Evitan amputar pies diabéticos usando nanopartículas de plata

Un equipo del Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Ensenada (Baja California, México) coordinado por la Dra. Nina Bogdanchikova en colaboración con la investigadora del Consejo Técnico Académico de la Red Internacional de Bionanotecnología con impacto en Biomedicina, Alimentación y Bioseguridad Karla Oyuky Juárez ha logrado evitar amputaciones de pie diabético en el 97% del centenar de casos que han tratado usando ¡nanopartículas de plata! Como se sabe la plata es antivírica, antibacteriana y antifúngica y mata cientos de microorganismos patógenos por simple contacto. El estudio revela que las nanopartículas aplicadas en forma de aerosol se comportan como nanoesferas que liberan controladamente iones de plata capaces de detener la acción microbiana y permitir la regeneración del tejido dañado. Nos lo ha explicado la propia Karla Oyuky Juárez.

Evitan amputar pies diabéticos usando nanopartículas de plata

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el pie diabético como “la presencia de ulceración, infección y/o gangrena del pie asociada a la neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad vascular periférica, resultados de la compleja interacción de diferentes factores inducidos por una hiperglucemia mantenida”. Se trata de una de las consecuencias más traumáticas de la diabetes y la causa más frecuente de amputación no traumática de las extremidades inferiores tanto en Europa como en Estados Unidos. Según el Protocolo de Cuidados del Pie Diabético del Hospital Ramón y Cajal de Madrid “el pie diabético constituye un grave problema de salud que se incrementa año a año y tiene grandes repercusiones socioeconómicas y sanitarias alterando la calidad de vida del paciente”.

Y quizás el lector crea que se trata de un problema que afecta a pocas personas pero lo cierto es que al menos uno de cada cuatro diabéticos sufrirá a lo largo de su vida una úlcera que repercutirá en su calidad de vida obligando a muchos a ser hospitalizados durante largo tiempo. De hecho el 85% de las personas a las que se ha amputado un pie tuvo una úlcera de este tipo antes. Y aún más grave: tras la amputación de un pie la mitad de los operados presentará en los cinco años siguientes úlceras en la otra extremidad que obligarán también a su amputación. Es más, tras las amputaciones suelen aparecer nuevos problemas de salud, muchos de ellos graves. Cabe añadir que el 66% de los ancianos a los que se amputa una extremidad no vuelve a valerse nunca más por sí mismos repercutiendo así muy negativamente en su calidad de vida.

En cuanto a los factores que predisponen a la ulceración del pie en los diabéticos son muchos; entre ellos el inadecuado control de una diabetes de larga evolución pero también el tabaquismo, la hipertensión, las dislipemias –aumento de los lípidos en sangre- y la presencia de complicaciones crónicas como la polineuropatía o la falta de autonomía del paciente. Muchos presentan además otras afectaciones vasculares que predisponen a que las úlceras curen mal, se infecten y lleven finalmente a la amputación. El panorama es tan complejo que los diabéticos son tratados por expertos de muy diversas especialidades: cirujanos, endocrinólogos, traumatólogos, ortopedas, expertos en enfermedades infecciosas, enfermeros, rehabilitadores, etc.

En suma, hablamos de un problema grave que en España empieza a ser especialmente importante. Así lo advirtió hace unos meses la Dra. Lías Nattero Chávez, coordinadora de la Unidad de Pie Diabético dependiente del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid: “Si comparamos el porcentaje de tasa de amputaciones con otros países estamos por encima”. Añadiendo: “Afortunadamente se ha demostrado que con la instauración de unidades de prediabéticos según los modelos que propone la Sociedad Internacional del Pie Diabético -el modelo básico, el medio y el modelo de unidad de excelencia- se puede llegar a reducir la tasa de amputaciones entre un 50% y un 85%. Eso sí, lo mejor es prevenir porque una vez el pie se infecta el pronóstico es grave y la tasa de amputación mucho mayor”.

