sus ultradiluciones tienen efectos".

El pasado 30 de octubre de 2015 tuvo lugar en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) un debate sobre Homeopatía que pudo ser histórico y resultó decepcionante. Y pudo ser histórico porque era la primera vez que se daba a los médicos homeópatas la oportunidad de hacerse oír en el órgano oficial que les agrupa tras haber soportado durante décadas las más variopintas descalificaciones -insultantes a veces- por parte de algunos "compañeros" de profesión y decepcionante porque después de seis horas de debate, los testimonios de decenas de médicos de la Sanidad Pública de múltiples especialidades presentes entre el público que explicaron los beneficios que han obtenido con la Homeopatía y los de quienes desde la tribuna de ponentes defendieron esta práctica médica sus argumentos no convencieron a sus intransigentes colegas. Ni los datos ni las experiencias clínicas de los miles de practicantes de la Homeopatía les parecieron suficientes ante su único argumento: que la Homeopatía carece de fundamento científico ya que dadas las altas diluciones de sus fármacos no hay en ellos rastro de sustancia alguna y por tanto los resultados que obtienen solo pueden deberse al efecto placebo. Eso sí, quienes así piensan son incapaces de explicar cómo es posible que la Homeopatía funcione entonces en bebés y animales; de hecho su peregrina explicación -y eso que son paradójicamente quienes se arrogan hablar en nombre de la ciencia- es que a los bebés les alcanza el efecto placebo de los padres y los animales se benefician de las buenas intenciones de sus cuidadores. ¡Sorprendente rigor científico el suyo!

Tratar de convencer a sus colegas de que la Homeopatía es una disciplina científica corrió a cargo del doctor en Farmacología Clínica Sergio Abanades León quien presentó tanto estudios de investigación básica como clínicos pero su presentación no sirvió de mucho porque ni él ni ningún otro defensor de la Homeopatía supo dar respuesta a la pregunta que quienes no practican la homeopatía hacen una y otra vez: si en los productos homeopáticos no hay rastro de sustancia química alguna ¡cómo van a provocar efectos en el organismo!

Pues bien, es verdad que hace apenas unas décadas no había respuesta a esta pregunta ¡pero hoy sí! La ingeniería química ha conseguido demostrar que más allá del conocido límite de Avogrado – 6,023 x 10 23 partículas elementales en un mol de una sustancia cualquiera- que ha venido siendo utilizado como frontera entre la presencia y la ausencia de rastros materiales de una sustancia en un líquido ¡SÍ EXISTE MATERIA! Se han encontrado en productos homeopáticos altamente diluidos y triturados nanopartículas de la sustancia original utilizada (de menos de 100 nanómetros).

Las nanopartículas se utilizan hoy de hecho en muchos ámbitos -biomédicos, ópticos, electrónicos…- y presentan propiedades diferentes a las de la materia de mayor tamaño; entre ellas mejor biodisponibilidad, mayor reactividad química y biológica, diferente capacidad de absorción, superior accesibilidad intracelular -con más capacidad pues para atravesar las membranas celulares y la barrera hematoencefálica- y, por supuesto, mucho mejor perfil de seguridad debido a su reducida toxicidad. Y no solo eso: la investigación que se está llevando ya a cabo sobre su posible uso en el tratamiento del cáncer ha demostrado que las nanopartículas pueden distinguir entre células sanas y patógenas.

Los fármacos homeopáticos no son pues productos "insustanciales" sino medicamentos que contienen estructuras nanométricas. Como las que hoy se implementan nanotecnológicamente en informática así como para el almacenamiento, producción y conversión de energía, producción agrícola, diagnóstico y cribaje de enfermedades, sistemas de administración de fármacos, tratamiento y desinfección de aguas y de la atmósfera, procesamiento de alimentos, construcción, monitorización de la salud, control de plagas, cambios térmicos moleculares (Nanotecnología), armamento y sistemas de defensa…

Y tampoco debería extrañar tanto pues a fin de cuentas nuestro propio organismo utiliza microdosis y nanodosis de algunas sustancias. Los niveles de hormonas y agentes de señalización celular de nuestro cuerpo se encuentran de hecho en el rango de los picogramos/mililitro y nadie discute a estas alturas que aun en tan pequeñas cantidades son imprescindibles y tienen un profundo efecto en el organismo; como el estradiol (10-900 pg/ml), la testosterona (300-10.000 pg /ml) o las hormonas T4 y T8 (apenas 27 pg/ml), entre otras muchas.

