Los alimentos ricos en grasas y azúcares son tan adictivos como la cocaína y la morfina

Un equipo de investigación coordinado por el profesor de Psicología y Neurociencia Conductual Joseph Schroeder efectuado en la Universidad de Connecticut (EEUU) acaba de presentar durante la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia celebrada en San Diego (California, EEUU) un estudio con ratones que según aseveran sus autores demuestra que los alimentos ricos en grasas y azúcares ¡son tan adictivos como la cocaína y la morfina! Así afirman haberlo demostrado utilizando en su experimento galletas de chocolate con relleno cremoso de la marca Oreo –la más vendida en Estados Unidos- tras constatar que ¡activan más neuronas en el centro del placer del cerebro que esas drogas! "Nuestro estudio –diría Schroeder apoya la tesis de que los alimentos altos en grasas y azúcares estimulan el cerebro de la misma forma que las drogas y podría explicar por qué algunas personas no pueden resistirse a ellos a pesar de saber que perjudican su salud". En cuanto a por qué eligieron las galletas Oreo para comparar su nivel de adicción con la cocaína y la morfina otro de los autores del estudio, Jamie Honohan, explicaría que se debió a que “son las favoritas de los estadounidenses y muy sabrosas para las ratas”.
Eso sí, hay una notable diferencia: la cocaína está prohibida y los alimentos ricos en grasas y azúcares son legales y están a disposición de todo el mundo que puede consumirlos en grandes cantidades a pesar de ser peligrosos para la salud. Lo que hace preguntarse a muchos expertos por qué las autoridades no advierten al menos de ello a la población de la forma adecuada. De hecho en Estados Unidos este tipo de alimentos son la principal causa de la epidemia de obesidad que asola al país siendo los preferidos de las personas con menores ingresos y formación.