En fin, la realidad es que los diabéticos son en general tratados paliativamente y la única medida preventiva en la que de verdad se incide cuando ya sufren úlceras y/o pie diabético es intentar evitar que las heridas se infecten. Los médicos siguen sin explicar a los enfermos que su enfermedad se debe a un estilo de vida incorrecto y que bastaría modificarlo para detener e incluso revertir su problema. Solo hay que lograr la homeostasis del organismo con medidas naturales sencillas. Claro que no se lo explican a sus enfermos porque ellos mismos lo ignoran. Lo hemos explicado extensamente a lo largo de 18 años. En este texto vamos solo a centrarnos en qué puede hacerse para evitar al menos las infecciones y, por ende, las amputaciones. Partiendo de la base, por supuesto, de que el enfermo seguirá una alimentación en la que deben excluirse por completo los azúcares, los carbohidratos refinados –es decir, cereales, pan, picos, pasta, pizzas, hamburguesas, bollería, tartas, pasteles, colas, refrescos, etc.-, los alimentos envasados y preparados –casi todos llevan azúcares añadidos-, las frutas -y sus zumos (naturales o no)-, las bebidas alcohólicas y el tabaco.

 LA PLATA, DESINFECTANTE

Dicho esto agregaremos que existe una manera relativamente sencilla de evitar la infección de un pie diabético e incluso de desinfectar toda úlcera ya infectada. Es más, permite evitar la amputación y regenerar el tejido dañado facilitando la cicatrización de la herida: la plata coloidal. A fin de cuentas, como explicamos ampliamente en el reportaje que con el título La plata coloidal aniquila más de 650 especies de microbios patógenos en minutos apareció en el nº 102 -puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com– se trata de un poderoso germicida frente a virus, bacterias, hongos (por ejemplo levaduras) y otros parásitos patógenos que además alivia rápidamente las inflamaciones, mejora la digestión, reduce las toxinas del cuerpo, estimula el drenaje linfático, mejora la oxigenación celular, aumenta el flujo de energía en el cuerpo, fortalece el sistema inmune, ayuda a eliminar células tumorales, estimula el crecimiento de los huesos, favorece la curación de heridas y quemaduras y acelera los procesos de cicatrización y contribuye a regenerar los tejidos de forma rápida y efectiva.

Lo explicamos en el reportaje que con el título Eficacia de la plata coloidal en el tratamiento del cáncer apareció en el nº 154 y tiene a su alcance en nuestra web –www.dsalud.com- en el entre otras muchas cosas dimos por cierto a conocer que un equipo de investigadores de la Universidad de Leeds dirigido por la Dra. Charlotte Willans había constatado in vitro la eficacia de los ligandos de plata -moléculas orgánicas con un átomo central de plata- en el tratamiento del cáncer. Según asegura es tan eficaz como el cisplatino -uno de los productos más usados en quimioterapia en una amplia variedad de cánceres- solo que a diferencia de éste, que provoca graves efectos secundarios, es inocua.

Pues bien, en este caso vamos a hacernos eco de algo realmente llamativo: un simple espray vendido en México con el nombre de Nagsil Demo -cuesta 25 euros el frasco de 50 ml- permite combatir las infecciones de las úlceras del pie diabético y evitar así su amputación. Hablamos de un producto que se vende como cosmético ya que como en su día denunciamos la industria farmacéutica no parece dispuesta a facilitar que los productos a base de plata alcancen la categoría de medicamentos. Producto que ha sido elaborado con nanopartículas de plata no por un laboratorio del mundo de la cosmética sino por un grupo de investigadores del Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ubicada en Ensenada (Baja California, México) liderado por la doctora Nina Bogdanchikova en el que ha colaborado la investigadora Karla Oyuky Juárez Moreno del Consejo Técnico Académico de la Red Internacional de Bionanotecnología con impacto en Biomedicina, Alimentación y Bioseguridad (CONACYT).