 

MÁS ALLA DE AVOGRADO

 

En suma, hoy todos los fármacos se preparan y administran en dosis cuya concentración se puede cuantificar al estar por encima del límite de Avogadro… a excepción de los homeopáticos cuyos principios activos están disponibles en sus productos tanto por debajo como por encima de ese límite. Los productos homeopáticos se preparan mediante el proceso de fabricación descrito en las farmacopeas oficiales de dilución y dinamización seriada de la sustancia original (tintura madre) en un soporte líquido (agua-etanol vegetal) o de trituración en los que cada parte de sustancia original se mezcla con diez partes de la sustancia soporte. Las mezclas se hacen en cualquiera de las tres escalas de potencias: decimal (se representa como X, D o DH), centesimal (C o CH) -una de cada cien- y cincuenta milesimal (LM) -una de cada 50.000-. Un ejemplo para que se entienda mejor: un fármaco a la 6 CH significa que el proceso de dilución se ha repetido 6 veces y, por tanto, que en cada ocasión se ha tomado una parte y se ha mezclado con 100 partes de la sustancia soporte.

Pues bien, estudios realizados en la India durante los últimos cinco años han demostrado la existencia de una nueva realidad que obliga a replantearse el uso de la constante de Avogrado como medida de lo material ya que el factor de dilución homeopática excede ese número en varios órdenes de magnitud a pesar de lo cual sigue existiendo materia original en ellas: las nanopartículas. Y para quienes siguen ignorando esta realidad vamos a recordar los principales trabajos efectuados hasta el momento en los que se muestra el material gráfico que demuestra la existencia de las nanopartículas (facilitamos al lector los enlaces).

El último estudio publicado se titula An evaluation of Avogadro’s number in the light of HRTEM and EDS studies of high dilutions of Ferrum metallicum 6, 30, 200, 1M, 10M and 50Mc (Evaluación del número de Avogrado a la luz de las investigaciones realizadas con HRTEM y EDS de altas diluciones de Ferrum Metallicum a la 6 CH, 30 CH, 200 CH, 1 MCH, 10 MCH y 50 MCH), lo ha realizado el director de la Vinayaka Mission University (India) E. S. Rajendran y su objetivo era investigar la posible presencia de nanopartículas de hierro en distintas diluciones de un conocido producto homeopático, el Ferrum Metallicum, utilizado en Homeopatía para tratar la anemia y algunas patologías reumáticas y ginecológicas.

Para analizar las muestras -procedentes de los laboratorios Drugs and Pharmaceuticals Pvt. Ltd de Nueva Delhi (India) en las diluciones antes citadas- se utilizó la microscopía electrónica de transmisión de alta resolución (en inglés High-resolution transmission electron microscopy o HRTEM), técnica que permite obtener con un microscopio electrónico de transmisión (TEM) imágenes de la estructura cristalográfica de una muestra a escala atómica. Altísima resolución que hace de la técnica una valiosa herramienta para el estudio de nanoestructuras de materiales cristalinos como metales y semiconductores. Siendo el equipo de Espectroscopia de Energía Dispersiva (Energy Dispersive Spectroscopy o EDS) el que permitió luego analizar la composición elemental de las nanopartículas encontradas. Pues bien, el trabajo concluye diciendo: “Usando HRTEM y EDS se ha demostrado de forma concluyente que: 1) todas las muestras a altas diluciones de Ferrum contenían numerosas nanopartículas; 2) el tamaño de las nanopartículas está dentro del tamaño del punto cuántico a excepción de la dilución a la 50 MCH en la que se encontraron partículas de mayor tamaño (12.61nm); 3) las nanopartículas contenían hierro en porcentajes diversos; 4) el porcentaje de hierro en peso fue mayor en las diluciones más altas como 10 MCH y 50 MCH” El lector puede encontrar más información en este enlace: www.feg.unesp.br/~ojs/index.php/ijhdr/article/viewFile/764/803.

