Los profesionales sanitarios del Sistema Nacional de Salud serán considerados "autoridad pública"

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y las consejerías de Salud de las comunidades autónomas han acordado promover el reconocimiento como "autoridad pública en el ejercicio de sus funciones" de todo profesional sanitario del Sistema Nacional de Salud y así se lo han propuesto al Ministerio de Justicia. La idea es que en caso de "conflicto" su testimonio tenga "presunción de veracidad" y además "blindarles" ante los abusos que cada vez más vez con mayor frecuencia se denuncian por los pacientes y sus familiares y atemorizar a los que les terminan agrediendo. Y es que entre 2008 y 2012 sufrieron en España ¡más de 30.000 "agresiones"! tanto en centros de Atención Primaria (el 51% de los casos) como en hospitales; el 80% "agresiones verbales" -insultos, vejaciones e intentos de coacción- pero el 20% físicas. Siendo los principales agredidos los médicos seguidos de los enfermeros. Obviamente se trata de una iniciativa esperpéntica que dejará a los ciudadanos más indefensos aún en los hospitales públicos cuyos protocolos médicos y de investigación controla férreamente la industria farmacéutica. Lo hemos dicho varias veces: las agresiones no se suelen producir sin causas importantes y lo que hay que hacer es conocerlas para saber por qué los ciudadanos reaccionan violentamente; de hecho en muchos casos tales acciones airadas se deben a actitudes de prepotencia y soberbia intolerables por parte de los profesionales sanitarios que no pueden ser amparadas de forma tan chusca. Que se les otorgue la condición de "autoridad pública" y tengan "presunción de veracidad" en el ejercicio de sus funciones es, en suma, una aberración.