Y no hablamos de especulaciones comerciales: ha demostrado ya su eficacia en más de un centenar de pacientes a los que se les iban a amputar sus pies diabéticos ¡evitándolo en más del 90% de los casos!

Lo vergonzoso es que el conocimiento de que la plata es un extraordinario desinfectante tiene más de un siglo y a pesar de ello en nuestros hospitales ha sido siempre ignorado su uso a pesar sus posibilidades antibacterianas, antivíricas y antifúngicas. De hecho el 12 de mayo de 1917 Sir Malcom Morris escribió en el British Medical Journal un artículo en el que aseveró lo siguiente: “En contraste con los antibióticos médicos que pueden ser usados solo contra microbios específicos la plata coloidal tiene un amplio rango de eficacia eliminando bacterias así como virus y hongos. Y a diferencia de los antibióticos médicos no se tiene conocimiento de que cause efectos secundarios indeseables”. Dos años después -en 1919- Alfred Searle -fundador de la compañía farmacéutica Searle– afirmó en su obra Colloids in Biology and Medicine lo siguiente: «La aplicación de plata coloidal en humanos se ha hecho en un gran número de casos con resultados sorprendentemente exitosos (…) Mata los microbios muy rápidamente sin ser tóxica para el paciente. Es bastante estable“. Y en 1921 el Dr. Henry Crooks -uno de los investigadores más importantes sobre el uso de la plata coloidal- escribiría: “Los compuestos de plata se usan en Medicina desde finales de 1800 y se han utilizado en Estados Unidos para tratar infecciones en cientos de miles de personas. La plata es un mineral natural de la misma naturaleza que el zinc, el cromo, el cobalto, el cobre, el hierro, el magnesio, el molibdeno, el vanadio y el zinc, todos ellos importantes para el mantenimiento de la salud. De hecho los humanos ingieren entre 22 y 300 mcg de plata al día procedente de fuentes naturales, de los alimentos y del agua. Hay pruebas de que la plata es un componente natural crítico de nuestro sistema inmune y de que los bajos niveles tisulares asociados a un déficit en la dieta puede dar lugar a un sistema inmune debilitado haciendo que seamos más propensos a las infecciones. Las versiones modernas de plata coloidal han demostrado tener poca o ninguna toxicidad”.

Y de hecho a principios del siglo XX se vendieron coloides de plata bajo diferentes nombres comerciales como Colargol -fabricado desde 1897-, Argyrol y Protargol que durante medio siglo se comercializaron como fármacos de venta libre y fueron ampliamente utilizados para tratar patologías infecciosas como la sífilis y otras.

En pocas palabras, la plata coloidal fue de uso médico común hasta 1938. Sin embargo a pesar de la convicción existente entre los médicos sobre sus posibilidades terapéuticas la II Guerra Mundial y la victoria ideológica de las multinacionales farmacéuticas con sus antibióticos y patentes terminaron con su utilización Y es que al no poder patentarse la plata coloidal no cabe esperar beneficios económicos de ella. Sin embargo la cada vez mayor resistencia de las bacterias a los antibióticos y la aparición de nuevas enfermedades víricas llevaría a buscar nuevas opciones y en 1974 el doctor Harry Margraf analizó la documentación existente sobre 22 antisépticos encontrando inconvenientes en todos… salvo en la plata. Así que lo dio a conocer en un artículo titulado Historia de la plata en Medicina que publicaría en Gold & Silver Newsletter aseverando: “La plata es un profiláctico/antibiótico potente y natural utilizado durante miles de años que desactiva la enzima que toda bacteria unicelular, hongo o virus usa para metabolizar el oxígeno provocando su asfixia. Sin embargo no causa daño alguno a las enzimas ni afecta negativamente a la bioquímica del organismo. Basta con que entre en contacto con los microorganismos causantes de las enfermedades para destruirlos –todos- en menos de seis minutos. Incluso los pleomórficos, no importa cómo muten. Las cepas resistentes no se desarrollan y no hay intolerancia. La plata coloidal es pues un buen recurso para prevenir infecciones de todo tipo. Tener plata coloidal suficiente en el cuerpo es como tener un segundo sistema inmune superior”.