Puestos en contacto con el profesor Rajendran éste nos manifestó vía email que a su juicio es necesaria la inmediata revaluación de los productos homeopáticos ante tal descubrimiento y que cese la campaña existente contra la Homeopatía. “La persecución de la Homeopatía –nos diría- es una tendencia universal reciente. Se inició con un informe de The Lancet al que siguieron las conclusiones de un grupo de trabajo australiano. Es evidente que se está haciendo de forma sistemática un esfuerzo para eliminar la Homeopatía del ámbito de la Medicina pero no me preocupa: lucharemos y ganaremos. El conocimiento científico ha avanzado enormemente y no tiene nada que ver con el que aún defienden quienes critican la Homeopatía. Lo que en su día aprendieron está obsoleto. En mi reciente libro NanoDynamics explico en detalle cómo es la nueva Ciencia y cómo será la nueva Medicina, y hablo de la eterna debilidad de la llamada 'medicina moderna'. He estudiado 28 medicamentos con muy distintas diluciones y en todos he encontrado nanopartículas. Incluso en los nosodes. Trabajando para ello con HRTM y EDS".

 

NANOPARTÍCULAS DE METALES, MINERALES Y VEGETALES

 

Debemos decir que el primer trabajo realmente importante en la búsqueda de materia invisible en las ultradiluciones homeopáticas lo llevó a cabo un equipo del Departamento de Ingeniería Química del Instituto Indio de Tecnología de Bombay (IIT-B) y se publicó en 2010 en Homeopathy con el título Extreme homeopathic dilutions retain starting materials: A nanoparticulate perspective (Las diluciones homeopáticas extremas conservan materiales originales: una perspectiva sobre la nanopartículas) con Prashant Satish Chikramane como primer firmante. Estudio que llegó a la conclusión de que mediante el uso de microscopía electrónica de transmisión, difracción de electrones y espectroscopia atómica es posible medir la cantidad de nanopartículas que se encuentran en los medicamentos homeopáticos y que éstos conservan su potencia incluso cuando las partículas son diluidas hasta llegar a tamaños de nanómetros (un nanómetro es la milmillonésima parte de 1 metro). El estudio se realizó sobre productos derivados de metales como el Aurum metallicum, el Cuprum metallicum, el Zincum metallicum, el Argentum metallicum y el Platinum metallicum mostrando la presencia de 1-4000 picogramos por mililitro de nanopartículas finas (de 5 a 15 nanómetros de tamaño) del material original en una dilución a la 200 CH.

Usando la última tecnología (TEM/SAED y ICP/AES) –se explica en el trabajo- hemos demostrado la presencia de nanopartículas de los materiales originales y sus agregados incluso en diluciones extremadamente altas. La presencia confirmada de nanopartículas desafía el pensamiento actual sobre el papel de la dilución en los medicamentos homeopáticos. Hemos comprobado que las concentraciones alcanzan una meseta en la potencia 6 CH y más allá. Además hemos demostrado que a pesar de las grandes diferencias en el grado de dilución -de la 6 CH a la 200 CH- no hay diferencias importantes en la naturaleza de las partículas (forma y tamaño) del material original y en su concentración absoluta (en pg/ml)”. Quien precise más información sobre este trabajo puede hacerlo a través de este enlace: http://homeoint.ru/pdfs/Extreme%20homeopathic%20dilutions%20retain
%20starting%20%20materials-A%20nanoparticulate%20perspective.pdf.

Pues bien, debemos destacar que éste es el primer trabajo en el que no sólo se confirma la presencia de nanopartículas sino de su estabilidad a partir de una determinada dilución: la 6 CH.

