Montada para vender la “píldora del día después”


Los propios médicos denuncian la campaña de “la píldora del día anterior” 

Algo está empezando a cambiar en el ámbito sanitario para que la propia Organización Médica Colegial (OMC) –a través de su Comisión de Deontología- denuncie públicamente ya los abusos de la industria farmacéutica. Al menos así lo ha hecho con la campaña de La píldora del día anterior promovida por la Sociedad Española de Contracepción y el laboratorio italiano Chiesi que con la excusa de informar a las jóvenes sobre cómo evitar embarazos lo que pretendía en realidad era vender su “píldora del día después”: NorLevo.

¿Y por qué se prestado a algo así una sociedad “científica” como la Sociedad Española de Contracepción? Pues no hay que indagar mucho: porque está "patrocinada" por varios laboratorios: Bayer Schering Pharma, Effik,  Essure, Faes Farma, HRA Pharma,  Janssen, Schering Plough, Teva... -y, cómo no- ¡Chiesi! A fin de cuentas, ¿cuántas sociedades “científicas” se han creado ya en los últimos años para apoyar simplemente los productos de sus socios o patrocinadores? Innumerables. Eso sí, la mayoría creadas por los propios laboratorios o integradas sólo por unos cuantos médicos dispuestos a alquilar o vender sus conciencias por dinero, privilegios o prebendas. Con lo que dentro de poco tendremos mil asociaciones de Neurología, mil de Nutrición, mil de Oftalmología…  ¡Compre usted nuestro producto que lo avala tal sociedad… ”científica”! Total, nadie indaga hoy quién las monta, para qué y con qué fines reales…

Solo que en esta ocasión algo ha salido mal porque el cuento de que la campaña de La píldora del día anterior tenía como mero objetivo “educar sexualmente a nuestros jóvenes para disminuir los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual” no se la han tragado ni los médicos (y hay que ver la de cosas que se tragan).

Para la OMC no hay duda alguna de que la campaña –que utilizaba a propósito, en palabras de la propia organización- "un envase que induce a confusión" tenía como objetivo real potenciar por asociación de ideas la demanda de la Píldora del día después; es decir, de NorLevo.

"Un médico no puede participar en campañas promocionales de medicamentos con ánimo de lucro salvo que ésa sea su profesión y se sepa claramente que trabaja para la industria farmacéutica",denuncia la OMC añadiendo: "Una sociedad científica médica no actúa de forma deontológicamente correcta cuando apoya una campaña de un laboratorio cuyo fin es aumentar las ventas de la píldora del día después”. Y de ahí que le parezca procedente pedir información a fin de constatar ”si hay médicos que pudiesen haber incurrido en faltas deontológicas”.

Lo singular es que el propio fabricante no sabe por qué actúa NorLevo y en el prospecto tiene que recurrir a decir “Se piensa que actúa evitando que los ovarios liberen un óvulo o que el óvulo una vez fecundado se adhiera a la pared del útero. Y encima reconoce que las mujeres que lo tomen pueden sufrir mareos, dolor de cabeza, náuseas, dolor en la parte baja del abdomen, aumento de sensibilidad en las mamas, retraso en la menstruación, menstruación excepcionalmente intensa, sangrado, fatiga, diarrea, vómitos e hipersensibilidad cutánea que pueden incluir exantema, urticaria, picores e hinchazón de la cara. Inconcebible. ¿Cómo puede haberse autorizado un fármaco como éste? ¿A qué grado de podredumbre han llegado las agencias reguladoras de fármacos? Y luego si la mujer queda embarazada basta con alegar que siempre hay un margen de error, que la cápsula estaría en malas condiciones o cualquier otra cosa porque ninguna mujer podrá demostrar en un tribunal que realmente la ingirió. Así que, como en el resto de los fármacos, ¿qué más da si funciona? Mientras haya mujeres que crean que lo hace y la compren a pesar de los efectos secundarios…