Instan al Gobierno a rebajar los límites de emisión de las antenas de telefonía móvil

Iniciativa de un grupo de científicos españoles

Un destacado grupo de científicos españoles presentó el pasado mes de mayo en la Universidad de Alcalá de Henares lo que ya se conoce como la “Declaración de Alcalá sobre Contaminación Electromagnética y Salud Pública”, documento que insta al Gobierno a aplicar el principio de precaución y rebajar inmediatamente los límites autorizados de las emisiones de las antenas de telefonía móvil.
Entre los firmantes están José Manuel Rodríguez Delgado -profesor de la Universidad de Yale y antiguo investigador de la NASA-, José Luis Bardasano -director del departamento de Especialidades Médicas de la Universidad de Alcalá-, María Jesús Azanza –catedrática de Magnetobiología de la Universidad de Zaragoza-,el doctor José de la Hoz y Fabra –prestigioso cardiólogo y estrecho colaborador del profesor Demetrio Sodi Pallarés–, Claudio Gómez Perretta –destacado profesor de la Universidad de Alcalá Ceferino Maeztu- y el investigador e médico José Luis Ramos.
La Declaración de Alcalá denuncia que como sobre este tema se sabe aún muy poco el Gobierno debería aplicar el principio de precaución y rebajar los niveles autorizados de emisión de las antenas de telefonía móvil. “Es una grave negligencia –se dice en la declaración- que la población española esté expuesta a niveles de hasta 900 microwatios por centímetro cuadrado esperando que la evidencia firme establezca los efectos nocivos”. El documento también asegura que “no existe ninguna razón para mantener unos límites basados exclusivamente en el efecto térmico ignorando los efectos no térmicos”. “La legislación actual sobre esta materia –declararía por su parte Rodríguez Delgado- es deficiente, anárquica y nada homogénea”.
En suma, este prestigioso grupo de científicos corrobora lo que esta revista ha venido denunciando amplia y documentadamente –una vez más con mucha antelación- en los últimos números. De hecho, nadie se ha atrevido hasta la fecha a desmentir uno solo de los datos que hemos publicado. Eso sí, prácticamente nadie se ha hecho eco tampoco de ello. No se atreven.