El doctor Jayesh Bellare, coautor del trabajo citado y jefe del Departamento de Ingeniería Química del Instituto Indio de Tecnología de Bombay diría en una conferencia titulada Homeopathy as Nanomedicine (La Homeopatía como Nanomedicina) que dio en 2011 en el Congreso Mundial Homeopático celebrado meses después que otra de las claves de la eficacia terapéutica de la Homeopatía podría estar en el proceso de sucusión o dinamización porque es durante el mismo cuando podría "romperse el dominio cuántico" de una sustancia médica y acelerar-desacelerar la actividad de las proteínas de forma similar a como lo hacen las ondas electromagnéticas.

Meses después se publicaba en International Journal of High Dilution Research una nueva investigación conjunta del Indian Institute of Technology Delhi (IIT-D) y del Central Council for Research in Homeopathy (dependiente del gobierno de la India) elaborada por Rajendra Prakash Upadhyay y Chaturbhuja Nayak. Titulada Homeopathy emerging as nanomedicine. (La Homeopatía emergiendo como nanomedicina) confirmaba la presencia de nanopartículas cristalinas en potencias a la 15 CH de medicamentos homeopáticos derivados de tres plantas: la Colchicum, la Pulsatilla y la Belladonna. “Los medicamentos homeopáticos –concluye diciendo este trabajo- mostraron que, lejos de ser 'nada', tienen un alto contenido en nanopartículas. Estas nanopartículas eran ricas en silicio y tenían naturaleza cristalina". Añadiendo: "Durante los fuertes golpes de la potenciación la información derivada de la sustancia original podría ser encriptada en serie por epitaxia en las nanopartículas cristalinas ricas en silicio presentes en la medicina homeopática resultante. El 'tamaño' de la información cifrada en las nanopartículas puede variar con el grado de dilución. Como los medicamentos homeopáticos muestran efectos curativos estas nanopartículas, junto con el agua como interfaz, podrían llevar la información que los sistemas biológicos son capaces de identificar hasta sus objetivos orgánicos. Como ya se sabe que diversas formas de sílice interactúan con proteínas y células del sistema inmune la Homeopatía podría representar un sistema de nanomedicina” La epitaxia, por cierto, es un fenómeno que se observa con frecuencia en la ciencia de materiales y la tecnología -sobre todo en la fabricación de semiconductores- y se refiere a la transferencia de información estructural sin transferir materia lo cual permite el crecimiento de material cristalino sobre la superficie de otro material imitando la estructura de este último. El lector tiene más información en www.feg.unesp.br/~ojs/index.php/ijhdr/article/viewFile/525/551.

Un año después un estudio del Instituto Indio de Tecnología de Kharagpur publicado en 2012 en Journal of Analytical Methods in Chemistry encontró la presencia de digoxina biológicamente activa en Digitalis purpurea a la 30 CH y 200 CH. El trabajo -titulado Identification of Medicinally Active Ingredient in Ultradiluted Digitalis purpurea: Fluorescence Spectroscopic and Cyclic-Voltammetric Study (Identificación de ingredientes medicinalmente activos en la ultradiluida Digitalis purpurea: estudio de espectroscopia de fluorescencia y voltametría cíclica)– lo efectuaron Anup Sharma y Bulbil Purkait y constataron que los voltamogramas cíclicos (técnica muy utilizada en el campo de la electroquímica para verificar las propiedades de los materiales) de los productos analizados indicaban la presencia de una señal para la digoxina en la serie de fármacos ultradiluidos del mismo tipo y nivel que el encontrado en la preparación comercial del medicamento derivado de la Digitalis purpurea. Lo que de manera irrefutable indica la presencia de digoxina en las muestras de los productos homeopáticos analizados (más información en www.hindawi.com/journals/jamc/2012/109058.

