La vitamina E mejora las dolencias hepáticas… incluido el cáncer de hígado

 

La vitamina E mejora el estado general del hígado e incluso podría revertir las lesiones hepáticas agudas debidas a toxicidad, las cirrosis –provocadas por un consumo excesivo de alcohol- y hasta los hepatocarcinomas –cáncer de hígado-. Es más, disminuye significativamente el volumen del hígado cuando su tamaño es más grande de lo normal al igual que los niveles de transaminasas. También ha demostrado en cultivos primarios de hepatocitos humanos que puede disminuir los niveles de necrosis y apóptosis celular. Así lo afirman Jordi Muntané y Raúl González, investigadores de la Unidad Clínica de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.
Ya en 1996 miembros de la sección de Hepatología de esa unidad empezaron a buscar sustancias nuevas en el tratamiento de la lesión hepática aguda inducida por agentes tóxicos y se encontraron con que la prostaglandina E1 es capaz de interrumpir la secuencia que conduce a la destrucción del hepatocito gracias al incremento de la producción de óxido nítrico. Sin embargo, constataron que si bien es muy eficaz en la apóptosis (muerte de los hepatocitos controlada por la propia célula) su capacidad citoprotectora frente a la necrosis (muerte incontrolada) es limitada.
Pues bien, tras realizar nuevas pruebas para intentar reducir la muerte celular con otros antioxidantes probaron la N-acetilcisteína y se encontraron con que efectivamente tenía efecto citoprotector… pero sólo en bajas concentraciones (5 mM) ya que cuando la misma era alta (25 mM) provocaba un efecto fulminante. Así que probaron luego con B-hidroxitolueno y vitamina E y vieron que si bien la primera sustancia es muy potente se conseguían mejores resultados con la vitamina E. "Aunque ambas sustancias eliminan radicales libres –explicaron- la vitamina E es un captador a nivel de membrana plasmática y, por tanto, resulta más efectivo. Además es liposoluble por lo que consigue penetrar más fácilmente en las células y disminuir los niveles de peroxidación lipídica".
El equipo intentará ahora obtener un producto con las propiedades sinérgicas de ambas sustancias (la vitamina E y la prostaglandina E1).