Una afirmación tan extraordinaria como contundente que nunca ha sido científicamente rebatida. Pero claro, eso implica que todos los antibióticos, antivíricos y antifúngicos patentados son innecesarios y eso la industria no está dispuesta a consentirlo. Por eso en los últimos años el uso de plata coloidal no ha contado precisamente con el apoyo de las agencias reguladoras del medicamento que han inhibido toda posible iniciativa en el seno de las instituciones encargadas de desarrollar investigaciones médicas. En Europa, por ejemplo, no puede adquirirse legalmente ni como fármaco ni como suplemento alimenticio pero sí como desinfectante con una composición similar en muchos casos a la que podría presentar un producto bebible. Además se venden aparatos para fabricar plata coloidal en casa como nuestros lectores habituales bien saben.

En Estados Unidos la situación es algo diferente pues si bien la FDA prohibió en 1999 la comercialización de todos los medicamentos de venta sin receta que contuvieran plata coloidal o sales de plata ¡puede adquirirse como suplemento alimenticio porque ese organismo no tiene jurisdicción sobre tal tipo de productos!

En cuanto a la falta de apoyo oficial para su uso como desinfectante la excusa es tan peregrina como falsa: alegar que no está “suficientemente acreditada su seguridad”. Lo está salvo para su consumo en grandes cantidades; lo mismo que cualquier producto, natural o no. Y quienes lo niegan podrían haber efectuado estudios para demostrar lo contrario… ¡pero nadie lo ha hecho! ¿Por qué? Porque saben que la plata coloidal es inocua y hacerlos les dejaría en ridículo y abriría las puertas a su legalización. Lo grotesco es que quienes ponen tal excusa obvian que los antibióticos sí son peligrosos y generan además resistencia a las bacterias.

Es más, la falta de regulación de los productos que contienen plata ha llevado en muchos casos a que bajo el nombre de plata coloidal se hayan comercializado productos con mayor presencia de iones de plata que de partículas metálicas y la diferencia es importante. En su forma iónica la plata combina fácilmente con otros compuestos orgánicos y el resultado es que en el interior de nuestro organismo conforma rápidamente cloruro de plata y se convierte en una sal insoluble que debe ser eliminada por los riñones y expulsada a través de la orina mientras que las partículas de plata metálica no se ven afectadas por los iones de cloruro del ácido clorhídrico del estómago y circulan en el torrente sanguíneo que es donde se cree destruyen a los agentes patógenos.

EN GEL, EN CREMA… EN AEROSOL

Pues bien, el aerosol antes citado capaz de curar las lesiones del pie diabético se ha elaborado bajo la dirección de Nina Bogdanchikova -científica rusa nacida en 1953 en la siberiana ciudad de Novosibirsk en la que cursó la carrera de Químicas- que lo coordina desde 1998 y durante años colaboró en los estudios desarrollados con plata por la compañía rusa Vector Vita, impulsora de estudios sobre 23 enfermedades en 15 instituciones médicas de 4 ciudades rusas. Investigaciones que llevarían al desarrollo de varios productos con nanopartículas de plata como Argovit –plata coloidal bebible-, ArgoGel –gel con plata coloidal- y Argokrem –crema con plata coloidal- utilizados hoy como cosméticos y agentes terapéuticos que se aplican actualmente en los departamentos de Traumatología, Ginecología y Otorrinolaringología del Hospital Central de Novosibirsk así como en los del Hospital Regional y otras policlínicas de la ciudad en úlceras purulentas necróticas, escaras, quemaduras, infecciones de oído, garganta, ojos y nariz, patologías sistémicas urológicas e infecciones broncopulmonares, gastrointestinales, musculoesqueléticas y otras.