Ya en 2012 otros investigadores hindúes añadieron nuevas piezas al puzle de la Homeopatía mientras en nuestro país, a pesar de la globalización de la información, seguidores y detractores seguían enredados en polémicas estériles. Lo efectuó el investigador antes citado, Prashant Satish Chikramane, constatando que las nanopartículas de seis agentes medicinales originales persistían en soluciones a la 6 CH, 30 CH y 200 CH explicando el proceso por el cual estas nanopartículas se transfieren y retienen más allá del límite de Avogadro. ¡Documentándolo mediante videografía de alta velocidad! El trabajo se publicó en 2012 en Langmuir con el título Why Extreme Dilutions Reach Non-zero Asymptotes: A Nanoparticulate Hypothesis Based on Froth Flotation (Por qué las diluciones extremas alcanzan asíntotas no cero: hipótesis sobre las nanopartículas basada en la flotación de la espuma) y termina diciendo lo siguiente: “Los resultados de nuestros experimentos demuestran inequívocamente que las nanopartículas se concentran en la superficie del líquido de manera similar al tradicional proceso de flotación de la espuma que se utiliza en la purificación de grandes partículas de minerales metálicos. Hemos demostrado que la lactosa ayuda a la formación de nanoclusters mientras los subsiguientes procesos, como la dinamización y el burbujeo, producen numerosas burbujas grandes de aire que ayudan a elevar las nanopartículas hasta la superficie del líquido formando una monocapa que se conserva a lo largo de la serie de diluciones. Hemos demostrado asimismo que una vez la concentración de nanopartículas de Aurum Metallicum alcanza el umbral de unos pocos ng/ml más series de diluciones no dan lugar a una reducción de la concentración. La hipótesis validada de la monocapa en superficie que hemos propuesto en este artículo podría facilitar nuestra comprensión de las diluciones extremas, especialmente aquellas utilizadas como medicamentos homeopáticos. Y también podría ayudar a explicar la presencia de una cantidad finita de nanopartículas de los materiales de partida en potencias homeopáticas comerciales basadas en metales a la 30 CH y 200 CH” (más información en http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/la303477s).

Un año más tarde -en 2013- la investigación sobre las bases de la Homeopatía daría otro paso adelante. Y es que el Departamento de Química del Ramnarian Ruia College de Maharashtra (India) demostró usando la técnica de dispersión de luz dinámica que la acción de un fármaco homeopático varía según el tamaño de las nanopartículas. El trabajo lo efectuaron Rajesh Brave y Ramesh Chaughule, se publicó en Journal of Nanostructures in Chemistry con el título Size dependent in vivo/in vitro results of homeopathic herbal extracts (Los resultados de los extractos herbales homeopáticos, in vivo e in vitro, dependen del tamaño) y en él se concluye que "el menor tamaño de las partículas mejora la sensibilidad de un medicamento según hemos visto en un experimento in vivo con el fármaco T. arjuna. La reducción del tamaño de la partícula de 50 micras a 23 nanómetros mostró una reducción drástica del requerimiento de la dosis: de 1 o 2 gramos diarios a 0,083. Y no se observó toxicidad con esta nanodosis incluso después de darla durante dos o más meses” (más información en www.jnanochem.com/content/3/1/18).

 

HORMESIS Y HOMEOPATÍA

 

En fin, admitida la innegable existencia de trazas de la sustancia original en los productos homeopáticos no faltarán aún médicos que pongan en duda la posibilidad de que las dosis aplicadas ejerzan efecto alguno dado el escaso tamaño de las partículas así que habrá que recordarles un concepto médico admitido científicamente, la hormesis, proceso por el que se sabe que la exposición a dosis bajas de un agente químico -o a un factor ambiental- que es dañino a dosis altas induce una respuesta adaptativa y/o un efecto benéfico en la célula o el organismo. Se trata por tanto de una respuesta adaptativa del organismo de carácter bifásico: estimulación a dosis bajas e inhibición a dosis altas.

