Siguen empeñados en hacer creer que el fármaco Iressa sirve para tratar el cáncer

A pesar de los cientos de muertes que ya ha provocado

Los especialistas en marketing de la multinacional AstraZéneca insisten en hacer creer a la gente –y, sobre todo, a los médicos- que la comercialización del fármacoIressa, desarrollado para tratar el cáncer de pulmón, se justifica. A pesar de la enorme cantidad de muertes que se han achacado a su administración.
Según la mencionada compañía, los resultados en fase II del estudio denominado Ideal 2 -publicados en The Journal of the American Medical Association- demuestran que logra “una rápida mejora sintomática y regresión tumoral en los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM)”.
“Los resultados finales del estudio IDEAL 2 en pacientes que no han obtenido resultados en dos o más tratamientos con quimioterapia–se dice- revelan que el 43% de los mismos presentaba beneficios sintomáticos con el  tratamiento de 250 mg de Iressa una vez al día y un 12% registró una  reducción en el tamaño del tumor“.
Estos “resultados”, según AstraZéneca, “respaldan el alentador estudio IDEAL 1, recientemente publicado en el Journal of Clinical Oncology que reveló que más del 50% de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico avanzado, cuyos tumores habían progresado durante quimioterapias convencionales anteriores, presentaba una estabilización o regresión de su enfermedad al tomar Iressa. Además, aproximadamente un tercio de los pacientes de los estudios IDEAL, la mayoría de los cuales presentaba un pronóstico muy malo, vivía un año después de haber iniciado el tratamiento con este fármaco. El cada vez mayor conjunto de pruebas clínicas respalda las conclusiones de estos importantes estudios y el papel de Iressa como agente anticancerígeno eficaz”. Añadiendo que la mayoría de los efectos secundarios –según ellos, diarrea y erupciones cutáneas- fueron “leves y  reversibles”.
Y es que hay que ver cómo juegan algunos con las palabras y las cifras. Porque lo que ese estudio dice en realidad –lea el despacio el texto anterior- es que el 42% de las personas que recibieron Iressa mostraron “beneficios sintomáticos”. ¿Y qué significa eso? ¿Que al 42% les parecía notar menos dolor en la zona o la sentían menos inflamada? Y encima eso sólo lo percibió –hablamos de una impresión subjetiva y discutible porque los enfermos suelen tender a gratificar a su médico diciéndole lo que quiere oír- el 42%. Lo que significa que el 58% ni siquiera notó esa mejoría. Y el segundo “éxito” del producto es que redujo el tamaño del tumor en un 12% de los casos. Dicho de otra manera, en el 88% no hubo reducción del tamaño del tumor. Además, ya está bien de hacer creer que la reducción de un tumor es signo de curación de un cáncer.
¡Y qué decir ya de la alegría que denota el informe al constatar que había pacientes muy enfermos que aún vivían “un año después” después de administrarles Iressa”! Cuando quiera esa empresa les pasamos montones de casos de ex enfermos de cáncer que viven décadas después de haber sido desahuciadas… sin haber tomado quimioterápico de síntesis alguno o haberse sometido a radioterapia.
Y lo malo es que la gran mayoría de los fármacos contra el cáncer se basan en los mismos cuentos.