Hace algún tiempo la Dra. Bogdanchikova se planteó cómo ayudar a las personas afectas de pie diabético y su primera iniciativa fue desarrollar un calzado que evite la infecciones fúngicas tratando su forro con un método especial que lo impregna de plata coloidal y probarlo frente a un hongo -la Cándida albicans- y una bacteria -la Pseudomona aeruginosa-, microbios patógenos frecuentemente presentes en esta patología. Con resultados positivos; solo queda pues esperar que alguna empresa de calzado se interese en comercializarlo. Y el siguiente paso fue elaborar la solución en forma de aerosol antes mencionada que ha demostrado ser capaz de desinfectar y facilitar la cicatrización de las úlceras.

Pues bien, una de las personas que más estrechamente ha intervenido en esa investigación durante los últimos años es Karla Oyuky Juárez, doctora en Biotecnología del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), investigadora del Programa de Cátedras CONACYT y miembro del Consejo Técnico Académico de la Red Internacional de Bionanotecnología con impacto en Biomedicina, Alimentación y Bioseguridad (CONACYT) con la que hemos tenido oportunidad de hablar sobre las aplicaciones de las nanopartículas de plata.

-¿Cuánto tiempo lleva usted trabajando con nanopartículas de plata?

-Desde 2011, año en el que me incorporé como investigadora post-doctoral al Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México. La doctora Bogdanchikova, que dirige el grupo y la Red Internacional de Bionanotecnología (CONACYT), lleva en cambio trabajando con ellas desde hace más de 25 años aunque al principio no para aplicaciones biomédicas sino en su uso como catalizadores químicos. En realidad hace solo 10 o 15 años que la comunidad científica internacional se puso a estudiar el uso de nanomateriales en biomedicina; en nuestro caso tomando como base los conocidos efectos antimicrobianos de la plata coloidal.

-¿Qué diferencias hay entre la plata coloidal y las nanopartículas de plata?

-Las nanopartículas de plata son partículas de tamaño nanométrico -el nanómetro es la millonésima parte de un milímetro- que debido a su tamaño tienen propiedades especiales. Una de ellas su alta reactividad. Son como esferas que liberan controladamente iones de plata al medio. Ésa es la diferencia. La plata coloidal es un cúmulo de partículas de un tamaño mayor que liberan de forma incontrolada iones de plata; en cambio las nanopartículas de plata son estables y pueden dotarse de una cubierta biológicamente compatible que permite que entren en el cuerpo sin causar reacciones adversas. Son pues inocuas mientras que un consumo excesivo de plata coloidal puede resultar tóxico. Fabricar nanopartículas de plata es un proceso complejo y costoso; hay quienes presentan productos como plata coloidal cuando en realidad debieran afirmar que están compuestos principalmente de plata iónica obtenida mediante un simple proceso de electrolisis.

-¿Cuál es la composición de las nanopartículas de plata que ustedes utilizan?

-Nanopartículas de plata pura recubiertas con un polímero reconocido por la FDA como sustancia inerte utilizable en alimentos y fármacos: la polivinilpirrolidona. Se caracteriza por su baja toxicidad y gran compatibilidad biológica. De hecho se utiliza hoy en comprimidos, ungüentos, cápsulas de gelatina, jabones quirúrgicos y óvulos vaginales entre otros productos.

-¿Y cómo se comercializa el producto con nanopartículas que ustedes han patentado para tratar el pie diabético?

-Nosotros formamos parte de una red temática del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que es la instancia que nos financia y la Red Internacional de Bionanotecnología creó una empresa específica para la comercialización del producto. Inicialmente como cosmético con el nombre de Nagsil Demo pero estamos trabajando ya para llevarlo al organismo responsable de regular su uso médico en aplicaciones humanas en México. El problema es que eso obliga a aportar una enorme cantidad de evidencias lo que conlleva un proceso muy costoso así que de momento estamos recabando los datos de personas que voluntariamente han participado en los estudios clínicos que hemos hecho aprobados por comités bioéticos de instituciones de salud pública en Baja California.