En el artículo Hormesis: lo que no mata, fortalece publicado en 2013 en la Gaceta Médica de México por investigadores del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa se resume bastante bien el concepto: “A lo largo de la evolución los organismos vivos han tenido que adaptarse a condiciones y agentes adversos para lograr sobrevivir por lo que han desarrollado diversos y complejos mecanismos para lidiar con ellos. Actualmente se han identificado una serie de procesos conservados durante los cuales una dosis baja o subletal de un agente o estímulo estresante es capaz de activar una respuesta adaptativa que incrementa la resistencia de una célula u organismo frente a un estrés más severo. A esta respuesta se le conoce como hormesis. Existen una gran cantidad de agentes horméticos entre los que se encuentran la radiación, el calor, los metales pesados, los antibióticos, el etanol, los agentes pro-oxidantes, el ejercicio y la restricción alimentaria. La respuesta hormética involucra la expresión de una gran cantidad de genes que codifican para proteínas citoprotectoras como las chaperonas del tipo de las que responden a estrés térmico, las enzimas antioxidantes, los factores de crecimiento y las metalotioneínas, entre otros”.

Cabe añadir a este respecto que en el trabajo Hormesis defined (Hormesis definida) publicado en 2009 en Aging Research Reviews por Mark P. Mattson -del Laboratorio de Neurociencias del National Institute on Aging de Iowa (EEUU)- pueden encontrarse ejemplos muy interesantes de hormesis. En él se cuenta por ejemplo cómo la ceramida -un mediador lipídico- protege en concentraciones bajas células nerviosas de cerebro cultivadas impidiendo que sean eliminadas por altas concentraciones del neurotransmisor excitatorio glutamato cuando esa misma sustancia a altas concentraciones es tóxica para las neuronas. Curiosamente, el glutamato puede por sí mismo inducir hormesis como pre-tratamiento de las neuronas. Una baja concentración de glutamato puede protegerlas de ser dañadas por una mayor concentración de glutamato. Y neurotoxinas ambientales pueden ejercer efectos neuroprotectores cuando se administran a dosis bajas. Es más, estresar células usando calor suave las protege del estrés oxidativo y hasta de toxinas como el cianuro.

Uno de los tipos más ampliamente estudiados de hormesis experimental es el llamado pre-acondicionamiento isquémico que se produce cuando un órgano -el corazón o el cerebro por ejemplo- sufre una isquemia leve pues según Mattson las células se vuelven a partir de ese momento resistentes a una posterior oclusión prolongada; como un ataque al corazón o un derrame cerebral.

La hormesis podría explicar asimismo los resultados contradictorios que se han obtenido con algunos micronutrientes. Como el hecho de que mientras concentraciones micromolares de vitamina E y polifenoles protegen las células del estrés oxidativo -se ha constatado in vitro con células procedentes de casos de cáncer, aterosclerosis y trastornos neurodegenerativos- a altas dosis los resultados sean decepcionantes. Y el hecho de que algunos fitoquímicos tóxicos presentes en las plantas para protegerse de microorganismos e insectos permitan a dosis muy bajas controlar el estrés celular sin afectar negativamente a su función orgánica. De hecho muchos fármacos actuales basados en productos naturales se basan en la hormesis -especialmente en tratamientos para las infecciones, el dolor y el cáncer- pero también algunos sintéticos diseñados para actuar en dianas moleculares específicas. 

Y es que como dijo Paracelso "todas las cosas son veneno y nada es veneno; sólo la dosis permite a algo ser o no venenoso”. Pues bien, uno de los principios de funcionamiento de la Homeopatía podría ser el de la hormesis.

 

INFORMACION ELECTROMAGNÉTICA

 

Obviamente no podemos terminar este texto sin citar una de las investigaciones más revolucionarias y espectaculares de los últimos años: el trabajo del doctor y premio Nobel Luc Montagnier, plasmado en dos artículos: Electromagnetic Signals Are Produced by Aqueous Nanostructures Derived from Bacterial DNA Sequences –publicado en 2009- y DNA waves anda water –aparecido en diciembre del 2010-. Y es que en ellos se confirma que ¡la información del ADN puede transmitirse electromagnéticamente al agua conformando nanoestructuras donde antes no existía nada! Lo explicamos en detalle en el artículo titulado Luc Montagnier: el ADN transmite electromagnéticamente información al agua que publicamos en el nº 138 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com.

