Acomplia, fármaco para tratar la obesidad, relacionado con 5 muertes y 720 reacciones graves

Sólo en Gran Bretaña

El rimonabant, medicamento para bajar de peso que con el nombre de Acomplia empezó a comercializar hace apenas dos años la multinacional Sanofi-Aventis, ha sido ya oficialmente relacionado con cinco muertes y 720 reacciones graves… sólo en Gran Bretaña. En Estados Unidos no se aprobó su venta porque un panel de expertos rechazó hacerlo el año pasado al entender que también puede inducir al suicidio, algo reconocido por la agencia reguladora de medicamentos y productos sanitarios británica que en su propia web admite que hasta el mes de mayo de este año hubo al menos un suicidio y otros dos intentos de quitarse la vida. A pesar de lo cual en Europa se sigue vergonzosamente vendiendo. Es más, algunos médicos estúpidos lo recomiendan también para dejar de fumar aunque no ha demostrado jamás servir para eso y, por tanto, nunca ha sido aprobado para tal uso. Según la multinacional fabricante el fármaco bloquea algunos receptores del cerebro para que quien lo consuma tenga así “sensación de saciedad”. Como si bloquear parte del funcionamiento del cerebro pudiera ser alguna vez inocuo. ¿Cuándo se darán cuenta los médicos de que las farmacéuticas llevan años lavándoles el cerebro y vendiéndoles remedios no ya inútiles sino habitualmente peligrosos? ¿Cuándo entenderán que violentar los mecanismos naturales del organismo no puede ser NUNCA la solución a un problema de salud?