-¿Solo para uso humano?

-No. La idea es utilizarlas también en animales, en el ámbito veterinario. Ya tenemos de hecho una patente para el tratamiento antiviral del virus del moquillo canino y se ha iniciado el proceso para obtener el registro sanitario para su uso como antiséptico y cicatrizante en heridas en animales de pequeñas y grandes especies. En este caso su aprobación es más sencilla.

-Pues teníamos entendido que en los países del Este de Europa se comercializa legalmente la plata coloidal para su uso en humanos…

-Es cierto. Las nanopartículas de plata cuentan ya en Rusia cuentan con certificado sanitario y su consumo por humanos es legal. En Rusia y en los países de su órbita, como Bielorrusia, Kazajistán y otros. Pero en Europa y Estados Unidos no está autorizado aún.

EXTRAORDINARIOS RESULTADOS EN PIE DIABÉTICO

 -¿Por qué se centraron ustedes en el uso de nanopartículas para tratar el pie diabético y no otras patologías?

-Nuestro trabajo da continuidad al que durante años se desarrolló en Rusia en muchos de los cuales participó Nina Bogdanchikova antes de instalarse en México. Además aquí la diabetes mellitus es una de las causas más frecuentes de muerte y la cuarta parte de los pacientes presentó complicaciones por pie diabético que llevaron a la amputación de la extremidad afectada. El caso es que nuestro grupo de trabajo empezó a investigar el uso de nanopartículas de plata en las úlceras de pie diabético en 2008. A fin de cuentas se trata de heridas que no sanan por los problemas vasculares que presentan y porque en una gran mayoría de casos resulta imposible acabar con la infección. Muchas de las bacterias y hongos presentes en el pie diabético se han vuelto resistentes a los fármacos.

-Para investigar eso se necesitan pacientes y ustedes no cuentan con ellos…

-Cierto. Por eso la doctora Bogdanchikova contactó con médicos particulares como el doctor César Almonaci Hernández que sí contaba con ellos. Y como muy pronto empezaron a verse importantes mejorías se elaboró un protocolo de aplicación clínica que fue aprobado por los comités de bioética de otros dos hospitales regionales de Baja California: el Hospital General de Rosarito y el Hospital ISSSTECALI. Estudios efectuados con pacientes a los que se iba a amputar las extremidades y no tenían ninguna otra alternativa que, tras dar su consentimiento informado, fueron incluidos en nuestros estudios clínicos con excelentes resultados.

-¿Cuánta gente trataron y con qué resultados?

-El estudio incluyó a más de 200 personas. Fue un proceso largo porque debían ser tratadas a diario en el hospital y muchas no pudieron continuar. Implicaba trasladarse todos los días hasta el hospital y eso para muchos era excesivamente costoso. Al final quedaron 110 y tuvimos un 97% de éxito. Evitamos la amputación a 106. Lamentablemente entre los que abandonaron el estudio muchos sufrieron las amputaciones previstas.

-¿Cómo se aplican las nanopartículas?

-Hoy mediante un aerosol; antes de forma tópica. Había que retirar a diario la piel dañada -acto que debe llevar a cabo en el hospital una enfermera o un médico-, limpiar la úlcera con jabón quirúrgico y luego aplicar tópicamente mediante goteo la solución de nanopartículas disueltas en agua destilada a una concentración concreta. Finalmente se deja secar y se cubre con una venda también impregnada con nanopartículas de plata. Y así día tras día hasta resolver el problema. Posteriormente se decidió usar aerosoles para que el paciente pudiera hacerse las curas en su propia casa. Se trata de una solución que es estable durante al menos dos años y se comercializa por 550 pesos (unos 25 euros) el frasco de 50 mililitros. A través de Bionag, la spin-off creada por la red de CONACYT ubicada en Tijuana.