Luc Montagnier observó que ADN viral y bacteriano dinamizado homeopáticamente a la 5 CH y 6 CH forma nanoestructuras poliméricas específicas que duran 48 horas y emiten señales electromagnéticas -ondas de radio de baja frecuencia- que tienen la capacidad de transmitir información a través del agua después de que todo resto biológico haya desaparecido. “Hemos constatado –explicaría Montagnier a Science que el ADN produce cambios estructurales en el agua que persisten a diluciones muy altas dando lugar a señales electromagnéticas resonantes que pueden medirse”.

Poco después, en la entrevista que concedió en 2011 a Discovery DSALUD, el investigador francés nos confirmaría sus resultados: “En el agua se produce una reacción que llamamos 'quantum coherent donatio'. Hay millones de partículas que recogen y guardan dicha información electromagnética que puede luego leerse en los polímeros y reproducir así el ADN original. Es más, debo decir que a mi juicio enfermedades como el parkinson y el alzheimer tienen tras sí una huella electromagnética que puede detectarse”. Es más, Montagnier ha demostrado que la información existente en el agua puede transmitirse incluso de un recipiente a otro sin contacto alguno entre sus contenidos. La explicación estaría en que las moléculas de agua influidas por las ondas electromagnéticas procedentes del tubo emisor se organizarían en el tubo receptor bajo condiciones adecuadas en nanoestructuras capaces de reproducir la señal original. 

Cabe añadir que en la primera fase de su investigación los científicos encontraron huellas electromagnéticas procedentes de especies bacterianas como la E Coli, el Streptococcus beta hemolítico, el Staphylococcus aureus, el Pseudodomonas aeroginosa, el Proteus mirabilis, el Bacillus subtilis, la Salmonella y el Clostridium perfringens pero están convencidos de que existen en todas las especies. “Los experimentos de transferencia de información a través de tubos de plástico –se lee en el estudio- indican que, redefiniendo el análisis y eliminando la variabilidad de las señales excitantes, podemos detectar diferencias específicas entre las señales electromagnéticas de las especies e, incluso, entre las secuencias. De hecho esta propiedad puede ser de carácter general compartida por todos los ADNs de doble hélice, incluido el ADN humano”.

Cuando en 2011 le planteamos a Montagnier si tal y como pensaba el doctor Jacques Benveniste -padre de la teoría de la memoria del agua- podrían transmitirse a través de Internet de un lado al otro del globo archivos digitales con las huellas electromagnéticas de bacterias y virus el Nobel fue rotundo: “Sí. Por supuesto, hablamos del futuro. Creo que los trabajos de Benveniste estaban bien orientados y, por tanto, también sus conclusiones. Y creo que efectivamente podremos enviar esas huellas electromagnéticas a través de Internet para facilitar así procesos de diagnóstico y tratamiento”. Y tenía razón porque él mismo lo demostraría ¡apenas tres años después! Consiguió enviar información electromagnética de ADN vírico de Francia a Italia a través de Internet. Un experimento que fue difundido por la televisión francesa en 2014 y se relata en detalle en el documental La memoria del agua, reencontrada que invitamos al lector a visualizar dado su enorme interés; lo tiene en este enlace: www.youtube.com/watch?v=mSutxCYuPKU. En él se ve cómo Montagnier detecta primero las ondas electromagnéticas que emite el ADN de un virus presente en una solución acuosa altamente diluida en la que no queda rastro de materia, la digitaliza, envía el archivo por internet a un laboratorio de biología molecular ubicado en la italiana Universidad de Benevento y cómo allí el profesor Giuseppe Vitiello emite esas frecuencias a un recipiente de agua pura ¡y el ADN del virus se graba y aparece en el agua! El experimento sería validado por un laboratorio independiente que comprobó que la muestra original francesa y la reproducción italiana eran idénticas.

En suma, las investigaciones de Luc Montagnier y las de los expertos hindúes fundamentan sobradamente la Homeopatía. Seguir pues aseverando que sus resultados se deben al efecto placebo descalifica científicamente a quien tal cosa afirma.

 

Antonio F. Muro 
 

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Enero 2016
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