Proponen retirar del mercado el fármaco para la obesidad Acomplia

Propiedad de Sanofi-Aventis

La Agencia Europea del Medicamento recomendó el pasado 23 de Octubre que se suspendiera temporalmente la autorización de otro de esos inútiles y peligrosos fármacos que se supone sirven para tratar a pacientes obesos y con sobrepeso y que durante más de dos años ha permitido ganar una fortuna a la multinacional Sanofi-Aventis (la propia compañía cifra en 700.000 las personas que lo han consumido). Nos referimos a Acomplia -nombre comercial del Rimonabant-, tercer fármaco antiobesidad en ventas tras Orlistat y Sibutramin. ¿La razón? Que ahora consideran que los riesgos superan a los beneficios. Y la compañía ha aceptado la «suspensión temporal» hasta que nuevos ensayos clínicos aporten más luz sobre el asunto. Hablamos de un fármaco que estaba ya autorizado en 18 países –España entre ellos- pero no en Estados Unidos. Un fármaco que puede provocar trastornos depresivos, vasculares, articulares, respiratorios, torácicos, mediastínicos, gastrointestinales, dermatológicos, musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo así como ideas suicidas. De hecho puede causar –entre otros síntomas- náuseas, diarreas, vómitos, mareos, calambres y espasmos musculares, gastroenteritis, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, agresividad, alucinaciones, pérdida de memoria, trastornos del sueño, insomnio, parasomnia, síntomas de pánico, cólera, disforia, hipoestesia, ciática, sofocos, parestesia, prurito, hiperhidrosis, sudores nocturnos, tendinitis, astenia, fatiga…
Y hay médicos a los que tales riesgos para combatir no ya la obesidad sino simplemente el sobrepeso les parecen aceptables. El número de estúpidos sigue sin disminuir.