-¿Y cuánto tiempo conlleva el proceso de curación de un pie diabético?

-Depende del grado de la úlcera. Aunque hay varios tipos de clasificaciones nosotros nos basamos en la de cuatro grados siendo éste último el que presenta ya daños muy graves. El pie diabético grado 1,2 y 3 podemos curarlo de promedio en dos o tres meses. Ahora bien, hablamos de personas que previamente habían estado entre seis y ocho meses bajo tratamiento con antibióticos sin que su úlcera se cerrara.

-Pero ese aerosol puede usarse entonces en todo tipo de infecciones de la piel y no solo en el pie diabético….

-Sí, claro. En Rusia las nanopartículas de plata se usan en dermatitis, otitis, infecciones gástricas y otras infecciones. Con importantes aplicaciones antivíricas en el caso de ganado. Allí su uso se ha desarrollado mediante presentaciones bebibles y en forma de gotas, gel y cremas pero el aerosol se ha desarrollado aquí en México.

-¿Y ustedes no han probado su espray en otras patologías dérmicas?

-De forma oficial, no. Hemos tenido sin embargo casos aislados de herpes zoster que hemos sido capaces de curar porque las nanopartículas de plata son también antivirales. De hecho publicamos un artículo sobre su eficacia antiviral aunque no en herpes sino en lo que conoce como “virus de la fiebre del valle del Rift”, zoonosis vírica que se da sobre todo en animales pero que también puede afectar a humanos. Y asimismo hemos tenido buenos resultados, aunque se trate de casos aislados, en infecciones por el virus del papiloma humano.

-¿Cómo han respondido las autoridades sanitarias mexicanas a esta investigación?

-El problema no son las autoridades sino las leyes. No se nos deja registrar nuestro aerosol como fármaco para consumo humano porque eso requiere ensayos clínicos muy amplios y costosos; y no podemos llevar a cabo ese tipo de ensayos porque no tenemos el registro. De hecho nuestra intención es pedir al Secretario de Salud que nos ayude a probarlo en los hospitales públicos.

 EL FUTURO DE LAS NANOPARTÍCULAS

 -Pues si reacciona como los responsables de todos los países occidentales europeos lo van a tener ustedes poco menos que imposible… ¿Cuáles van a ser los próximos pasos en la investigación?

-Trabajamos en describir las moléculas involucradas en el proceso antiinflamatorio y antibacteriano al tiempo que tratamos de publicar los resultados en revistas internacionales de alto impacto. Y, como antes dije, estamos tratando de entrar en los hospitales públicos a nivel nacional porque hasta ahora hemos entrado en hospitales públicos pero destinados a atender a trabajadores del gobierno y el tipo de personas que acuden a ellos son de un nivel socioeducativo superior, lo que significa que ante cualquier síntoma acuden a ser atendidos y por tanto no hay muchas ulceraciones. En cambio en los hospitales que atienden a la población en general sí hay mucha incidencia de esta patología. Por eso queremos que se nos permita colaborar con los médicos de los hospitales públicos a fin de generar protocolos para la aplicación clínica de las nanopartículas de plata en todo tipo de úlceras.

-¿Han estudiado ustedes el efecto de las nanopartículas de plata en tumores malignos?

-Sí. Lo hemos hecho in vitro y en ratones. De hecho acaban de aceptar publicarnos un artículo en Human and Experimental Toxicology sobre la actividad anticancerígena de las nanopartículas de plata en varias líneas celulares; sobre todo de cáncer de mama y cérvico-uterino. Y su actividad es bastante buena. In vitro las nanopartículas son apoptóticas; es decir, inducen el suicidio de las células cancerosas. Y asimismo hemos obtenido resultados bastante buenos logrando la reducción del volumen de tumores en modelos animales. No puedo darle aún muchos datos porque se ha iniciado un proceso de patente. Sabemos que hay otros investigadores trabajando en esta vía pero nosotros hemos constatado ya que pueden utilizarse nanopartículas de plata en concentraciones muy pequeñas.

