La inserción de un tubo de plástico podría ayudar a recuperar la movilidad a algunos paralíticos

Se introduce en la médula espinal y regenera el tejido nervioso

El implante de un tubo de plástico alrededor de la médula espinal ha permitido que ratas a las que se había provocado una parálisis seccionándolas parcialmente la médula espinal volvieran a caminar. El experimento se efectuó en la Universidad de Toronto con 80 animales y ha sido presentado durante la conferencia anual de la American Chemical Society (ACS) celebrada recientemente en Chicago.
Los animales mostraron una notable mejoría 8 semanas después del implante. Sin embargo, los investigadores deben comprobar hasta qué punto esa mejoría es significativa. El tubo que se les implantó está realizado en el mismo material que las lentes de contacto lo que las permite una flexibilidad similar a la de la espina dorsal. El tamaño no supera los cinco milímetros y sirve como puente para conectar los nervios dañados.
El tubo contiene además sustancias químicas que promueven el crecimiento nervioso aunque todavía está por comprobar si ese crecimiento se produce también en los nervios severamente dañados.