Boehringer Ingelheim reconoce que su fármaco Pradaxa puede haber provocado 260 muertes 

La multinacional farmacéutica Boehringer Ingelheim reconoció a principios de noviembre pasado que su fármaco Pradaxa había sido vinculado con la muerte de 50 personas lo que calificó de “una cifra de magnitud razonable” para “tranquilizar” a los consumidores asegurando que esa tasa de muerte es menor de la registrada en el ensayo clínico que llevó a la aprobación del fármaco. Hablamos del Dabigatrán etexilato, principio actico de un medicamento que se aprobó sólo para la prevención primaria de eventos tromboembólicos venosos en pacientes adultos sometidos a intervenciones programadas de artroplastia total de cadera y rodilla pero que desde entonces numerosos cardiólogos carentes de ética y vergüenza recomiendan en lugar del Sintrom. Solo que apenas unos días después la multinacional tuvo que rectificar reconociendo que el número de muertes vinculadas a su fármaco era ya de 260.

En su lamentable intento de justificarse la empresa diría quePradaxa tiene “menos efectos secundarios fatales” que Warfarina porque el riesgo de hemorragia mortal de éste es más de un 40% superior.
Las autoridades japonesas ya habían exigido a la multinacional en agosto que emitiera una alerta advirtiendo a los médicos de que su consumo puede provocar hemorragias mortales.
Ya lo sabe pues el lector: cualquiera de esos dos fármacos puede llevarle a la muerte cuando hay productos naturales inocuos que logran el mismo efecto como hemos explicado varias veces. De hecho tiene efecto similar al obtenido con ellos dos simples cucharaditas diarias de chocolate puro -es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao-, la ingesta de huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- y ácidos grasos esenciales omega 3. Alternativas carentes de efectos secundarios.