-¿Y saben ustedes si las nanopartículas de plata pueden ser útiles para los humanos en otros ámbitos?

-Sí. De hecho estamos trabajando en su utilización como andamios celulares en ingeniería de tejidos pero es una investigación aún muy preliminar. Es más, investigamos igualmente otros materiales nanoestructurados que también sean biológicamente compatibles como soportes físicos. Y buscamos los que promuevan la diferenciación celular y puedan usarse para potenciar el crecimiento tisular; serían útiles para regenerar piel en caso de quemaduras y ulceraciones.

Parece que las posibilidades son muy amplias…

-En efecto. Son útiles en el pie diabético y en cáncer pero también en veterinaria, apicultura y acuicultura. Tenemos ya por ejemplo una aplicación importante para tratar el moquillo de los perros, enfermedad provocada por virus de la familia paramixoviridae similar al sarampión humano. De hecho hemos constatado que perros enfermos de esa patología se restablecen en apenas dos semanas ingiriendo una solución líquida de nanopartículas de plata. Les hemos seguido hasta tres años y no han tenido recaídas. Y hemos patentado asimismo un producto de uso agroindustrial para tratar cultivos de stevia, caña de azúcar, maíz y frijoles.

-¿Se pueden tratar plantas con nanopartículas de plata?

-Sí. También se infectan por bacterias y hongos y eso puede evitarse regándolas con soluciones de nanopartículas de plata. Y hacerlo de nuevo al germinar la semilla. Es más, como ayudan a fijar el nitrógeno propician que la planta crezca más. Actúa pues como un pesticida no tóxico. Pero solo en invernaderos, no en el campo.

-¿Y eso por qué?

-Porque las nanopartículas de plata se oxidan con la luz y pierden su actividad.

-Entonces los frascos en que se comercializan deben resguardar su contenido de la luz.

-Efectivamente.

-La OMS acaba precisamente de alertar sobre la creciente resistencia bacteriana a los antibióticos y es evidente que debería recurrirse de una vez a la plata coloidal. Supongo que estarán ustedes de acuerdo…

Evidentemente. De hecho estamos inmersos en un proyecto que evalúe el efecto de las nanopartículas de plata en una amplia variedad de cepas resistentes a los antibióticos. No olvidemos que se utilizaba como antiinfeccioso antes de que los antibióticos farmacológicos aparecieran. Es más, los rusos ya lo han hecho y han publicado artículos que lo demuestran: acaban con las cepas bacterianas resistentes.

-Entonces las investigaciones están ya hechas…

-Sí. El problema es que las nanopartículas de plata no distinguen entre una bacteria buena y una patógena; cuando liberan iones de plata éstos atacan todo tipo de bacterias. Hay pues que utilizar dosis pequeñas combinadas con antibióticos para eliminar las bacterias patógenas sin dañar las buenas.

-Teníamos entendido que las nanopartículas de plata son inocuas para las bacterias no patógenas…

-Son inocuas… a determinado tamaño y concentración. Por eso trabajamos en conseguir nanopartículas capaces de controlar adecuadamente la liberación de iones de plata. El problema de su ingesta está en el tamaño: las que superan los 100 nm no las absorbe el organismo y si éste no consigue expulsarlas las acumula. Aun así sólo en el caso de la ingesta de grandes concentraciones de plata coloidal puede producirse Argiria y su acumulación en un órgano dañarlo. Sin embargo eso no ocurre con las nanopartículas de plata de entre 5 y 100 nm. Ahora bien, si las nanopartículas son de tamaño inferior a 5 nanómetros sí pueden destruir células sanas. Hay que saber pues muy bien qué se ingiere y cómo se han fabricado.

Antonio F. Muro

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