Dicen que la aspirina evita el desarrollo de pólipos precancerosos en el colon

Tomándola 15 años de forma consecutiva…

El ácido acetilsalicílico -la popular aspirina- podría frenar el desarrollo de pólipos precancerosos en el colon según dos nuevos estudios que publica New England Journal of Medicine. Algo que se consigue tomando 80 mg. diarios de aspirina –según un trabajo- o 325 mg. –según el segundo- durante muchos años.
La pregunta, pues, es obvia: ¿tiene sentido tomar aspirina durante años y años como preventivo cuando los expertos aseguran que la mayoría de los casos de pólipos benignos encontrados en el colon no evolucionan negativamente hacia un cáncer? ¿Lo tiene sabiendo, además, que la aspirina tiene notables efectos secundarios?
Una de las investigaciones se hizo evaluando los resultados en pacientes que habían padecido cáncer de colon o de recto con anterioridad pero con un bajo riesgo de recurrencia y la otra en personas a las que ya se habían extirpado antes pólipos pero sin diagnóstico de cáncer.
Lo que no aciertan a explicar los investigadores es porqué los “mejores resultados” se obtuvieron con la dosis más baja entre las varias probadas cuando lo lógico sería esperar que una cantidad mayor tuviera mejores efectos. Ni entienden porqué con la misma dosis aparecen resultados tan diferentes en ambos trabajos.
Por otra parte, aunque esta es la primera “demostración científica” de que la aspirina podría tener potenciales efectos contra el cáncer de colon los propios autores de ambos trabajos coinciden en afirmar que es demasiado pronto para recomendarla como agente quimioprotector porque “hay que valorar los riesgos y posibles efectos tóxicos”. Es más, el doctor Thomas Imperiale -de la Universidad de Indiana- advierte en un comentario que acompaña a su estudio que hay que ser prudentes a la hora de recomendarla porque la verdad es que como la mayor parte de los adenomas no se convierten en tumores cancerígenos “la importancia de los resultados es pequeña en términos de prevención».
A lo que el doctor Baron –otro de los investigadores- agrega que el principal problema es que “haría falta tomar durante 15 años o más aspirina para reducir el riesgo de cáncer colorrectal”. Una auténtica barbaridad teniendo en cuenta sus potenciales efectos secundarios. Entre otros, úlceras, incremento del riesgo de sangrado gástrico e, incluso, un posible infarto cerebral con hemorragia.
Parece mentira que muchos medios de comunicación hayan presentado tales estudios como un “avance en la prevención del cáncer” aconsejando tomar aspirina.